Marruecos… ¡Tan cerca… y tan lejos!
En esta aventura por Marruecos pasé un total de 17 días. Los primeros días fueron en Marrakech y Essaouira. Después me adentré desde Marrakech por el Gran Sur, por el sur de Marruecos, con un conductor experimentado en un 4×4 hasta las mismas puertas del enigmático desierto del Sahara.
Cruzamos el Atlas, pasando por ciudades amuralladas hacia la Ruta de las 1000 Kasbahs en dirección a Zagora.
Vi desiertos, oasis e increíbles parajes de cuentos de hadas. También estuve en la ciudad del cine, muy cerca de la famosa fortaleza Ait Ben Haddou, en aldeas, pequeños pueblos y grandes ciudades y finalmente ascender hasta la misma frontera con Ceuta.
Marruecos está entre la tradición y la modernidad, en las grandes ciudades como Chefchaouen, Fez, Mequinez o Marrakech se puede encontrar lo mejor y peor de los dos mundos.
El Sur, es mucho más rural que el Norte de Marruecos
El Sur de Marruecos es famoso por la hospitalidad de sus gentes, donde las personas se desplazan en burro y se hicieron realidad los tópicos que escuché sobre el Marruecos más rural….
Lo que vi en la gran mayoría de aldeas por las que pasé, fue mujeres trabajando en el campo desde primera hora de la mañana, aunque sea políticamente incorrecto o no… es que las niñas y mujeres eran las que trabajaban en el campo, cargadas con sus hijos o hermanos menores ¡Y ellos estaban a la sombra!
A media tarde sólo se les ve a ellos tomando el té en los bares, a excepción de unos pocos pueblos de los que visité como Rissani o Merzouga, donde los hombres eran los que trabajan en el campo y vi mujeres en la calle por la tarde, algunas muy tapadas y otras muchas con la cabeza descubierta.
En Marruecos no hay termino medio… ¡o la odias o la amas profundamente!
Lo que es indudable es que el Marruecos tradicional, te transporta a otra época o tiempo pasado.
Los que la aman, vuelven una y mil veces a recorrer y a perderse por sus laberínticas calles, y los que la odian hablan pestes delo que allí vieron y vivieron.
Lo que es innegable es que si se viaja a Marruecos, se necesitan grandes dosis de paciencia y recordar que eres tu la persona que esta allí, en una cultura muy diferente a la tuya, donde el listo es el que te sabe vender por el triple de su valor, y no un hábil vendedor, sino un ladrón como quizá lo llamaríamos aquí, en Europa.
Te dejo los artículos con muchas fotos, sugerencias viajeras y muchísimo más detalles de los lugares que visitamos en Marruecos 👇
El primer contacto con Marruecos
Los Jardines de la Menara, Marrakech
Las Tumbas Saadíes
El Palacio de la Bahía, Marrakech
El Jardín Majorelle de Marrakech
Paseo por Marrakech y una gran cena en Al Fassia
Las Cascadas de Ouzoud
Bajo el Puente Natural de Imi n’Ifri
Visitar el Palacio el-Badia de Marrakech
La curtiduría de Marrakech
La Koutoubia
La Madrasa Ben Youssef, Marrakech
El Museo de Marrakech
Fui al hamman en Marrakech
Esauira enigmática
¡Hacia la ruta de las 1000 Kasbahs!
La Kasbah Telouet o Glaouí
Ait Ben Haddeut
La Kasbah Taurit en Ouarzazate
La Kasbah Amridil, en el oasis de Skoura
El valle de la rosas
Visitamos una familia de nómadas
El valle de Dades
Cruzar el Jabel Saghro
Valle del Draa
Zagora, a las puertas del Sahara
Tamegroute, su biblioteca y su ksar
El desierto negro y el fosilizado mar en Marruecos
La dunas de Merzouga
Rissani
Las Gargantas de Todra y su valle
Los oasis y los khettaras
Imilchil, cruzando el Gran Atlas
Ifrane y el bosque de cedros
La ciudad imperial Meknés
Las ruinas romanas de Volubilis
Un paseo por la medina de Fez
La curtiduría de Fez
La madrasa de Bou Inania de Fez
Chefchaouen, la ciudad azul
De vuelta a casa, cruzando la frontera
A parte de este gran viaje, también hicimos una escapada a Marrakech en el mes de junio y después de comprar los billetes de avión nos dimos cuenta de que las fechas coincidían con el Ramadám, y claro ya no había vuelta atrás.👇
Sobrevivir al Ramadán en Marruecos
En este artículo intento aclarar un poco las dudas y preguntas de lo que implica visitar Marruecos en el mes del Ramadám y posiblemente sean las mismas o muy parecidas a las inquietudes que nos surgieron a nosotros, antes de la visita a Marruecos.







