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Chefchaouen, la ciudad azul

Shifshawen, Chauen, Xauen o Chefchauen es la capital de la provincia y muy diferente a la gran mayoría de ciudades de Marruecos. Está relativamente cerquita de España, en las montañas del Rif y donde en la gran mayoría de sitios saben español.

En Chefchauen predominan las casas blancas con las puertas azules, y tiene un aire a muchos de los pueblos de las sierras andaluzas o incluso muchos de los pueblos que he visto en la Comunidad Valenciana más mora, con calles estrechas y empinadas pintadas de blanco. De hecho en Chefchaouen se instalaron los judíos y moriscos que los Reyes Católicos expulsaron de España, los obreros y artesanos eran los mismos que durante siglos y generaciones construyeron con el estilo tan característico hispánico-musulmán. Pueblos con sus casas blancas que aquí también pintaban de azul, con calles curvilíneas, muchas de ellas sin salida, con escaleras talladas en la misma roca y empinadas.

Un poquito de historia 

Chefchauen fue fundada en el año 1471. En algunas fuentes se dice que por jefes idrisíes, el nombre de las tribus Idrís denomina su origen. Dicen que descendientes directos del profeta Mahoma fueron quienes fueron la primera dinastía islámica que se asentó en el norte de Marruecos, en concreto en Volubilis en el siglo VIII, y más tarde fundarían Fez. Pero lo cierto es que en el 1471 estas tribus ya no existían. Lo que sí es innegable es que los judíos y los moriscos expulsados del al-Andalus (España), crearon pueblos muy similares a los que abandonaron. Muchos de ellos eran maestros artesanos, y lo cierto es que Chefchauen en muchos aspectos es igual que muchos pueblos mediterráneos, muy parecidos a algunos que he visitado en la Comunidad Valenciana. Soy valenciana y aquí decir “reina mora” es un alago, no es despectivo. 

La versión romántica, que también la tiene, es que Mulay Ali se enamoró de una musulmana de una de las taifas, cuando aun no existía España como tal sino varios reinos de taifas, y después de la reconquista ella y su familia fueron expulsados. Como ella añoraba mucho su pueblo, el sultán mandó construir un pueblo igual al que vivía.

Chefchaouen

Chefchaouen.

Chefchauen se ha considerado sagrada durante siglos y los cristianos tenían la entrada prohibida: el que entraba no salía…, tal vez ese sea uno de los encantos de la ciudad, que durante siglos ha estado aislada del exterior y se ha conservado tal cual, sin tener influencias externas.

Durante el protectorado, cuando las tropas españolas que controlaban el norte de Marruecos llegaron a Chefchauen, se encontraron con la sorpresa de que hablaban español antiguo.

Chefchauen fue base del ejercito español en la lucha del territorio desde 1912, excepto entre los años 1924 y 1926 en los que Abd el-Krim tomó la ciudad. Las tropas españolas volvieron y ya no se fueron hasta la independencia de Marruecos en 1956. ¡Hace pocas décadas!

La visita a Chefchaouen

En la fuente de Ras el Ma de Chefchauen, la chica que nos vendió la merienda

En la fuente de Ras el Ma, la chica que nos vendió la merienda.

Increíble la cantidad de botellas de gas que habían en la calle sin ningún tipo de protección.

Increíble la cantidad de botellas de gas que habían en una calle sin ningún tipo de protección.

Nuestro hotel, el Dar Echchaouen Maison d’Hôres, estaba a un paseo del centro. Tras cruzar el río donde está la Fuente de Ras el Ma, donde habían muchos chicos nadando en una especie de balsa, y en la parte alta un lavadero de ropa donde habían varias mujeres lavando ropa, pasé junto a una chica que vendía pastas, y paramos para comprar la merienda.

Después, los puestos y tiendas de recuerdos nos iban indicando por donde ir para llegar al centro de la ciudad. No había duda como suele ser en estos casos… ¡pasando por los puestos todo recto!

Como dato curioso Chefchauen esta hermanada con Ronda, ciudades que tienen muchas similitudes.

La ciudad estuvo de moda entre los artistas y los bohemios, es un lugar muy popular entre los alternativ@s y lo sigue estando. Yo diría que es una joyita y de momento no llega a la masificación turística de Marrakech o de Fez. Para muchas personas esta ciudad es única en el mundo.

El tono alilado lo inunda todo en Chefchauen.

El tono lila lo inunda todo en Chefchauen.

Jose paseando sin prisa por Chefchauen.

Jose paseando sin prisa por Chefchauen.

La visita a Chefchauen está llena de contrastes, por una parte en todo momento se es consciente de que se está en una ciudad marroquí, por los olores de las comidas, por la ropa que llevan sus habitantes y por la forma de vida de la gente. A la vez se tiene la sensación de estar físicamente en un pueblo típico blanco del Mediterráneo.

Y ese relajante color añil por todos los sitios, que me hacía sentir tranquila y relajada.

En Chefchauen sentí también la famosa hospitalidad marroquí. En general con los marroquíes que me crucé me miraban a los ojos y sonreían.

Los vendedores aquí no te acosan, te dejan mirar y tocar el género, y no se acercaban a menos que preguntara el precio.

A pesar de no hacer un excesivo calor, aquí todo lleva su tiempo… no hay prisas.

La AlKasaba en la plaza Uta el Hammam

La AlKasaba en la plaza Uta el Hammam.

 

Fachada de un comercio.

Fachada de un comercio.

La gran Mezquita y el castillo.

La gran Mezquita y el Castillo.

En la Kasbah hay una Galería de Arte y está el Museo Etnográfico.

También se puede subir a la torre del Castillo (Kasbah) y disfrutar de sus magnificas vistas. En el castillo se encuentra la antigua prisión.

Lo ideal en la visita es perderse por sus calles y pequeñas plazas, caminar sin rumbo y dejarse envolver por el encanto del pueblo. Cuando estás allí entiendes porqué hay tantos pintores que vuelven una y otra vez a pintar en sus calles. Las casas y las calles las pintan dos o tres veces al año; el color añil (azul) dicen que ahuyenta los mosquitos, algunos de ellos son tan grandes que hay que hablarles de usted. Algunas tiendas las llevan españoles, y prácticamente todos los comerciantes saben español.

Y después de recorrer su calles, es recomendable parar en cualquier tetería y tomar un te sin prisas, y saborearlo poco a poco. A esas alturas ya llevaba más de 16 días de viaje por Marruecos, y ya habíamos aprendido a no estresarnos con la parsimonia… ¡ellos no se estresan, pero sí te estresan a tí!

En la plaza hay varias teterías con terrazas, algunas también tienen una terraza en el último piso donde corre más aire, y además hay vistas al pueblo. Las tiendas, a comparación de Fez, me parecieron más baratas.

Cuando se hizo la hora de cenar volvimos al hotel Dar Echchaouenen, nuestra última noche en Marruecos. Este último hotel sin duda fue el mejor y más bonito de todo el viaje. La verdad es que ya tenía ganas de volver a casa y rodearme de mis cosas, mis gatos, mis libros, mi cama, y un largo etcétera de comodidades que no se tiene cuando se viaja. ?

El día siguiente sería largo, con el paso de la frontera marroquí-española, después cruzar el estrecho con el ferri, la vuelta a casa.

Deseo haberte hecho pasar un ratito divertido de lectura y si quieres hacer algún comentario o aportación, será bienvenido.
¡Gracias y felices viajes!

 

NOTAS VIAJERAS

  • Información oficial de Chefchauen (aquí)
  • Vídeo de “La 2” sobre las Taifas y Al-Andalus (pinchar aquí).
  • El hotel Dar Echchaouen, Maison d’hôres (enlace aquí).
  • La chica de la agencia me aconsejó que cuando llegase a Chefchauen, ya estaría cerca de la frontera, que no me fiara de nadie y que no perdiera de vista la maleta o mis bolsas, ya que los turistas son el blanco perfecto para ponerles un paquete y denunciarlos despistando a la policía, mientras pasan ellos uno más grande por la frontera. Y si preguntaban si era el final del viaje, que dijera que no, que al revés, que lo acababa de iniciar. Que me lo tomara en serio porque pasaba más a menudo de lo que la gente pensaba, y estar acusado de tráfico de drogas en Marruecos era una cosa muy seria. Y de hecho, a alguno de nosotros nos la ofrecieron…

 

Ninguno de los establecimiento que cito en este artículo, me han desembolsado ni invitado absolutamente a nada. Mi criterio es totalmente independiente.

 

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2 Comments

  1. Iñigo

    Buenos dias desde Marruecos.
    Ayer estuvimos en Chefchaouen, y vuestra bitacora nos esta sirviendo como guia.
    Hoy iremos a Fez. Viajamos dos adultos y dos niñas de 6 y 4 años en autocaravana. Estamos gratamente sorprendidos con el pais. Nosotros vinimos desde Pamplona, y a pesar de estar un poco mas lejos, estamos sorprendidos con la diferencia que hay viviendo tan cerca.
    Seguiremos usando los consejos y escribiendo algun comentario.
    Un beso de parte de los cuatro

  2. La Bitácora

    ¡Hola Iñigo!
    Me alegra que estáis disfrutando de Chefchauen. Referente a Fez es una ciudad fascinante con mil y un palacio transformado en museo, riad, restaurante, etc, que os dejaran con la boca abierta por su belleza y os harán sentir como si estuvieseis en las 1001 y una noche. Eso si, al ser una gran ciudad con todo malo y lo bueno, hay que usar el sentido común.
    Un abrazo familia y feliz viaje.

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