Templos de Karnak en Lúxor: mi experiencia en el lugar más sagrado del Antiguo Egipto
Visité los templos de Karnak a primera hora de la tarde. La idea era pasar allí toda la tarde y disfrutar de la puesta de sol en uno de los lugares más sagrados para los antiguos egipcios, donde se construyó algunos de los primeros templos dedicado al dios Amón.
La visita fue el broche de oro del último día que Jose y yo pasamos en Lúxor. Si estás organizando tu viaje por libre a Egipto, te dejo mi guía completa 🧭 Mi viaje a Egipto por libre de 2 semanas, donde encontrarás el itinerario detallado con todas las visitas.

Cómo ir a los templos de Karnak
📌 El complejo de Karnak está en el centro urbano de Lúxor, en la orilla este del Nilo, a 208 km de Asuán y a 671 km de El Cairo.
Al encontrarse en la misma ciudad de Lúxor, se puede llegar en una en las típicas calesas que abundan por todas partes, en taxi o, como se dice popularmente: en el coche de San Fernando (un ratito a pie y otro andando).
También es posible hacerlo a través de la avenida procesional de las esfinges, donde se celebraba la Bella Fiesta del Valle y el Festival de Opet, tal como lo hacían los antiguos egipcios, hasta llegar al templo de Lúxor.
Datos prácticos

🗒️ Alrededor de Karnak hay todo tipo de servicios para los visitantes, desde pequeñas tiendas donde comprar agua o algo para picar hasta cafeterías, restaurantes y hoteles. Dentro del recinto, frente al lago sagrado, hay una cafetería donde sirven comida y bebidas.
⏰El horario de apertura es de lunes a domingo de 6:00 a 17:00 (5 de la tarde). La última entrada se vende a las 16:00 (4 de la tarde) en punto; si llegas un minuto tarde, no la venden. La entrada es de pago.
📎 Es accesible para personas con movilidad reducida, ya que no hay grandes desniveles y existen rampas que facilitan el acceso a todas las áreas.

🗺️ El complejo tiene aproximadamente 80 hectáreas y cuenta con 10 pilonos con patios intermedios, numerosas salas y edificaciones.
🗺️ Al norte se encuentra el templo de la diosa Mut; en el centro, el Gran Santuario del dios Amón Ra; y al sur, el templo dedicado al dios Khonsu, junto a una veintena de complejos religiosos, como templos, santuarios y capillas más pequeñas, consagrados a diversos faraones y otras divinidades.
🗺️ Sin olvidar los dos enormes obeliscos de Hatshepsut, una de mis faraones favoritas, de los cuales solo uno sigue en pie, muy cerca del gigantesco escarabajo de Amenofis III. Todo esto convierte a Karnak en el complejo más grande de Egipto.

Consejos para visitar los templos de Karnak
📜 Recomiendo llevar una gorra con visera o sombrero, zapatos muy cómodos, un buen protector solar, una botella de agua y ropa ligera y transpirable. También es imprescindible usar gafas de sol, incluso en invierno, ya que el resplandor de las piedras del complejo es intenso y las sombras son escasas.
👉Si prefieres comprender Karnak y el Templo de Lúxor de verdad, hacer la visita con un guía egiptólogo en español marca la diferencia. Yo lo hice así 👇😊
Mi visita a los templos de Karnak

Llegamos en un coche privado y, tras comprar nuestras entradas con el guía, pasamos por el control de seguridad y llegamos al centro de interpretación, donde hay una gran maqueta del complejo con sus templos. Allí, el guía nos explicó a grandes rasgos los diferentes edificios. Curiosamente, lo primero que se visita es lo más nuevo.
La avenida de los carneros está conectada con la avenida de las esfinges desde el templo de Lúxor. Lo ideal habría sido ir caminando desde allí, tal y como lo hacían los faraones… pero en los tiempos modernos, la manecilla del reloj es la que manda con sus horarios. Así que Jose y yo dejaremos para otra ocasión el recorrido por la avenida de las esfinges.
El Primer Pilono

Nos situamos frente a la avenida, donde se encuentra el Primer Pilono. Es obvio que está inacabado porque la parte izquierda es más baja y quedó sin terminar, ya que el faraón Nectanebo I murió antes de concluirlo, según las explicaciones de nuestro guía.
Después caminamos unos metros hasta llegar a una pequeña rampa, donde comienza la Avenida de los Carneros. En sus patas delanteras están esculpidas las imágenes del faraón Nectanebo I.

En la antigüedad, en esta parte de Karnak, se encontraba el antiguo embarcadero desde donde salían las estatuas de la tríada tebana para la celebración de diferentes festividades, como 🧭 el Festival de Opet o la bella fiesta del Valle, 👈 a la que he dedicado un artículo completo.
El Gran Patio
Continuamos caminando mientras el guía nos explicaba que las esfinges con cabeza de carnero representan al dios Amón como símbolo de la fertilidad.
Las pequeñas estatuas entre las patas de la esfinge son del faraón Nectanebo.
Tras pasar por el Primer Pilono de Nectanebo I, llegué al Gran Patio. Y lo de «Gran Patio» es literal, ya que tiene más de 7.000 m².
Sobre uno de los muros todavía se pueden ver los andamios o las rampas de adobe que se usaron para su construcción, que, obviamente, nunca se terminó.
Cuando Napoleón visitó Karnak, aún quedaban algunos bloques de piedra arenisca en lo alto de la rampa que los trabajadores no habían colocado en su sitio 2.600 años antes.

Me llamaron la atención los dos colosos de Ramsés, situados uno frente al otro como custodios de la Sala Hipóstila, y la enorme columna de 21 metros de altura, la única que queda en pie del quiosco que mandó construir el faraón etíope Taharqa, un kushita del Tercer Periodo Intermedio de la dinastía XXV. Tras un terremoto en el año 29 a.e.c. (antes de la era común), fue la única que permaneció en pie.
De espaldas al coloso de Ramsés II, acompañado de su hija y esposa Bint-Anath, hay una puerta lateral que también da acceso al Museo al Aire Libre, donde se pueden ver la Capilla Blanca de Sesostris I, la Capilla Roja de Hatshepsut y la Capilla de Alabastro de Amenhotep I. Después, se vuelve sobre los pasos para continuar la visita, atravesar el Segundo Pilono y llegar hasta la Sala Hipóstila.

Uno de los colosos de Ramsés II, el que está situado a mi izquierda, tiene entre sus piernas la representación de su hija y esposa Bint-Anath, posiblemente fue una de las hijas que tuvo con Nefertari. Justo a la derecha, hay una esfinge de la faraona Hatshepsut, que puedes observar dos fotografías más abajo.
Cuando llegué hasta la columna de Taharqa, me situé delante de ella y fotografié el Gran Patio con parte del pilono, junto a las esfinges con cabeza de carnero, y detrás, el templo de Ramsés III.

Al entrar en el Gran Patio, a mano izquierda, están las tres capillas donde se guardaban las barcas sagradas que llevaban las imágenes de la tríada sagrada de Tebas que mandó construir Seti II, como se ve en la fotografía de arriba. Era el lugar donde se almacenaban las imágenes de la tríada sagrada de Tebas, tal como se observa en una de las fotografías del Gran Patio.
Las enormes piedras de alabastro que aparecen en la imagen, según el guía, eran mesas donde se dejaban las ofrendas a los dioses. Y, por supuesto, las ofrendas de frutas, comida, ropa, etc., se las repartían los sacerdotes de Amón.
Según lo que he leído, también podrían haber sido soportes para colocar las barcas sagradas durante las procesiones y celebraciones. ¡Quizás tenían una doble función!

Después, me situé frente a las esfinges de Hatshepsut y fotografié el otro extremo del Gran Patio, con el templo de Ramsés III y, a su lado, las esfinges con cabeza de carnero junto a grupos de visitantes en Karnak.
A continuación, continué caminando y me dirigí al pequeño templo de Ramsés III. Tras la visita al interior, salí de nuevo al patio. A mi espalda quedaban más esfinges, dispuestas unas frente a otras, formando un enorme pasillo.
Después, volví sobre mis pasos hasta casi llegar al Segundo Pilono, que se construyó utilizando bloques de edificios más antiguos. Ha sido reconstruido durante más de cien años por arqueólogos franceses, al igual que la columna de Taharqa.
La Gran Sala Hipóstila
Obviamente, lo que más llama la atención de la Gran Sala Hipóstila, son las 134 columnas de 15 metros de altura, de las cuales las doce centrales miden 21 metros.
El suelo es el original.
La Sala Hipóstila tenía techo y estaba en penumbra. Su construcción tardó muchos años, durante el reinado de Ramsés II y su padre Seti I.
Durante la época cristiana, fue utilizada como iglesia.
Caminé entre las columnas mientras escuchaba las explicaciones de una docena de guías en diferentes idiomas. A pesar del griterío, no me resultó molesto; mi mente solo pensaba en la grandiosidad de la sala.

¡Es inevitable sobrecogerse y sentirse diminuto a pesar de la multitud! Mira la fotografía de abajo. 👇

Sabía que las columnas eran altas, pero no me podía imaginar que fueran tan altas. Hasta que no estás allí y las ves in situ, no se es consciente de lo monumentales que son. Fue inevitable alzar la cabeza y quedarme con la boca abierta, explorando y admirando lo que llaman el «bosque de columnas».
Asombra que algunas aún conservan sus relieves. Por un instante, me transporté a la época faraónica con toda su grandeza… El comentario de desaprobación del guía, porque el gobierno egipcio estaba repintando los grabados, me sacó de mí ensoñación. La verdad es que, si no nos lo hubiera dicho, no me habría fijado.

Después de observarlo, no le falta razón… parecen falsos. Los amarillos no son como los de las tumbas o templos… O tal vez no parecen tan falsos y me dejé sugestionar por sus comentarios. ¡Júzgalo tú mismo mirando mi fotografía!
El Tercer Pilono
Tras salir de la Sala Hipóstila por el Tercer Pilono, me dejaron boquiabierta los obeliscos: el de Tutmosis I, de 29,50 metros de altura (hacia 1500 a.e.c.), y entre lo que queda del Cuarto Pilono y Quinto Pilono, el obelisco superviviente de mi faraón preferida Hatshepsut, de 31 metros y pesando 323 toneladas. Originalmente eran dos, pero uno de ellos fue derribado por un terremoto.

Muy cerca de los obeliscos se encuentra el Lago Sagrado y la estatua del dios Jepri, con la forma de un escarabajo pelotero, donde los turistas le dan las siete vueltas para que se cumplan los deseos.
Los obeliscos se situaban delante de los pilonos, pero como se remodelaron los templos y se cambiaron las ubicaciones de los pilonos, los obeliscos se quedaron aislados, ya que no los movieron porque se consideraban sagrados. El obelisco de la faraón Hatshepsut fue tapado y ocultado por Tutmosis III, lo que paradójicamente lo conservó.
El Tercer Pilono (zona interior) y el Patio del Escondrijo
Justo detrás de la Sala Hipóstila están los restos del Tercer Pilono del faraón Amenhotep III, que utilizó para su relleno los bloques de la capilla de Alabastro de Amenhotep I, la Capilla Blanca del faraón Sesostris I y otros doce edificios.

Las dos capillas (la Blanca y la de Alabastro) se pudieron reconstruir y están expuestas en la zona que llaman el Museo al Aire Libre, situado en uno de los extremos del recinto, en línea recta y perpendicular al Primer Pilono.
Muy cerca del Lago Sagrado, donde los sacerdotes se purificaban antes de entrar en contacto con Amón, y entre la Sala Hipóstila y el Séptimo Pilono de Tutmosis III, está el Patio del Escondrijo, donde se encontraron escondidas cientos de estatuas.

A pesar de la gran importancia del hallazgo, lo único que lo indica es un cartel que señala dónde estaban las 780 esculturas de piedra y más de 17.000 de bronce. La gran mayoría de estas estatuas están en el Museo Arqueológico de El Cairo, y otras tantas en museos repartidos por todo el mundo.
Nuestro guía nos dio algunas pinceladas más sobre los templos y se despidió de nosotros, dejándonos tiempo libre para que continuáramos la visita, deseándonos un feliz viaje y regreso a casa.
Sin duda, Karnak es uno de los templos más monumentales de Egipto y, por supuesto, de los más visitados o más concurridos.
Por suerte para nosotros, a medida que íbamos avanzando en la visita, muchos de los grupos se dirigían a la salida y se iban.
Ya quedaba muy poco tiempo de luz y no me quedó más remedio que apretar el paso para poder terminar de ver todo lo que me quedaba.
En mis guías de viaje había leído que la visita es un poco caótica porque no hay un orden; hay templos por aquí y por allá…
Pequeños pasillos que conducen a templos, grandes pasillos que conducen a descampados con los restos en el suelo de otros, a la espera de que los arqueólogos resuelvan de dónde son o a quién pertenecen.

Obviamente, mis guías se quedaron muy cortas. Lo bueno es que, por todo el recinto, hay muchos bancos donde sentarse ante la presencia del sentimiento apabullante de aplastamiento por la grandeza de las dimensiones, o simplemente para descansar y tomar un respiro.

Continué caminando hacia el sancta sanctorum, que es una sala pequeña, que parece más un corredor porque está muy abierta. La cola para verlo era grande. Continué caminando y pedí a un turista que inmortalizara mi visita, con los obeliscos y el sancta sanctorum con parte de la gran cola para verlo.
Esta parte es una de las más antiguas de Karnak, el patio es del Imperio Medio, donde el faraón Sesostris I construyó un santuario al dios Amón del que solo queda los cimientos, como casi todo en Karnak, fue remodelado por los faraones que le precedieron, en este caso fue por Filipo Arrideo, el hermanastro del mismísimo Alejandro.

Frente al Sancta Sanctorum está el Ajmenu o Templo de las Fiestas de Tutmosis III, y en su interior aún conserva restos de pinturas. Por cierto, también fue utilizado como iglesia cristiana.
Cuando llegué al sexto pilono, ya empezaba a cambiar la luz, pues estaba comenzando el atardecer. Retrocedí sobre mis pasos y me dirigí hacia la Sala Hipóstila.

El Lago Sagrado y el escarabajo de Karnak
De nuevo en el Lago Sagrado, pasando por el Patio del Escondrijo hasta llegar al Séptimo Pilono, que fue construido por Tutmosis III, y el Octavo Pilono, construido por Hatshepsut, que está justo detrás, mejor conservado, tal y como se puede ver en la fotografía.
El Séptimo Pilono fue de los primeros que se construyeron y luego se construyó el Octavo Pilono.
Continué por el pasillo hasta llegar al Noveno Pilono, construido por Horemheb, que fue rellenado el interior con los bloques reutilizados de piedra caliza, de edificios más antiguos y también con los talatat de Akenatón que se exponen en el museo de Lúxor, que visitamos Jose y yo en nuestro primer día en Egipto.

Continuando, se llega al Décimo Pilono, que está justo detrás, también construido por Horemheb, y a la avenida de las esfinges que conecta con el Templo de Lúxor, que tengo intención de recorrer en un futuro, que espero que no sea muy lejano.
Ya empezaba a oscurecer y nos dirigimos hacia la salida. Hice mis últimas fotografías en la Sala Hipóstila y en el Gran Patio con las esfinges.

Cuando llegamos al centro de interpretación, por donde también se sale, ya era completamente de noche. El coche privado de la visita nos llevó hasta nuestro hotel para recoger nuestro equipaje, unas horas antes de que saliera nuestro tren nocturno desde Lúxor hacia Guiza, pero eso forma parte del siguiente artículo.
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Notas históricas de los templos de Karnak

Tras la conquista árabe, las ruinas pasaron a llamarse al-Karnak (el Fuerte), como se le conoce hoy en día. Actualmente, se sigue investigando y ampliando la información sobre las edificaciones de los templos y las capillas que fueron construidas y reutilizadas en los edificios erigidos por los faraones que les precedieron.
Karnak fue fundado durante el Imperio Medio, cuando los sacerdotes de Amón construyeron el primer templo dedicado a Amón a orillas del Nilo. El faraón de la dinastía XI del Periodo Intermedio, Intef II, quien reinó desde el 2112 hasta el 2063 a.C., lo refundó.
Los antiguos egipcios llamaban a Karnak «Ipet-Sut» (el lugar más querido), ya que era el lugar en la Tierra del dios Amón-Ra, siendo Karnak el templo más importante para su culto.
Con el tiempo, el Nilo ha ido modificando su curso, desplazando la orilla y dejando cada vez más sedimentos en el embarcadero hasta sepultarlo, rellenándose posteriormente para ganar terreno.

Karnak ha estado dedicado desde sus inicios a la triada religiosa de Tebas, compuesta por el dios Amón, símbolo de la fertilidad; su esposa, la diosa Mut, asociada con la maternidad y también identificada con Sejmet y Bastet; y su hijo, el dios Khonsu, deidad lunar, reconocido por el adorno de su cabeza, como se muestra en el relieve de la fotografía.
Posteriormente, Sesostris I de la XII dinastía lo refundó construyendo una entrada gigantesca con colosos, alrededor del 2100 a.e.c. (antes de la era común), hace más de 4000 años. Sin embargo, su época dorada fue durante el Imperio Nuevo (1550-1069 a.e.c.), cuando la antigua Tebas fue la capital política y religiosa.

Con el paso del tiempo, los sacerdotes de Amón ejercieron un gran poder político. La importancia del dios Amón creció al mismo tiempo que lo hacía Tebas, convirtiéndose en una de las ciudades más importantes de Egipto, sobre lo cual encontrarás más información en este artículo.
Pero la mayoría de las capillas, santuarios, templos y demás edificaciones fueron construidas durante el Imperio Nuevo, bajo las dinastías XVIII y XIX, y fue esta época la que convirtió a Lúxor en el centro de poder y a Karnak en el conjunto religioso de templos más grandioso de Egipto, destacando el obelisco más alto, el de la faraona Hatshepsut, con 28,5 metros de altura.
Cuando preparaba mi viaje a Egipto, en uno de los documentales que vi se comentaba que, posiblemente, la experiencia actual de su visita no sería muy diferente a la de la antigüedad, debido a la concurrencia o masificación de visitantes en Karnak.

Por ejemplo, se sabe que durante el Imperio Nuevo, en el reinado de Ramsés III, el mismo faraón del que apenas unas horas antes había visitado su templo funerario en Medinet Abu, llegaron a trabajar en Karnak hasta 80.000 personas.

Los sacerdotes de Amón-Ra gestionaban 280.000 hectáreas de tierras de cultivo, 65 ciudades, 421.000 cabezas de ganado, 83 barcos y 46 astilleros.
Karnak continuó siendo emblemático durante el Período Ptolemaico (del 305 al 30 a.e.c.) y en el Período Romano (del 30 a.e.c. al 306 e.c.). Fue muy importante durante gran parte de la historia del antiguo Egipto, aunque, como es natural, tuvo algunos períodos oscuros a lo largo de su extensa historia.
Cuando el nuevo faraón llegaba al trono, engrandecía Karnak o costeaba su mantenimiento hasta la época grecorromana en el siglo V.
Fueron 50 faraones los que mandaron edificar o redecoraron Karnak durante 1500 años, desde la dinastía XII del Imperio Medio, hasta la dinastía XXX. Todos dejaron su huella para la posteridad en Karnak.
Te dejo varias actividades en Lúxor para que puedas completar tu visita a la ciudad y sus alrededores.
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Sugerencias después de mi visita
Decir que es grande es quedarse muy corto; de hecho, Karnak es el complejo religioso antiguo más grande de Egipto y del mundo. Sé que volveré a pisar Karnak, pero creo que la próxima vez lo visitaré a primerísima hora de la mañana, aunque tenga que saltarme el desayuno.

Obviamente, en la antigüedad, solo unos pocos sacerdotes tenían acceso a las partes más sagradas de los templos; los trabajadores solo podían ingresar a determinadas zonas, mientras que el pueblo llano no tenía acceso a ninguna, ya que se consideraba impuro.
Paradójicamente, en la actualidad, la gran mayoría de visitantes, aun pudiendo acceder a muchas de las zonas prohibidas en la antigüedad, solo llegan hasta el Lago Sagrado, utilizado por los sacerdotes y el faraón para la purificación.

Frente al lago está el dios Jepri en forma de escarabajo (fotografía de arriba), donde, según dicen, si le das vueltas, algún día volverás a Karnak.
Yo no le di ninguna vuelta porque sé que, en un par de años, volveré a Egipto y, de nuevo, visitaré Karnak. Es muy probable que, en esa segunda visita, le dedique gran parte del día.

Aunque suele haber muchos visitantes, la mayoría se concentra prácticamente en los mismos sitios, y son muy pocos los que exploran todo el recinto.
Esto permite recorrerlo casi en soledad y sin la masificación de los primeros metros, en parte por desconocimiento y también porque muchos de los templos están prácticamente en el suelo mientras los egiptólogos intentan rehacer los rompecabezas, y otros están algo alejados de la entrada.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Karnak?
La respuesta…. depende de lo que te guste explorar la historia, del tiempo que dispongas para visitarlo. El complejo tiene aproximadamente 80 hectáreas y hay 10 pilonos con muchos patios intermedios algunos mejor conservados que otros, numerosas salas y otras tantas edificaciones.
Te puede llevar horas si deseas verlo todo, y casi en soledad en cuanto te adentras un poco más de la bonita sala hipóstila, además como no hay un plan urbanístico, puedes disfrutar muchísimo.
La gran mayoría, sobre todo los visitantes que van en un paquete cerrado, apenas necesitan una hora. Tan solo visitan una pequeñísima parte del complejo, llegan hasta «La Sala Hipóstila» y el enorme obelisco de Hatshepsut, y la estatua del dios Jepri para darle las vueltas, para supuestamente poder volver a Egipto, y se van a otra cosa.

Reserva visita guiada, especialmente recomendable si es tu primera vez en Lúxor o si quieres entender lo que estás viendo por un guía egiptólogo. 👇
Te sugiero que, después de la visita guiada, te quedes un rato más explorando las partes del recinto más alejadas y sigas las recomendaciones de tu guía.
🧭 La historia de los templos de Karnak, inevitablemente, va unida a la propia historia de la ciudad de Lúxor, y por ello le he dedicado todo un artículo a la antigua ciudad de Tebas.

A l@s que me habéis acompañado en este artículo y sobre todo a l@s que viajasteis conmigo en una de las partes más faraónica de mi viaje ¡Mil gracias!
Y a las personas que solo me habéis acompañado en este artículo, os invito a viajar conmigo desde el inicio de mi gran aventura en Egipto. Espero haberte hecho pasar un buen rato y desearte…
¡Felices viajes físicos o virtuales!
Notas viajeras
Hay baños en el centro de interpretación y también dentro relativamente cerca de la cafetería.
Puedes realizar una visita virtual a los templos de Karnak (pinchando aquí)
Para no llevarse una desagradable sorpresa, es conveniente negociar antes el precio y la moneda en la que se pagará por el servicio de transporte o por cualquier otro servicio que se esté contratando.
Si quieres un poco más de información sobre los templos de Karnak, no te pierdas la conferencia de hace unos años de la Dra. Susana Alegre.👇
