Principales diosas y dioses de la Mitología egipcia (2 parte)
Durante mi visita a Egipto, saber un poco de mitología egipcia me fue de gran ayuda para saber quién es quién entre diosas y dioses representados en templos y tumbas faraónicas.
En esta segunda parte de mis notas sobre la mitología egipcia, te describo algunas importantes diosas y dioses relacionados con el Más Allá y el mundo funerario, como Nut, Neftis, Isis, Osiris y Anubis, además de divinidades muy importantes del panteón egipcio como Amón y Serapis, para entender mejor la religión del antiguo Egipto.
Principales dioses y diosas de la mitología egipcia (2ª parte)
Los más de 5.000 años de historia de Egipto hacen que las diosas y dioses hayan evolucionado con el paso del tiempo. El dios Amón es uno de los más antiguos y se le fue asociando y sumando cualidades de otros nombres como el del dios Horus, del dios Min y el dios sol Ra.

Este guía forma parte de una serie sobre los principales dioses egipcios que se pueden ver representados en templos y tumbas:
• Mitología egipcia I: los dioses principales
• Este artículo: Mitología egipcia II: dioses y diosas más representados
• Mitología egipcia III: dioses del Más Allá
El dios Amón, Amón-Min y Amón-Ra
En todas sus versiones tiene un gran tocado de dos plumas de avestruz sobre una corona, el dios Amón es inconfundible.
Durante el Imperio Nuevo fue representado con piel marrón llevando un ankh y un cetro uas, con una corona de dos largas plumas de avestruz. Después del período de Amarna (reinado de Akenatón), se retomó de nuevo el culto al dios Amón y se le representó con piel azul, simbolizando su asociación con lo celeste, el aire y la creación primigenia.
Durante el Período Intermedio, una de las épocas más prósperas de Egipto, en Lúxor se edificaron muchos templos a Amón por ser un dios guerrero, como agradecimientos a sus victorias.

Durante el Imperio Antiguo Amón fue un dios celeste y de la creación. Durante la XI dinastía Amón fue el patrón de Tebas, siendo el principal dios de la nación.
Con el paso del tiempo fue un dios de la realeza e incluso algunos importantes faraones llevaron su nombre, como fue el faraón Tutankamón.
En el reinado del Amosis I se le fusionó con Ra, el dios del Sol, pasó a llamarse Amón-Ra. Continuó siendo uno de los principales dioses durante el Imperio Nuevo, e incluso fue adorado fuera de Egipto.
Amón-Ra era el dios de los pobres, de la piedad personal. Ayudaba a los viajeros, protegiéndolos en el camino, y se le sumaron los principios de Maat: verdad, justicia y bondad.

Cuando Egipto conquistó el reino de Kush (Nubia), uno de los principales dioses nubios con cabeza de carnero, tenía similitudes con el dios Amón, y la maniobra política que se hizo fue sumarle las cualidades del dios nubio a Amón, y desde entonces Amón empezó a representarse también con forma de carnero con cuernos curvos, y por supuesto, se le sumaron las cualidades del dios carnero: la virilidad y la fertilidad.
Se representó como dios Amón-Min, con la corona de Amón y la simbología del dios Min, del que te hablo en Mitología egipcia I. Las cualidades que pertenecían al dios Min se representaron con un falo erecto.
También aparecía como un carnero, como se puede ver en los templos de Karnak.
Con el tiempo, Amón cada vez tomó más importancia y se le sumaron los poderes y el nombre del dios Ra.

A los feligreses de Amón-Ra se les exigía ser dignos ante la presencia de Amón, con unos cánones de vida y de comportamiento imposibles de alcanzar. Los sacerdotes de los templos de Amón les benefició y les permitió acumular a través de las ofrendas, una enorme influencia económica y política dentro del antiguo Egipto, incluso mucho mayor que del faraón.
¡La mejor forma de manejar al pueblo y acumular poder con las ofrendas… es a través de culpa!
El faraón Akenatón y su hermana esposa Nefertiti trataron de limitar el poder de los sacerdotes de Amón, por lo que Akenatón pasó a ser el faraón hereje. Tras su muerte, los sacerdotes de Amón-Ra retomaron su poder.
Como nota histórica, durante su ocupación de Egipto el rey y faraón Alejandro Magno fue al oráculo del Oasis de Siwa buscando respuestas trascendentes, y el oráculo le respondió que él era el hijo de Zeus-Amón, lo cual reforzó lo que su madre le decía a Alejandro cuando era un niño: que su padre era el propio Zeus.

El dios Serapis
Serapis era un dios sanador greco-egipcio, patrón de Alejandría, que unió culturalmente a los dos pueblos. Apis fue el dios de la fertilidad y uno de los dioses funerarios. Representado como un toro o como hombre, el toro llevaba el disco solar sobre su cabeza.
Alejandro Magno había potenciado el culto de Amón, pero identificándolo con Zeus con la intención de unificar Egipto con Grecia. Pero con escaso éxito porque en Egipto Amón era un dios de los tebanos, y en el delta del Nilo no fue muy aceptado.
Sin embargo el dios Osiris (sobre el que describo en el siguiente artículo) fue muy venerado al igual que el dios buey Apis, popular en todo Egipto.

Es muy posible que en los últimos años del reinado de Alejandro se adoptase al principal dios de Babilonia Sarapis, el dios de la magia, del océano y del aprendizaje. Para ello unió a los dioses egipcios Osiris y Apis transformándolos en Serapis como solución para unificar su imperio, representado a un dios del inframundo (Osiris) pero también de la fertilidad (Apis).
Como los griegos eran muy reticentes a adorar dioses con forma de animal, la estatua de Serapis del Serapeo de Alejandría era representada como el dios Hades por ser este el dios del inframundo, un hombre con barba y pelo largo, coronado con una cesta o medidor de grano, con un cetro, y a sus pies el perro y una serpiente.
Como la intención de Ptolomeo I era perpetuarse en su reinado, fomentó por todo el Imperio la adoración al dios Serapis, para ganarse el respeto de los griegos y los egipcios, cuyos sacerdotes saboteaban a los faraones extranjeros provocando fuertes resistencias.

Obviamente Tolomeo I lo consiguió, y el culto de Serapis se llevó hasta los últimos confines del Imperio, convirtiéndose en uno de los principales dioses de Occidente.
Serapis tuvo numerosos templos que estaban vinculados a los oráculos que interpretaban los sueños. Fue adorado como el dios de la curación.
El culto a Serapis pasó de los griegos a los romanos y perduró en el tiempo hasta el año 385, cuando los cristianos destruyeron el Serapeum de Alejandría y prohibieron su culto por el decreto Teodosio I, finalizando así el paganismo en todo el Imperio.
Era importante tener una buena tumba

Los faraones que podían se construían grandes templos y tumbas. En la decoración se representaba al propio faraón ofreciendo lujosas ofrendas a las diosas y los dioses mortuorios, recibiendo el Ankh, símbolo de la cruz egipcia de la vida.
Es una escena muy habitual en templos funerarios y en tumbas tal y como se ve en el relieve de la fotografía de portada de los Templos de Kom Ombo, en el que al faraón hace ofrendas a las diosas Hathor y Sejmet, de las que hablo en el siguiente artículo, o en las Catacumbas de Kom el Shogafa en Alejandría, tal y como se ve en la fotografía.
Las familias del antiguo Egipto invertían el dinero en comprar amuletos, hacer ofrendas y donaciones en los templos, pero sobre todo en la momificación del cuerpo y en una buena tumba que ayudara a conservar su cuerpo hasta su renacimiento llegado el momento de hacer el largo viaje hacia el Más Allá y estar presentable en el Juicio ante Osiris.
Disfrutando después del paraíso eterno, cuando las pequeñas estatuas de los Ushebti cobraran vida para que trabajaran por la persona difunta.
Era muy importante tener una buena tumba con todas las cosas que habían hecho feliz en vida, porque al fin y al cabo creían que la tumba iba a ser el hogar hasta que volvería de nuevo a al vida, como el señor de la eternidad Osiris.

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Mitología egipcia: Diosas y dioses del más allá
En el país de los faraones amaban la vida con todos sus placeres.
Dado que creían que la verdadera vida era la que venía después de la muerte, en la mitología egipcia los más importantes son las diosas y los dioses del Más Allá. Empezaré con la Diosa Nut.

La diosa Nut
Es la diosa del cielo y protectora de los muertos a los que alimentaba, daba a los difuntos la facultad de renacer. En el exterior de los sarcófagos se la representaba protegiendo al difunto con unas alas extendidas, o en el interior como una mujer con los brazos alzados, ayudándolo a renacer en el Más Allá o como representación del cielo.
En el techo abovedado de la enorme cámara de la tumba está pintada por duplicado una fantástica representación de la diosa Nut. También se pueden ver pinturas de Nut a lo largo del pasillo de acceso.

Durante mi viaje a Egipto la vi sobre todo en las bóvedas de las tumbas, y una de las más espectaculares fue la tumba de Ramsés V y VI del Valle de Los Reyes, en Lúxor.
Se la presentaba como una mujer desnuda con el cuerpo arqueado, en la que sus piernas y brazos eran los pilares sobre los que se sostenía el cielo, sobre su espalda estaba la bóveda celeste. También se podía representar como una vaca, o como una mujer que lleva sobre la cabeza un jarro de agua.
Según la mitología egipcia la diosa Nut cada tarde se comía el Sol, y tras recorrer el cuerpo de la diosa lo paría cada mañana. Es la madre de los dioses Osiris, Set, Neftis, y su gemela Isis.

Cuenta la leyenda que su padre Shu el dios del viento y Ra el dios del Sol, intentaron separarla de Geb dios creador y personificación de la Tierra. Le prohibieron que diera a luz en cualquier día de los 360 días del año egipcio.
Nut le pidió ayuda al dios Thot, el dios de la sabiduría, quien retó a Jonsu el dios de la Luna a jugar al ajedrez con piedras lunares blancas y negras. Thot fue ganando luz lunar en cada partida y así se añadieron al calendario 5 días, de tal modo que durante esos días, que no pertenecían al año viejo ni al nuevo, por fin la diosa Nut pudo dar a luz.
Y desde aquellos días la Luna no pudo brillar tanto como el Sol, va recuperando poco a poco su brillo mientras crece su fase, para después empezar a menguar y finalmente empezar de nuevo.
El dios Anubis
Anubis es uno de los dioses mortuorios más antiguos y populares del inframundo egipcio, es el hijo de los hermanos Neftis y Osiris, pero también representado como hijo de los hermanos esposos Neftis y Set.

Se le distingue en seguida, tiene cuerpo de hombre y cabeza de chacal de color negro. Se le representa junto a la momia del fallecido al que protege, como en la imagen de abajo en la tumba de Tausert y Sethnajt en el Valle de los Reyes, y en las bonitas tumbas visitables en el Valle de los Artesanos de Lúxor.
Es el patrón de los embalsamadores y se le suele ver representado en las tumbas faraónicas como un dios de protección en el viaje por el inframundo, como se puede ver en la fotografía de portada tanto en el sarcófago como en los vasos canopos.

Anubis es quien da la bienvenida a los muertos, el dios que los cuida para hacerlos incorruptibles y eternos con la momificación. Purifica los corazones y el espíritu contaminado por las bajezas terrestres.
Como curiosidad, los sacerdotes en los rituales del embalsamamiento se ponían una máscara con la cara de Anubis. Anubis junto a Horus, eran los encargados de la balanza y también de pesar los corazones de los difuntos respecto a la Pluma de la Verdad de la diosa Maat en el Juicio de Osiris.
Anubis era el encargado de comunicar si el corazón pesaba igual que la pluma de Maat, y por lo tanto si la persona era digna de entrar en el reino de los muertos.
También se le puede ver en la fotografía de portada y en el siguiente artículo, tanto en la caja de los vasos canopos como dibujado en el colorido sarcófago en la fotografía de portada del museo de Lúxor, pero eso ya pertenece a la tercera guía sobe mitología egipcia.

También te puede interesar el proceso de la momificación en el antiguo Egipto👉en esta guía👈
En la mitología egipcia, algunas de las divinidades más importantes están relacionadas con la muerte, el renacimiento y el viaje hacia El Más Allá.
Las diosas y dioses de esta segunda guía de mitología egipcia.
- Amón – uno de los dioses más importantes del antiguo Egipto, asociado al aire y al poder creador.
- Serapis – divinidad creada en época grecorromana que fusiona elementos de dioses egipcios y griegos.
- Nut – diosa del cielo que cada noche engullía al Sol para darlo a luz de nuevo al amanecer.
- Anubis – dios con cabeza de chacal relacionado con la momificación y el mundo de los muertos.
- Osiris – dios del más allá y de la resurrección, una de las figuras centrales de la mitología egipcia.
- Isis – diosa de la magia, la maternidad y la protección, muy venerada en todo Egipto.
- Nephthys – diosa protectora vinculada a los ritos funerarios y hermana de Isis.

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“La gran mayoría de templos funerarios se visitan durante el crucero entre Asuán y Lúxor…” 👇
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Notas viajeras
Según nos cuentan los egiptólogos sobre como era la vida en el antiguo Egipto, aceptaban la muerte como parte de la vida que amaban.
Pienso que las personas debemos disfrutar de la vida intensamente, ya que en algún momento todo termina… y aquellos que temen tanto a la muerte es porque en el fondo tiene miedo a vivir. Es evidente que los antiguos egipcios llevaban este concepto al máximo.
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