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El Parque Nacional Tikal, Guatemala

Tikal está 64 km de las ciudades de Flores y Santa Elena,​ y a unos 303 km al norte de Ciudad de Guatemala. Tikal fue declarado en el año 1979 por la UNESCO sitio Patrimonio Mundial Cultural y Natural de la humanidad.

El Parque Nacional Tikal, es mucho más que unas ruinas mayas o los rascacielos más famosos mayas, porque están integradas en la jungla, en la que es fácil ver animales salvajes y por ello también es Reserva de la Biosfera.

Pizotes jugando, también llamados tejones o coatí

Pizotes jugando, también llamados tejones o coatíes.

Qué me pongo para la visita

¿Que me pongo en la visita a Tikal?

¿Que me pongo en la visita a Tikal?

La vegetación en Tikal es muy verde y exuberante… ¡Es la selva subtropical húmeda!

Si se va a pasar todo el día en Tikal aconsejo vestir con pantalones largos y zapatos cómodos cerrados, y llevar una camisa de manga larga en la mochila para ponérnosla en las horas en que pican más los mosquitos, que es en las primeras y últimas horas del día.

  • Es indispensable el repelente extra-fuerte de mosquitos.

El repelente hay que ponerlo en cara, brazos y manos, cada tres o cuatro horas si se suda. En Tikal vas a sudar bastante, sería conveniente ponerlo con más frecuencia, y si además nos cubrimos brazos y piernas con prendas de ropa, pondremos más resistencia en las horas que más pican.

  • Recordar que es conveniente, antes de la planificación del viaje, pasarse por algún Centro de Sanidad Exterior que nos aconseje si hace falta vacunarse y el tipo de precauciones que debemos que tomar. Antes te pisar la selva y dos semanas después, hay que tomar unas pastillas para no contraer el paludismo, por la picadura de mosquitos.

No olvidarse de llevar agua en la mochila. En las ruinas, durante el recorrido el desnivel del terreno es una constante y si se desea subir a los edificios… también hay un montón de escalones, raíces de arboles que cruzan el camino y más de un bache, que junto al calor y el bochorno es una constante en la selva en cuanto empieza a calentar el sol.

Recordar que si se sube a la gran mayorías de pirámides, el desgaste físico es grande y hay que sumarle el calor, dentro del parque, en pocos lugares se puede comprar agua o comida, solo en la Gran Plaza.

  • Lleva crema solar, mucha agua, barritas energéticas, alguna pieza de fruta para reponer fuerzas e hidratarse. 
Templo V

Templo V.

Un poco de historia

El nombre de Tikal significa Ciudad de las Voces. La ciudad de Tikal pertenece al período Clásico maya, y llegó a dominar un vasto territorio de las tierras bajas centrales mayas.

Tikal llegó a ser la capital del estado, alcanzando una población de 100.000 habitantes y siendo la mayor ciudad maya.

Los Mayas se instalaron en Tikal en el año 600 antes de nuestra era. En la zona se han encontrado restos de asentamientos anteriores, sepulturas del siglo I que demuestran que Tikal ya era una importante ciudad y tenía un nivel cultural político y militar de influencia en la zona.

Construyeron presas para recoger el agua de la lluvia y abastecer a la ciudad. Una de las curiosidades es que la ubicación de Tikal es pantanosa pero sin ríos, aunque si usaron la navegación al desplazarse en la conquista de territorios o para el trasporte de mercancías y comercio.

En la Gran Plaza

En la Gran Plaza

Altar V

Altar V

El florecimiento de Tikal como una gran ciudad en el siglo II, coincidió con la decadencia de otros reinos cercanos. Es cuando se crean las primeras pirámides en la Acrópolis Norte.

En el año 230 de nuestra era se inicia con el rey Yax-Moch-Xoc una nueva dinastía que gobernó hasta el abandono de la ciudad. En el año 250 de nuestra era, Tikal ya era una importante ciudad.

La Estela XVI representa a Ah-Cacau o Jasaw Chan K’awiil I

La Estela XVI representa a Ah-Cacau o Jasaw Chan K’awiil I

Tikal se asoció con Teotihuacán (México) a mediados del siglo VI, de quienes aprendieron técnicas mexicanas de combate, lo que les ayudó en la conquista de nuevo territorio.

En el año 562 Tikal fue conquistado por el Señor del Agua de Caracol (Belice), el rey de Tikal fue decapitado. No sería hasta el año 700, aproximadamente, que Tikal recuperase su poder.

El rey 26 sucesor de Yax-Moch-Xoc, Ah-Cacau (Señor Chocolate) le devolvió el esplendor político y militar. Ah-Cacau o Jasaw Chan K’awiil I fue enterrado en el Templo I y su mujer la Señora Guacamaya, enfrente en el Templo II.

Sus sucesores fueron los que continuaron creando grandes construcciones en piedra y las pirámides III, IV, V, además de estelas, altares, etc.

El Templo I, en la Gran Plaza de Tikal.

El Templo I, en la Gran Plaza de Tikal.

En el año 900 de nuestra era Tikal fue abandonada, en la misma época en que otras muchas ciudades mayas fueron abandonadas.

Se barajan varios motivos por los que fueran abandonadas, que coincide en el tiempo además con el abandono de Copán. Se cree que uno de los principales motivos fue el agotamiento los recursos, la población se hizo demasiado numerosa; por otra parte hubo años de sequía que empeoró la situación, y también se cree que habían demasiadas disputas y guerras internas.

Las ruinas permanecieron en el olvido a pesar de saberse su ubicación, hasta el año 1848 cuando el gobierno guatemalteco mandó una expedición oficial para reencontrar las ruinas. Fueron los arqueólogos británicos, suizos y alemanes quienes estudiaron, limpiaron, restauraron y habilitaron el sitio para su visita, pero aun quedan muchos de los edificios por restaurar.

Desde entonces han sido muchas las colaboraciones de diferentes países para restaurar el parque, España también ha contribuido a sacar a la luz este Patrimonio de la Humanidad que es de tod@s.

En el año 1955 se crea el Parque Nacional Tikal con una extensión de 575.86 km² (55,005 ha), que sin duda es un parque único por estar engullido por la jungla.

En Tikal

En Tikal.

La visita a Tikal

Al poco de llegar nos informamos sobre los horarios y el coste de la entrada, nos dijeron que había una promoción y que si comprábamos la entrada por la tarde, la misma entrada nos servía también para el día siguiente ¡Podíamos visitar el parque dos veces!

El Parque Nacional Tikal está abierto todos los días desde 6:00 horas hasta las 17:00 horas.

Los autobuses turísticos llegan hasta el parque, lo hacen a media mañana y regresan a media tarde. En tan poco tiempo la gran mayoría van hasta la Gran Plaza, se hacen unas fotos y cuando vienen a darse cuenta, ya es hora de volver, sin tener tiempo de subir a las pirámides principales.

Si se desea visitar las runas a primera hora de la mañana, bien temprano o ver el atardecer, se ha de pasar noche en el parque en alguno de los escasos alojamientos.

En la Gran Plaza de Tikal

En la Gran Plaza de Tikal.

Después de hacer la colada y almorzar tuvimos un primer contacto con el Parque de Tikal, esa misma tarde (del duodécimo día de viaje) caminamos por los senderos hasta la Gran Plaza, donde pudimos contemplar algunos imponentes templos mayas y cuando nos dimos cuenta se nos hacía ya de noche.

Ya casi en la oscuridad, tuvimos la suerte de que regresamos con uno de los guardas que hay en el Parque hasta la salida, que nos indicó el camino.

Cenamos en uno de los comedores que hay cerca de la carretera de acceso, y de vuelta a nuestra habitación comenzó la sinfonía nocturna de los animales de la selva y contra todo pronostico, dormimos profundamente y de un tirón, hasta que sonó el despertador.

¡Sólo por escuchar aquellas ruidosas sinfonías valió la pena pasar dos noche allí!  

El sendero en el bosque es tan denso, que no te permite ver edificios, se disfrutar de la fauna y la flora. El camino o senda al estar en mitad de la selva, no se ven las ruinas, hasta que se llega a los claros donde están los templos.

En los senderos de Tikal se disfruta de la fauna y la flora. La selva es tan densa que no ves los templos hasta que llegas al pié de ellos.

Carteles informativos en los senderos

Carteles informativos en los senderos.

Las entradas para adultos extranjeros cuestan 150 GTQ.

Las entradas compradas después de las 3:00 PM también son válidos para el día siguiente.
Si se accede para ver el amanecer (antes de las 6:00 de la mañana), la tarifa de entrada es de 250 GTQ.

Los niños menores de 12 años no pagan la entrada a Tikal, es gratis.
Para los ciudadanos guatemaltecos, los domingos pueden entrar gratis al parque.

Datos actualizados en el 2019

El parque tiene 16 km² y la visita se realiza por senderos que están bien señalizados por carteles.

Esta terminantemente prohibido dar de comer a los animales, recordar que son animales salvajes y hay que tener precaución con ellos, aunque estén acostumbrados a ver a las personas.

Pavos salvajes

Pavos salvajes.

Abel junto a una Estela maya

Abel junto a la Estela XVI.

A primera hora de la mañana, a las seis menos cuarto, entramos por segunda vez al Parque, pero esta vez en visita guiada. Allí en la entrada nos esperaba Abel, un peculiar guía local que conocimos el día anterior y que se ofreció para nuestra visita.

Nos contó que estuvo trabajando doce años en las excavaciones del parque y todo lo que sabía lo había aprendido trabajando junto a los arqueólogos. Que además era nieto de un hechicero y también nos enseñaría también los secretos de la selva. Jose y yo lo tuvimos clarísimo y nos acompañó en un recorrido de medio día a lo largo de los senderos.

Mientras caminamos por los senderos nos encontramos con muchos de los animales salvajes que viven en el parque, como monos, pájaros, pavos reales, zorros, mariposas, hormigas, etc,

Una de las curiosidades que nos contó, es que si dejábamos de ver la hilera de hormigas cortadoras de hojas, es que iba a llover, ellas sabían cuando iba a hacerlo y dos horas antes de que lloviera, volvían a sus nidos. Lo mejor de todo aquella mañana era que estábamos solos, ya que los turistas que venían de Flores, aun tardarían más de un par de horas en llegar.

Era fantástico estar en la selva con la bruma de la mañana encontrándonos a nuestro paso tantos animales, y la verdad es que se estaba bien, la temperatura era agradable, no hacía calor. Eso sí, los mosquitos estaban pesadísimos, así que nos pusimos de nuevo el Relec en cara y manos, que es lo que teníamos descubierto.

Mono aullador de Tikal

Mono aullador de Tikal.

Uno de los bebederos de Tikal

Uno de los bebederos de Tikal

Abel, aparte de conocer los secretos de los templos y la historia de las excavaciones, conocía muy bien la vegetación y los animales de la selva, tanto que puede imitar a la perfección los gritos del mono aullador e iniciar una guerra de aullidos contra los propios monos, de repente empezó aullar como los monos y el escándalo era ensordecedor, divertido y a la vez daba un poco de respeto.

¡Fue todo un espectáculo!

En el camino, vi en los suelos como pequeñas piscinas, al preguntarle a Abel, me respondió que era bebederos y que habían muchos por todo el parque.

Tras un sendero por la selva, llegamos hasta un claro donde comenzamos la visita, en la Gran Plaza.

En la  Gran Plaza de Tikal

En la  Gran Plaza de Tikal

Llegando a La Gran Plaza

Llegando a la Gran Plaza.

El Templo I, el emblemático templo del Gran Jaguar de 47 metros de altura, todavía rodeado por algo de neblina a estas primeras horas de la mañana.

Tiene los nueve niveles que representan al inframundo y está prohibido subir por la escalera de piedra, porque se han matado varios turistas tras escalar la pirámide.

El Templo I fue construido entre los años 682 y 734 de nuestra era.

En este templo se enterró a uno de sus más grandes gobernantes: Jasaw Chan K’awiil I o Ah-Cacau.

El descubrimiento fue todo un gran acontecimiento, porque la tumba se encontró intacta. También cambió todo lo que se creía, porque al encontrar una tumba se supuso que en otros templos también habrían las tumbas de los reyes que la crearon. Como así fue, se encontraron muchas más tumbas intactas, tanto en Tikal como en otros parques arqueológicos mayas.

En la Gran Plaza.

En la Gran Plaza.

Vista del Templo III, desde el Templo II

Vista del Templo III, desde el Templo II.

Enfrente del Gran Jaguar está el Templo II de 38 metros de altura. 

En el Segundo Templo o Templo de las Máscaras, se puede ascender sin demasiada dificultad a través de una escalera lateral de madera y disfrutar desde arriba de una impresionante vista del Templo I enfrente, de la Plaza, y a la izquierda del complejo de estructuras de la Acrópolis Norte a la que también se puede subir directamente sobre las escalinatas de piedra.

Me faltó el aire para subir al Templo II, y me fotografié con el Templo I detrás de mi (foto de portada). Fue muy fácil subir, y la vista bien vale la pena porque es espectacular.

El Templo II o de las Máscaras, es uno de los mejores templos restaurados de Tikal. Fue construido por el mismo Jasaw Chan K’awiil I en honor a su esposa, Lady Kalajuun Une ‘Mo’ o Señora Doce Guacamaya.

Arqueólogos trabajando en la reconstrucción.

Arqueólogos trabajando en la reconstrucción.

Mientras caminábamos entre las construcciones Abel nos explicaba su proceso de restauración.

Me sorprendió lo laborioso que es el proceso de restauración, primero quitan toda la vegetación y se cortan los arboles. Después de cinco años, las raíces ya están secas y se pueden quitar sin arrastrar las piedras, y sólo entonces, es cuando se empieza el verdadero trabajo de restauración.

Pueden contemplarse multitud de templos en diferentes estados: sin restaurar parecen como colinas de tierra repletas de vegetación y árboles hasta la cúspide, donde se adivinan los bloques de piedra del remate; otros sólo han sido limpiados retirando la tierra, plantas y raíces, mostrando el templo con sus escalones semiderruidos; finalmente algunos han sido reconstruidos volviendo a poner los bloques en su sitio y añadiendo los perdidos, con lo que pueden contemplarse tal y como eran.

Casi sin darnos cuenta se hizo la hora de comer. Al mediodía nos despedimos de Abel y regresamos al hotel para almorzar, después volvimos a entrar a la zona arqueológica para recorrerla esta vez por nuestra cuenta y teníamos previsto subir a los tempos IV y V.

De nuevo el parque volvía a estar casi sin turistas, la gran mayoría se había ido antes o un poco después del almuerzo, y de nuevo nos volvimos a cruzar con muchos animales.

Jose grabando como jugueteaban los pisotes.

Jose grabando como jugueteaban los pizotes.

El primer reto de la tarde fue subir al Templo V.  Estábamos “obligados a ascender” porque según Abel, se trata de un templo reconstruido por el organismo oficial Cooperación Española y fue también visitado y escalado por una de las infantas, una de las hijas del entonces rey de España Juan Carlos I, hoy rey emérito.

El Templo 5 con algo de neblina en las primeras horas de la mañana.

El Templo 5 con algo de neblina en las primeras horas de la mañana.

Las esquinas de esta pirámide son diferentes porque son redondeadas, y en lo alto hay una habitación. Fue construida sobre el año 750 y tiene 58 metros de altura. Una escalera lateral de madera lleva hasta la cúspide, por encima de las copas de los arboles, sólo de pensarlo me vuelven a temblar las piernas.

¡Es la escalera más empinada que hemos visto nunca! ¡Y ademas con unos peldaños casi situados verticalmente unos encima de otros!

Una de las cosas que aprendimos unos días antes en Copán, es que las pirámides se bajan de lado, es la manera más segura de bajar, a excepción de que se tenga barandillas donde cogerse, que era el caso, pero aun así, mejor de lado cuando el espacio del peldaño es tan pequeño.

Después subimos al Templo IV o Tempo de la Serpiente Bicéfala, que con sus 70 metros es el más alto de todo el yacimiento.

Jose grabando en el Templo IV de Tikal

Jose grabando desde lo alto del Templo IV de Tikal.

Fue construido en el año 740 y además es el edificio maya más alto.

Se dice que si no subes allí no has ido a Tikal, y claro, no nos quedaba otra y subimos, como no podía ser de otra manera.

La plataforma o suelo que hay en lo alto de la pirámide está algo inclinada, en pendiente hacia las escaleras. Una vez hechas las fotos de “yo estuve aquí y tengo la foto” y también el vídeo, me faltó el aire para bajar, me daba mucho miedo y no estaba nada a gusto.

En el Templo IV completamente empapados en sudor

En el Templo IV completamente empapados en sudor.

La escalera de madera resultaba bastante cómoda de subir, bastante más que la del templo IV y una vez arriba la vista era espectacular: atardecía sobre un inmenso mar de copas de los árboles que se perdía hasta el horizonte en las cuatro direcciones, entre los que sobresalían las cúspides de otros templos inmersos en la selva, el escenario real de la luna de “Endor” que aparece en la película “El retorno del Jedi” de la saga “Star Wars”. Sin lugar a dudas esta fue una de las panorámicas más bonitas de nuestro viaje.

Cuando los vigilantes nos advirtieron que iba a anochecer y teníamos el tiempo justo para regresar, bajamos y nos fuimos por el sendero en dirección a El Mundo Perdido.

Panorámica de Tikal dese el Templo V

El escenario real de la luna de “Endor” que aparece en la película “El retorno del Jedi” de la saga “Star Wars”.

Uno de los zorros que vimos en Tikal

Uno de los zorros que vimos en Tikal.

De camino pudimos ver a muchos animales, incluso una pareja de zorros que subían al Tempo IV y otros que se asustaron al vernos.

Nos detuvimos un poco contemplando otro conjunto de templos y pirámides denominado El Mundo Perdido, las más antiguas de las construcciones del Parque.

Aquella tarde en Tikal fue muy mágica, en la que estuvimos prácticamente solos, los visitantes ya se habían marchado. Es día fue otro de los grandes recuerdos de nuestro viaje, aparte de cumplir el sueño de subir a los rascacielos mayas, vimos a muchos de los animales salvajes, que al vernos huían como zorros, monos, pájaros y un largo etc.

Se nos volvió a hacer de noche y con la luz de mi linterna frontal, regresamos  por el camino de la selva completamente a oscuras acompañados de uno de los vigilantes militares, que por cierto fueron muy amables con nosotros.

El altar maya contemporáneo de Tikal

El altar maya contemporáneo de Tikal.

Por la noche cenamos en el Comedor Tikal, donde sólo eramos media docena de personas, y nada más terminar se desató una espectacular tormenta con rayos, truenos y centellas. La lluvia era torrencial, lo que nos obligó a regresar en cuanto amainó un poco, corriendo, saltando y riendo completamente calados hasta nuestro pequeño bungalow.

Y la etapa maya de nuestro viaje finalizaba, la que empezamos con la visita a Joya de Cerén (ver aquí) donde vi como vivía el pueblo maya. Continuamos con Copan (ver aquí) donde vimos de cerca sus bonitas estelas y la extraordinaria escalera biblioteca, y la terminamos ese día en Tikal, que fue la guinda del pastel. Estuvimos en la jungla y además subimos a los rascacielos mayas, sin duda tres Patrimonios de la Humanidad únicos en su genero. Al cerrar esta etapa, iniciábamos una nueva: La indígena maya, en la que iríamos al mercado de Chicicastenango y al Lago Atitlán.

Autorretrato desde Templo IV, en las que se ven los Templos I, II, III

Autorretrato desde Templo IV, en el que se ven los Templos I, II, y III.

Deseo haberte hecho pasar un ratito agradable de lectura y haberte paseado por Tikal. Si quieres comentar o hacer alguna aportación, será muy bienvenida.

¡Gracias y felices viajes!

 

NOTAS VIAJERAS

  • Aunque es más caro, realmente vale la pena alojarse en Jaguar Tikal Inn o en el otro hotel del parque para poder disfrutar al 100% del lugar. Nosotros estuvimos dos noches en Hotel Jaguar Inn Tikal (pincha aquí), también almorzamos un día en el hotel y el trato que nos dieron fue muy bueno.
  • Pagina oficial de Tikal (pincha aquí).
  • ¡OJO! En el parque aparte de turistas pude haber algún ladrón, a pesar de ser una zona muy vigilada, hay que ir con un poco de cuidado.

 

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