En el Templo de Luxor. Egipto.
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El Templo de Lúxor

Volví de nuevo a Lúxor, pero esta vez por el rio sagrado: el Nilo. Poco después de tomar el té en la cubierta del barco junto a Jose y ver la puesta de Sol, llegamos justo en el crepúsculo para visitar el Templo de Lúxor, también llamado Templo de Amón o de Opet.

¿Puede haber una llegada mejor o más romántica a Lúxor que por el Nilo y al atardecer?

La puesta de sol por el crucero por el Nilo.
Puesta del Sol desde el crucero por el Nilo.

El día fue tranquilo, la mayor parte de la mañana la pasé descansando en la que era la última mañana en el crucero en previsión de lo intenso que iba a ser el día siguiente, porque empezaría a las 2:30 de la madrugada. Dejé la maleta ya hecha, poco después de comer Jose y yo subimos a la cubierta para disfrutar de la navegación, viendo la vida pasar.

Lo más emocionante fue el paso las esclusas de Esna. El pasaje estaba al completo observando desde la cubierta ¡No se pasa todos los días una esclusa!

Abriéndose las exclusas de Asuán, para continuar la navegación hacia Lúxor, Egipto
Las exclusas de Esna abriéndose para continuar la navegación hacia Lúxor, Egipto

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Datos prácticos del Templo de Lúxor

El Templo de Lúxor pertenece a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1979. Está en la ciudad de Lúxor, en la orilla derecha del Nilo, a 208 km de Asuán y a 671 km del Cairo. El templo se encuentra junto al casco urbano de la ciudad y ofrece la posibilidad al viajero de poder visitarlo por la noche.

La actual ciudad de Lúxor es la antigua Uaset o Tebas, que fue la capital de Egipto durante el Reino Nuevo. Está dividida en dos por la Avenida de las Esfinges, y una parte está conectada con la otra a través de puentes sobre la avenida. ¡Así es Luxor! Hoy en día es algo caótica, de esas que te obligan a tener todos los sentidos alerta…. ¡Yo estaba en mi salsa!

Los conductores tocan el claxon como si lo fueran a prohibir. Los sonrientes vendedores te acompañan parte de tu trayecto ofreciéndote sus productos y no se conforman sólo con un «no, gracias», te siguen insistiendo una y otra vez hasta que los ignoras. También cocheros insistentes en sus calesas y un largo etc. Al mismo tiempo la vida transcurre sin prisas, aunque parezca contradictorio, no lo es.

Abre todos los días de 6:00 a 21:00 horas.

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Como en el Templo de Kom Ombo, el día antes Jose y yo llegamos a tres cuartos de hora de que oscureciera y se hiciera de noche. En todas las guías de viajes recomiendan visitarlo dos veces. Nosotros llegábamos con el tiempo justo para poder verlo de día y también de noche.

Mi visita al Templo de Lúxor

Bajando la rampa para visitar el templo de Lúxor, Egipto.
Bajando la rampa para visitar el Templo de Lúxor, Egipto.

El Patio de Nectanebo I

Tras bajar la rampa, llegué hasta el primer patio, llamado de Nectanebo I, quien durante su reinado Egipto vivió uno de sus periodos de prosperidad, logrando combatir los intentos de conquista de los persas con la ayuda de mercenarios espartanos y atenienses.

En una esquina del Patio de Nectanebo I hay pequeña capilla dedicada a Serapis, que fue construida por Adriano en el siglo II. Desde allí se prolonga la Avenida profesional de las Esfinges, que con casi tres kilómetros de longitud conecta el Templo de Karnak con el Templo de Lúxor (fotografía de la portada). Fue una de las más importantes del antiguo Egipto, celebrándose allí anualmente la Fiesta de Opet, o Bella Fiesta del Valle, te lo cuento con más detalle en otro artículo y que puedes verlo (aquí en breve).

El Primer Pilono

El primer pilono de Ramsés II en el templo de Luxor. Egipto
El Patio de Nectanebo I y el Primer Pilono de Ramsés II en el Templo de Lúxor, Egipto.

Continué caminando hasta ponerme frente al Primer Pilono dónde el egocéntrico Ramsés II se cubre de gloria con los colosos de Ramsés II, situados frente a uno de los dos obeliscos de 25 metros de altura de granito rosa. En el pedestal hay babuinos que saludan al sol de la mañana, al igual que en Abú Simbel. El segundo obelisco Mohammed Ali se lo regaló a la ciudad de París y se encuentra en la Plaza de la Concordia. Los seis colosos de Ramsés II, desde luego, no dejan indiferente a nadie.

En el Primer Pilono también se pueden ver grabados de la Batalla de Kadesh, en la que Ramsés II se autoproclama como el ganador, a pesar de que perdió muchas de las batallas. Tras dieciséis años de contiendas, hubo un tratado de paz y de apoyo mutuo, gracias a las negociaciones de Nefertari con el reina hitita Puduhepa y su marido, el rey Hattusili III.

Los obeliscos eran sagrados para los egipcios, ya que eran los que vinculaban el cielo con la tierra, y al ser iluminados con la luz del Sol ejercían su poder, al igual que los relieves o figuras de los dioses. También se representan allí los enemigos de Egipto, con los grabados de presos maniatados de hititas, nubios, etc.

La piedras, las columnas, los colosos, las esfinges, los relieves de Ramsés II, Nefertari, Amenofis III, Tutankamón y cada uno de los faraones que se representan en el templo, se convertían en fuego cada atardecer y eran los protectores del caos, junto a los dioses y diosas, al mantener el maat (el orden). Al fin y al cabo, los faraones eran considerados como los intermediarios entre los humanos y los dioses.

Inicialmente el Templo de Lúxor comenzó siendo un santuario dedicado a los dios Amón, la diosa Mut y el dios Khnum, construido por Tutmosis III y Hatshepsut. La forma del templo es alargada y durante un tiempo fue un palacio donde al faraón reinante se le adoraba como a un dios viviente.

Continúe caminando unos pocos metros hasta llegar al Gran Patio, y empezaron a llegar más y más visitantes mientras atendía a las explicaciones del guía.

El Gran Patio de Ramsés II

Pasan algo desapercibidos los tres santuarios que hay a la izquierda según se entra, construidos por Hatshepsut y usurpados por Tutmosis III y a su vez por Ramsés II. En el pórtico hay cuatro columnas papiriformes en las que se guardaban las tres barcas sagradas en la ceremonia de la Fiesta de Opet.

En el santuario triple hay escenas del traslado de las barcas sagradas, el del medio está dedicado al dios Amón con bonitos grabados en los que se representa a Ramsés II ofreciendo incienso al dios Min y la famosísima lechuga egipcia.

A la izquierda esta el santuario de Amón y a la derecha, la mequita de Abu Haggag sobre el templo de Ramsés II en el Gran Patio en el templo de Lúxor, Egipto.
A la izquierda el Santuario de Amón y a la derecha la Mequita de Abú Haggag sobre el templo de Ramsés II en el Gran Patio.

A la derecha y como suspendida en el aire, se ve la antigua entrada a la mequita y mausoleo del venerado jeque Abú Haggag del siglo XIII. Los seis metros de altura respecto al suelo de la mezquita son muy gráficos para darse cuenta de hasta que punto el Templo de Lúxor estuvo enterrado.

La mezquita se edificó en el mismo lugar que en el siglo V había una basílica cristiana, que a se vez se levantó donde estaba el templo. Al no ser trasladada cuando se iniciaron las obras, no se excavó y no se sabe lo que hay debajo de la mezquita.

Cuesta creer que en sólo 1000 años el Templo de Lúxor fue casi cubierto totalmente por el limo del Nilo y la arena del desierto. Junto a la mezquita había una aldea, que se trasladó para poder iniciar los trabajos de excavación. De ahí que la entrada de la mezquita del año 1100 asoma al Gran Patio del año 1200 Antes de Nuestra Era, en la época de Ramsés II.

El Gran Patio en el segundo pilono frente a la columnata procesional Amenhotep III, del templo de Lúxor. Egipto.
Vista desde el Gran Patio del Segundo Pilono y la Columnata Procesional de Amenhotep III. Templo de Lúxor, Egipto.

El Gran Patio, tal y como su propio nombre indica, es grande con sus 57 metros de largo y 51 de ancho. Tiene un peristilo que rodea tres de los lados, con dos filas de 74 columnas decoradas en forma de papiro, a excepción obviamente del lugar donde está la mezquita. Las paredes también están decoradas. Entre las columnas hay colosales estatuas de Ramsés II, aunque muchas eran originalmente de Amenofis III; fueron usurpadas por Ramsés II borrando el nombre del cartucho de Amenofis III y poniendo el suyo. Esto era algo muy común en el antiguo Egipto, y que hoy con la tecnología existente se puede saber.

En los pedestales y bajo sus pies, aplasta a los enemigos, con grabados de las figuras de nubios a la izquierda y asirios a la derecha, presos y maniatados. Según las creencias al pisar las imágenes de sus enemigos los debilitaban.

El faraón Tutankamón y su mujer Anjesenamón en el templo de Lúxor. Egipto.
El faraón Tutankamón y su mujer Anjesenamón en el Templo de Lúxor, Egipto.

Nada más traspasar el Segundo Pilono y antes del inicio de la columnata, a la derecha se encuentran las estatuas del nieto de Amenhotep III: el mismo Tutankamón y su medio hermana y esposa Anjesenamón. El trono es de granito negro y en el reposabrazos están los relieves del dios Hapi representando el Bajo y el Alto Egipto, con el papiro y la flor de loto.

La Columnata Procesional

Junto detrás de los colosos sentados se accede a la Columnata procesional de Amenhotep III, de 10 de ancho por 26 de largo, y que está formada por dos hileras de 7 enormes columnas cada una, esculpidas con la forma de papiro abierto en representación de la tierra del Bajo Egipto, que abarca desde el Delta del Nilo hasta el sur de El Cairo, mientras que la flor de loto representa renacimiento y rejuvenecimiento diario y al Alto Egipto.

En el Gran Patio en el segundo pilono frente a la columnata procesional Amenhotep III con forma de papiro en el templo de Lúxor. Egipto
Frente a la Columnata Procesional de Amenhotep III, en el Templo de Lúxor.

Originalmente la columnata tenía techo, a una altura de 21 metros sobre el suelo. Las paredes tenían pequeñas aberturas en lo alto, en la que se pasaba de un patio abierto a una sala oscura.

Las columnas y los muros fueron decorados durante el reinado de Tutankamón y Ay, cuando se restableció el culto a Amón, con grabados de escenas del Festival anual de Opet, con detalles de la procesión desde Karnak a Lúxor y el regreso a Lúxor. Gracias al estudio de estos grabados, hoy se sabe cómo se celebraba esta singular fiesta.

Al atravesar el pasillo y ver las columnas más de cerca, una se admira al tomar conciencia de sus enormes dimensiones. Estas bonitas columnas sirvieron de modelo para la Gran Sala Hipóstila del Templo de Karnak, que iba a visitar a primera hora de la tarde del día siguiente.

Puedes encontrar aquí varias actividades en Lúxor y completar tu visita a los alrededores con nuestras actividades recomendadas:

Tras la altísima columnata procesional, se asciende por una pequeña rampa y se llega al Patio del Sol de Amenhotep III. Aquí se celebraba el ritual en el jubileo real cada 30 años en el que el faraón, como un dios viviente, renovaba su poder y compromiso con los dioses.

La Patio del Sol de Amenhotep III

En el Patio del Sol del templo de Lúxor. Egipto
En el Patio del Sol del Templo de Lúxor, Egipto

Ya empezaba a oscurecer, fue entonces cuando en el Patio del Sol me invadió una sensación de pequeñez, en la que dejé de escuchar la escandalera y guirigay de las personas que estaban allí. Me quedé asombrada al admirar la grandeza del templo con sus altas columnas de capiteles en forma de papiro cerrado. Algo que sólo he sentido en muy pocos lugares del mundo, posiblemente provocado al recorrer el pasillo con de altísimas columnas que me llevaron hasta el Patio del Sol.

Tras atravesar el Patio del Sol se asciende por una nueva rampa, y justo a la misma altura de la rampa antes de la Sala Hipóstila, se puede apreciar un pequeño terreno de gravilla que no esta pavimentado, donde tras unas obras en el año 1989 encontraron 26 estatuas de dioses en granito del Imperio Nuevo y muy bien conservadas, que los sacerdotes de Amón escondieron para protegerlas, y que se exponen en el Museo de Lúxor.

La Sala Hipóstila

La sala hipóstila da acceso a la Cámara del Divino Rey del templo de Lúxor, Egipto.
La Sala Hipóstila da acceso a la Cámara del Divino Rey del Templo de Lúxor, Egipto

La Sala Hipóstila tiene 32 columnas papiriformes formando cuatro hileras. Me llamó la atención que las columnas que dan acceso a la Cámara del Divino Rey están recortadas, se cree que por un error de cálculo tuvieron que rebajarlas para que pudieran pasaran las barcas sagradas. En esta sala hay dos pequeñas capillas, una a la izquierda y otra a la derecha, y una escalera que lleva hasta el techo. En las capillas se guardaban las imágenes sagradas durante la Fiesta de Opet.

Tras terminar el festival, las imágenes de los dioses regresaban a Karnak a bordo de las barcas.

La Cámara del Divino Rey

La Cámara del Divino Rey en el templo de Lúxor. Egipto
La Cámara del Divino Rey.

A continuación una nueva rampa y unos escalones llevan hasta la Cámara del Divino Rey, servía como santuario donde el faraón realizaba una ceremonia de purificación en la que era coronado y bendecido por el propio Amón-Ra.

El emperador Augusto tras ganar en la batalla de Actium (en el año 31 Ates de Nuestra Era), contra Marco Antonio y Cleopatra, convirtió Egipto en una provincia romana. Durante la ocupación romana fue reconvertida en una capilla del culto imperial romano. Recubrieron las paredes con yeso y las pintaron. Se puede observar en los restos del yeso que no se cayó, en lo alto a la izquierda, los frescos de funcionarios romanos.

Fue fortaleza legionaria y sede del gobierno romano en la zona, aunque gobernaron de forma simbólica. Había una capilla dedicada a la diosa Mut que fue transformada en una capilla de culto. Durante la Tetrarquía (división del gobierno de un territorio en cuatro partes, con una persona diferente gobernando cada parte, para mejorar la administración del imperio) había un trono, hasta el cristianismo cuando el templo se convirtió en una iglesia. En el siglo III fue un campamento romano y poco después fue abandonado.

La Sala de las ofrendas en el templo de Lúxor. Egipto
La Sala de las Ofrendas.

La Sala de las Ofrendas

Curiosamente se llega hasta la Sala de las Ofrendas y a los santuarios tras bajar una pequeña rampa, en vez de subirla. En sala se realizaban los sacrificios y ceremonias durante la Fiesta de Opet.

Se pueden ver relieves del faraón haciendo ofrendas a los dioses. En mi fotografía se puede apreciar arriba algunos colores y relieves de cómo los sacerdotes bien pegaditos llevaban la barca sagrada portándola sobre sus hombros, al puro estilo de la Semana Santa… ¡Igual que se hace hoy en las procesiones cristianas!

La Sala de las Ofrendas y al fondo la cámara de Alejandro Magno en el templo de Lúxor, Egipto.
La Sala de las Ofrendas y al fondo la Cámara de Alejandro Magno.

Esta parte del templo de Lúxor está cubierta: la Sala de las Ofrendas, la Cámara de Alejandro Magno con el grabado de la barca sagrada, la cámara natal de Amenhotep III y sus dos capillas.

La Cámara de Alejandro Magno

Dentro de la capilla construida por Alejandro Magno, en el templo de Lúxor.
Dentro de la capilla construida por Alejandro Magno, en el Templo de Lúxor.

Tras subir tres escalones llegué hasta el Santuario de la barca de Amón-Ra, donde en el reinado de Alejandro Magno se construye un santuario interior, reemplazando los cuatro pilares donde se guardaba la barca sagrada durante la fiesta. Es la parte más sagrada donde los peregrinos no podían pasar. El faraón y el sumo sacerdote hacían aquí los rituales más sagrados.

Dentro de la Sala de las ofrendas Alejandro Magno añadió una Cámara donde se le representa con relieves como si fuera un faraón haciendo ofrendas a los dioses.

Alejandro Magno ofreciendo ofrendas a Amón en el templo de Lúxor. Egipto.
Alejandro Magno haciendo ofrendas al dios Amón.

La Sala del Nacimiento Divino

Detrás del santuario y tras bajar una pequeña rampa están las Estancias Reales donde descansaba el faraón y su familia o se preparaba para las ceremonias rituales. Hay grabados del faraón Amenhotep como hijo del dios Amón.

El santuario de Amenhotep III en el templo de Lúxor. Egipto.
El Santuario de Amenhotep III en el Templo de Lúxor, Egipto.

El Santuario de Amenhotep III

Le sigue una sala que es la última en las que las columnas están cortadas y también se utilizaba para hacer rituales. En las paredes se representa al faraón Amenhotep III con todos sus títulos y haciendo ofrendas a los dioses. Fue el lugar donde se guardaba la estatua dorada de Amón.

Después de esta sala volví sobre mis pasos hasta la Sala de las Ofrendas y la Cámara de Alejandro, y a través de un puerta con coloridos relieves y salí al exterior para disfrutar del museo al aire libre cuando era completamente de noche.

La salida al museo al aire libre desde la Sala de las ofrendas en el templo Lúxor

En el museo al aire libre en el museo del templo de Lúxor, Egipto.
En el museo al aire libre.
De noche en el Patio del Sol del templo de Lúxor. Egipto
De noche en el Patio del Sol.
En el Gran Patio de noche en el templo de Lúxor, Egipto.
En el Gran Patio de noche.

Habían ya muchísimos visitantes, caminé por la senda empedrada en línea recta hasta que se terminó, y tras retroceder por la misma senda, continúe por otro camino empedrado a mi derecha que me llevó hasta el Patio del Sol. Estaba completamente oscuro y la única luz que había eran los focos que iluminaban las columnas desde el suelo. Es cierto que el templo iluminado por la noche parece otro, porque le da un halo de misticismo.

Después me dirigí hasta la salida y cuando llegué al Gran Patio se habían cuatriplicado los visitantes, lo que complicaba poder ver bien el templo y hacer fotografías con tantísima gente. Continúe hasta el Primer Pilono junto al obelisco para hacerme una foto con Jose y tener un bonito recuerdo. La salida es por el mismo sitio que la entrada.

Salí con la seguridad de que volvería, que haría un segundo viaje a Lúxor.

El primer pilono de Ramsés II en el templo de Luxor. Egipto
El Primer Pilono de Ramsés II en el Templo de Lúxor, Egipto.
Puedes encontrar aquí varias actividades en Lúxor y completar tu visita a los alrededores con nuestras actividades recomendadas:

Pinceladas de la historia del Templo de Lúxor

Al templo de Lúxor se le conocía como Ipet Resyt, «el santuario del sur». Comenzó siendo un santuario dedicado a la triada de la diosa Nut, Amón, y el dios Jnum o Khnum, construido por la faraón Hatshepsut, posiblemente sobre uno anterior del Reino Medio incluso del Antiguo. El faraón Amenhotep III construyó el templo en el 1400 antes de nuestra era entorno al santuario.

Se cree que su construcción duró 160 años, entre el 1390 y el 1230 antes de nuestra era, usándose arenisca nubia y pintado con vivos colores. Posteriormente fue ampliado por el nieto de Amenhotep III: Tutankamón y por Tutmosis III. El faraón Ramsés II lo amplió, construyendo el primer pilono o puerta monumental y lo redecoró con colosos a su imagen en la entrada, los dos obeliscos, y estatuas suyas en el Primer Patio y en el Gran Patio. Al ser un centro espiritual y de rejuvenecimiento de la realeza, fueron coronados allí muchos faraones.

En sus 3000 años de historia el templo de Lúxor ha sufrido numerosos cambios por varios faraones, y también por los ptolomeos, romanos, cristianos, los jeques musulmanes, y por el propio Nilo que lo sepultó bajo toneladas del fértil limo con las crecidas anuales del Nilo. Con el paso del tiempo cayó en el olvido, conservándose del espolio, y gracias a ello hoy lo disfrutamos.

En el templo de Lúxor, Egipto
En el Templo de Lúxor, Egipto

Mis sugerencias después de visitar el Templo de Lúxor

📎Todas las guías recomiendan visitar el templo dos veces, por el día y por la noche. Estoy de acuerdo, la iluminación nocturna hace que resalten los relieves con las luces. Parece otro templo y su amplio horario lo permite.

📎En la mochila es conveniente llevar siempre una gorra, agua fresquita o refrescos para hidratarse, crema solar por el día y alguna pieza de fruta o algo para comer y reponer fuerzas, porque dentro no hay ninguna tienda donde comprar. Hay bancos donde poder sentarse y descansar.

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En el Nilo frente al templo de Lúxor. Egipto
En el Nilo frente al Templo de Lúxor, Egipto.

Notas viajeras

Los templos y monumentos de Lúxor son muchos, se suelen ver dos o tres por día, a menos que se esté en la ciudad más de cinco o seis días. Verlos todos es muy complicado e inabarcable para un solo viaje.

Si quieres saber un poco más de mitología egipcia, te dejo esta pequeña guía (pinchando en este enlace) que creé para que la puedas consultar si lo deseas.

Visita virtual al Templo de Lúxor.

En la fiesta del día de Abu al-Haggag en honor a patrón de Lúxor, en el mes antes del Ramadán, carrozas y falucas (barcas) son arrastradas desde el Templo de Karnak hasta la Mezquita de Abu Al Haggag, paradójicamente es como si se mantuviera la tradición faraónica y se siguiera celebrando la Fiesta de Opet.

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