El Parque Nacional Tikal, Guatemala
El Parque Nacional Tikal, es mucho más que ruinas mayas Patrimonio de la Humanidad, ya que además están integradas en la selva en la que es fácil ver animales salvajes y por ello también es Reserva de la Biósfera.
El Parque Nacional Tikal, es mucho más que ruinas mayas Patrimonio de la Humanidad, ya que además están integradas en la selva en la que es fácil ver animales salvajes y por ello también es Reserva de la Biósfera.
Salimos en un minibús hacia el añorado Tikal. 50 km de una buena carretera, bordeando el lago Petén Itzá, luego a través de la frondosa selva con sus graciosas señales que llevan al parque de Tikal. Al parque la gran mayoría vamos por la mañana cuando lo abren, porque por la tarde-noche se cierra y no se puede pasar porque está custodiado por la policía para la protección de su fauna.
La primera etapa del viaje la hicimos con un minibús, paramos para hacer los tramites en el paso fronterizo entre Honduras y Guatemala. Continuamos camino hasta a Río Hondo, un apeadero desde donde continuamos en otro autobús de la empresa «Fuentes del Norte» que nos tenía que llevar a Flores, cerca de las ruinas mayas de Tikal.
En el Museo de la Escultura Maya se guardan las piezas originales más importantes halladas en el sitio: estelas, jeroglíficos, esculturas y otras piezas, además de una réplica del un templo de Rosalila, cuyo original se encuentra en el exterior con sus 1500 años de antigüedad y 37 metros de altura.
Las Sepulturas, muy cerca de los templos mayas de Copán Ruinas, fue la zona residencial de su élite. Un paseo guiado por sus ruinas ocultas, dentro de un enigmático bosque tropical, nos hará aprender mucho sobre la cultura maya.
Recorrimos primero la Acrópolis con sus templos grabados con jeroglíficos y el bello Altar Q con los 16 reyes de Copán esculpidos, luego entramos en el Túnel de los Jaguares con sus tumbas y nichos, después atravesamos el Túnel Rosalila para contemplar el templo que hay bajo la estructura exterior, los mayas los construían uno encima de otro.
De Ciudad de Guatemala a Antigua, y viaje a Copán Pueblo, que con sus calles empedradas y empinadas, es donde se alojan la mayoría de viajeros que visitan las ruinas mayas de Copán.
Escala técnica nocturna en un hotel malo de la peligrosa zona 1 de Ciudad de Guatemala, mejor pasar de largo e ir directamente a Antigua.
Sobre la civilización maya se conocían la vida en los templos ceremoniales, sus juegos, ritos, etc., pero se sabía más bien poco de cómo viva el pueblo llano. El descubrimiento de estas ruinas, cambió los libros de historia, ya que el pueblo maya estaba mucho más avanzado de lo que se creía.
Tras un registro del autobús por la policía, entramos al caer la noche en San Salvador. La ciudad es muy peligrosa, pero como en cualquier gran ciudad grande que no se conoce, la mejor compañía es el sentido común.
Por las calles de León, al igual que los pueblos del Mediterráneo, a los latinos también les gusta la calle, de hecho también se vive en la calle, están llenas de vida.
En la oficina de la aduana de Costa Rica tras al bajar del bus nos asaltaron una docena de cambistas ilegales. Después tuvimos que pasar por una acera repleta de vendedores ambulantes de recuerdos, zapatos, bebidas, aperitivos y más cambistas de colones costarricenses. No teníamos ni idea de que hubieran aduanas así… con tanta vida, por decir algo.