Sobrevivir al Ramadán en Marruecos
Un mes después de haber comprado los billetes nos dimos cuenta que íbamos a visitar Marrakech en Ramadán ¡Entramos en pánico! Que haya tranquilidad, que al final no resultó para tanto.
Un mes después de haber comprado los billetes nos dimos cuenta que íbamos a visitar Marrakech en Ramadán ¡Entramos en pánico! Que haya tranquilidad, que al final no resultó para tanto.
Quería ir a un hammam en Marrakech y lo único que sabía sobre los hammams es que son unos baños de vapor donde te exfolian la piel, te dan un buen masaje, y te relajas. Normalmente están separados por géneros.
El Museo de Marrakech, es el precioso palacio Menebhi, esta considerado como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura de Almoravides. La fundación Omar Benjelloun la financiado y gestionado. En su interior se exponen la colección privada de este señor. Se expone sobre todo objetos bereberes desde vestidos, joyas, documentos, monedas islámicas, grabados fotografías y un largo etcétera.
El exterior de la Madrasa de Ben Youssef pasa desapercibido, pero al entrar sorprende su bella arquitectura y los mil-y-un detalles en paredes, patio, escalera, etc. Te deja con la boca abierta y ya no la cierras hasta la salida.
Cerca de la famosa plaza Jamaa el Fna en Marrakech y de sus zocos, se encuentra la mezquita de la Kutubía y su minarete, considerado obra maestra de la arquitectura islámica.
Tras cruzar la puerta de la curtiduría de Marrakech, el olor nos golpeó la cara y me pareció enana la ramita de menta por la que había pagado, tras ponérmela en la nariz, mejoró la situación…. Cuando cambiaba el viento, el olor era tan desagradable que me daban arcadas, y me aguanté por respeto a las personas que estaban trabajando allí.
El palacio El Badi, dicen que fue el más lujoso y grandioso jamás visto, pero hoy sólo queda la historia de lo que fue y poder visitar sus restos.
Disfrutar de un paseo en calesa alrededor de las murallas de Marrakech y cenar en Al Fassia: un estupendo restaurante con los platos típicos de Marruecos.
En la villa del pintor francés Jacques Majorelle y más tarde de Yves Saint Laurent, el Jardín de Majorelle es una visita recomendable en Marrakech
El Palacio de la Bahía en el centro de Marrakech, construido por artesanos judíos en el sliglo XIX, es una maravilla arquitectónica rodeada de jardines.
Las Tumbas Saadíes son el vestigio de la dinastía de los saadíes en Marrakech, lujosos mausoleos con yeserías, columnas de mármol y techos de cedro.
Los Jardines de la Menara son una visita recomendada en Marrakech que nos trae a la memoria los huertos, estanques y construcciones árabes de La Alhambra.