Los templos de Abidos, Egipto

En el templo de Seti I en Abidos, al fondo se ve la Capilla de Osiris con el cenotafio de Seti I.

Si se tiene tiempo en Luxor, una visita esencial son los Templos de Abidos, en egipcio lo llaman Abedyu, en griego Abydos y en árabe Madfunek. Para los egiptólogos sus jeroglíficos y su arquitectura es de los mejores del Egipto Medio aunque se suele quedar fuera de los circuitos tradicionales, lo que por otra parte, permite disfrutar y explorar las tallas del exterior, los relieves y las primeras pinturas murales sin las aglomeraciones de la gran mayoría de templos de Egipto.

Tras visitar el templo de Dendera, nuestro conductor del tour que contraté operado Viator, puso rumbo al templo de Abidos Llegamos a última hora de la mañana, costando casi dos horas y media recorrer los 142 km que hay entre ambos con los respectivos controles y un tráfico denso. Decidimos hacer la parada para de comer después de la visita y así aprovechar mejor el tiempo, puesto que los templos cierran pronto con la puesta de sol.

Recuerdo que hacía mucho calor y había dormido muy poco, pero fue llegar al aparcamiento de Abidos y la emoción de estar allí podía más que el cansancio.

Relieve del templo de Seti I, en el que el propio Seti esta recibiendo en Ankh de la vida, en Abidos. Egipto
Relieve del templo de Seti I, en el que el propio Seti está recibiendo el ankh de la vida, en Abidos, Egipto.

Como ir a Abidos

Situado a 130 kilómetros al noroeste de Luxor, Abidos está a más de tres horas desde Luxor. Hoy en día ya no es necesario ir en convoy, pero aunque aparentemente no son muchos kilómetros se tardan casi cuatro horas en llegar por carretera; las paradas de control son constantes, así que mejor tener siempre a mano el pasaporte por si lo piden.

Un tour es la manera más práctica de ir desde Luxor y ver los templos de Dendera y de Abidos, como hicimos nosotros con Viator. Se puede contratar a muy buen precio una visita privada con múltiples opciones… sólo coche con conductor, con o sin las visitas guiadas en español, con las entradas o sin ellas, incluso incluyendo un almuerzo.

En el coche con el que hicimos la excursión privada a los templos de Dendera y Abidos de día completo con Viator
En el coche con el que hicimos la excursión privada de un día a los templos de Dendera y Abidos con Viator.

La recogida desde el hotel estaba incluida con tres horarios: a las siete, a las ocho o a las nueve de la mañana. A nosotros nos recogieron del hotel a las ocho de la mañana; en mi hotel los desayunos empezaban a las siete, así que la idea era desayunar tranquila y empezar el día con energía.

Yo escogí la excursión privada de día completo con Viator, empresa con la que colaboro, incluyendo guía en español, la comida y las entradas; y así de paso comprobar como trabajaban. Tu también la puedes contratar sin ningún coste adicional y ayudar al mantenimiento de mi blog.

Relieve de la barca en el templo de Seti I en Abidos, Egipto.
Relieve de la barca en el templo de Seti I en Abidos, Egipto.

Datos prácticos 

HORARIO DE APERTURA
De octubre a abril de 08:00 a 16:00 horas
De mayo a septiembre: de 8:00 a 17:00 horas

Las agencias turísticas ofertan la excursión a los templos de Abidos, junto con el templo de Dendera.

Se ha de facilitar con antelación las fotografías de los pasaportes, para la gestión de permisos. Por lo tanto, las visitas se han de planificar con tiempo.

 

Entrando al templos de Seti I en Abidos, Egipto
Entrando al Templos de Seti I en Abidos, Egipto.

La visita a los templos de Abidos

El templo está reconstruido gracias a la extraordinaria labor de Dorothy Louis (Omm Seti), una valiente y extraordinaria egiptóloga algo peculiar. Fue la primera mujer en trabajar para el Departamento de Antigüedades Egipcias, ahí es nada, y dedicó tres décadas de su vida a la reconstrucción. Le dedico unos párrafos al final de la bitácora.

Los que vamos a Abidos vamos para a visitar el Osireion, los bonitos restos funerarios de los faraones Seti I y su hijo Ramsés II. El templo de Seti I fue construido en el 1300 antes de Nuestra Era y está dedicado al dios Osiris. Fue terminado por su hijo Ramsés II, quien también construyó su propio templo, algo más pequeño.

Antes de ir, durante la preparación del viaje, había leído un poco sobre Abidos y había visto algunas fotos, pero la verdad es que no me esperaba que fuera tan grande y con tantos grabados en las paredes, pilares y capiteles; con razón los arqueólogos lo consideran uno de los mejores de Egipto.

El templo de Seti I es uno de los mas bonitos de Egipto
El templo de Seti I es uno de los más bonitos de Egipto.

Tras pasar la entrada por el torno, se llega a una plazoleta donde los baños quedan a la izquierda y el bar enfrente.

Continué caminando y sobre una pasarela se cruzan los patios que construyó Ramsés II, el hijo de Seti I. y en los que apenas queda nada, pero se pueden ver escenas de la batalla de Qadesh.

Tras fotografiar la fachada y subir las escaleras, entré por una puerta metálica custodiada por policías turísticos y vigilantes, tras saludarlos accedí a la primera sala hipóstila en la que hay un bosque de 24 majestuosas columnas de arenisca con forma de papiro, talladas con relieves; muchas de ellas aun conservan sus brillantes colores.

El templo de Seti I en Abidos, Egipto
El templo de Seti I en Abidos, Egipto.

Al poco de entrar en el templo de Seti I sentí el gran peso de la historia, su fuerte energía y la certeza de que el lugar no fue elegido al azar… La misma fuerza y paz interior que se siente en aquellos lugares que son considerados sagrados, como por ejemplo en el Valle de los Templos de Agrigento en Sicilia.

Una verdadera lástima que la cara de muchas figuras de dioses y sus cuerpos estén dañados por la ignorancia de los antiguos cristianos, cosa que ahora mismo también están haciendo los talibanes en otras parte del mundo, destruyendo el patrimonio de todos.

La iluminación del templo de Seti I es la luz del sol que entra por los tragaluces y proyectores bajo algunos relieves, dando al templo un aspecto más misterioso si cabe.

En el friso se puede ver claramente las formas de vehículos modernos, que tanto nos divierte a los visitantes.
En el friso se puede ver claramente las formas de vehículos modernos, que tanto nos divierte a los visitantes.

Los esotéricos o los que creen que en la antigüedad existió una civilización que disponía de alta tecnología, tienen aquí teóricas pruebas y tema de debates para el programa español Cuarto Milenio de Iker Jiménez. Los que ya tenemos una edad tuvimos también el mítico programa del doctor Fernando Jiménez del Oso «El más allá o la nave del misterio», que tanto disfruté siendo una niña.

Junto a los jeroglíficos del templo funerario de Seti I, en el techo de la primera sala a la izquierda, hay un friso donde parece verse formas de vehículos modernos para el asombro de algunos: las figuras de un moderno helicóptero, un tanque y un submarino; hay incluso quien dice que ve un avión de guerra, un zepelín o un platillo volador.​

Pero los científicos y egiptólogos lo tiene clarísimo: las curiosas figuras se deben a que su hijo esculpió, modificó y retocó el nombre de su padre para cubrirlo con su nombre. Con el tiempo el mortero cayó creando esas imágenes. El caso es que se pueden contemplar las supuestas siluetas de esos objetos.

En el friso se puede ver las formas de vehículos modernos de un helicóptero, un tanque, junto a un submarino y un avión de guerra, un zepelín o un platillo volador.
En el friso parecen verse las formas de un helicóptero, un tanque y un submarino…

A esto sele llama palimpsesto,​ un re-grabado, que con el paso de los siglos se hizo evidente gracias a la erosión, uniendo dos escritos diferentes en una sola imagen. Algo muy habitual en el Antiguo Egipto que los faraones usurparan edificaciones y cubrieran los muros originales con sus propias inscripciones.

Resaltar que Ramsés II fue proclamado faraón a sus 20 años tras la muerte de su padre Seti I, y gobernó durante 67 años, lo que lo convierte en el mayor usurpador de templos  de Egipto, incluido el de su propio padre que también modificó y del que se apropió.

La Capilla real de Amón-Ra del templo de Seti I en Abidos. Egipto
La Capilla real de Amón-Ra del templo de Seti I en Abidos.

Después me dirigí a la segunda sala hipóstila y me paré bajo el quicio de la puerta, donde se ve el techo pintado con un bonito cielo estrellado y las paredes adornadas con los coloridos relieves. Entonces escuché unos ruiditos, levanté la cabeza y allí estaban los simpáticos animalitos estirando sus alitas. Me lo tomé como un muy buen augurio, siendo el primer día en el que hacíamos visitas ¡Y así fue, el viaje salió tal como lo planeé!

Los murciélagos comen mosquitos, transmisores de tantísimas enfermedades, por lo tanto para mi es un animal muy beneficios para el ser humano. En Valencia el murciélago forma parte de nuestro escudo y es un animal relacionado con la buena suerte, al igual que en Egipto.

El Salón de Honor a Osiris del templo de Seti I, en Abidos
El Salón de Honor a Osiris del templo de Seti I, en Abidos.

La II sala hipóstila fue terminada durante el reinado de Seti I, con sus 36 columnas que conducen a los santuarios donde se quemaba incienso y se hacían ofrendas. La decoración es muy bonita y refinada, donde en muchos de los relieves aparece representado el propio Seti I haciendo ofrendas a los dioses.

Después estuve disfrutando viendo el colorido de las siete capillas que hacen que el templo de Abidos sea considerado excepcional. De las siete hay tres capillas dedicadas a Horus, Isis, Osiris, que son los principales dioses que se veneraban en Abidos, y otras tres a los más venerados de Tebas, Menfis y Heliópolis: Amón-Ra, Narajti y Ptah.

La última capilla es un cenotafio de Seti I. De las puertas de cedro de las capillas hoy ya no queda nada.

El colorido de la capilla en la que Seti I esta haciendo ofrendas a la tirada de Isis, Osiris y Horus
El colorido de la capilla en la que Seti I está haciendo ofrendas a la tríada de Isis, Osiris y Horus.

El Salón de Honor a Osiris se cree que fue levantado sobre las ruinas de un antiguo templo dedicado a Osiris. Tiene tres santuarios dedicados a Isis, Horus y a Osiris.

La última capilla situada a la izquierda de la entrada me llevó hasta el pasillo donde se encuentra la famosa lista de faraones; es otra de las cosas por las que el templo de Seti I es famoso.

En sus paredes están esculpidas las imágenes de Seti I y Ramsés II de niño, junto a los cartuchos con los nombres de los setenta y cinco faraones comenzando por el faraón Namer, que data del 3000 antes de nuestra era, hasta el propio Seti I… a excepción de «los faraones inadecuados» como la faraona Hatsheptsut, posiblemente por usurpar el trono a su sobrino.

La lista con los nombre de los faraones, en el Sala de los Antecesores en el Templo de Seti I en Abidos.
La lista con los nombre de los faraones, en la Sala de los Antecesores del Templo de Seti I en Abidos.

En la lista no aparece la familia de Tutankamón, los faraones de Amarna (la XVIII Dinastía). Fue borrado de la lista el faraón Memnon o Amenofis III por ser el padre de Akenatón, a su vez padre de Tutankamón, que impuso el culto oficial al dios Atón como el único dios al que se le podía rendir culto, fue considerado un hereje.

Akenatón fue sucedido por un breve reinado del faraón Smenjkare, que pudo ser el hermano o la propia reina Nefertiti, que al igual que Hatsheptsut se cambió de nombre para hacerse pasar por un hombre, hay teorías de que podría ser Nefertiti. Tras este corto reinado se proclamó al trono a Tutankamón, quien era un niño.

Tras la muerte del niño de oro lo sucede Ay, su abuelo o bisabuelo y el progenitor de la reina Nefertiti, la Gran Esposa Real del faraón Akenatón. Ay fue sucedido por Horemheb, quien fue el último faraón de la XVIII Dinastía egipcia gobernando en las Dos Tierras. Fue comandante de las tropas y líder del ejército de la familia real de Akenatón, Tutankamón y Ay.

Seti I fue el faraón en suceder al trono a Ramsés I​ y fundador de la XIX dinastía del Imperio Nuevo de Egipto. Murió antes de que se terminara el templo, que fue culminado por su hijo Ramsés II, quien también construyó su propio templo, algo más pequeño.

El pasillo con los grabados de tauromáquica en el que se representa a Seti I en Abidos, Egipto.
El pasillo con los grabados de tauromaquia, en el que se representa a Seti I en Abidos, Egipto.

Tras pasar por la puerta metálica hay un pasillo en cuyas paredes se encuentran los grabados de la tauromaquia. Los egiptólogos dicen que son los más antiguos del mundo… pero yo he visto pinturas minoicas en el museo arqueológico de Atenas y en Santorini que son mucho más antiguas.

Finalmente y tras subir la escalera se sale al exterior por la parte trasera del templo, donde está el Osireion, el lugar al que peregrinaban los antiguos egipcios y donde empezaba el viaje del Sol hacia el inframundo y el Más Allá. Tiene forma de isla rodeada de agua, simbolizando las aguas primordiales. Con ocho grandes pilares centrales de granito, forman capillas alrededor. Al encontrarse por debajo del nivel freático está inundado.

Hay un pasadizo con paredes que contienen inscripciones del Libro de las Puertas y del Libro del Más Allá, en el que se describe el viaje del dios Sol durante la noche hasta el Más Allá y del Reinos de los Muertos.

El Osireion. El cenotafio de Osiris en Abidos, Egipto
El Osireion. El cenotafio de Osiris en Abidos, Egipto.

Después de hacer unas fotos regresamos de nuevo por corredor donde están los toros, y tras bajar las escaleras y volver a recorrer la Sala de los Antecesores donde están los nombres de los faraones, saliendo al exterior por la portada del templo de Seti I, vimos a la izquierda lo que queda del templo de Ramsés II, y finalmente nos marchamos a comer.

Fuimos a un restaurante de comida tradicional egipcia, donde nos sirvieron pollo gratinado con patatas, una rica sopa y ensalada. Después de comer pusimos rumbo de regreso a Luxor, el trayecto fue de casi tres horas. Llegamos al hotel ya de noche ,y dejamos las cosas listas porque al día siguiente salíamos a las tres de la mañana en el primer tren en dirección a Asuán, para desde allí ir hasta Abú Simbel, pero eso ya te lo cuento en el siguiente bitácora.

Mis sugerencias después de la visita

La iluminación del templo de Seti I es la de los tragaluces, dando al templo un aspecto más misterioso si cabe.
La iluminación del templo de Seti I es la de los tragaluces, dando al templo un aspecto más misterioso si cabe.

En la entrada cerca del baño hay un bar donde se puede tomar algo, pero mi sugerencia es que se lleve algo de comer o un tentempié porque el trayecto tanto de ida como de vuelta es largo y no está de más prevenir.

No hay carteles explicativos ni flechas o reseñas que indiquen los relieves más destacados o por donde se inicia o finaliza el recorrido, lo que complica un poco la visita porque hay tantos relieves en paredes, pilares, capiteles y techos que mis ojos iban locos… no sabía en donde filar mi mirada, por lo que sugiero que se realice la visita guiada. O si se contrata sólo el conductor, al menos llevar alguna guía turística o bien algún planito de casa.

En Egipto los precios de las visitas están pactados por el gremio de guías, por lo tanto los costes suelen ser parecidos y la mejor manera de llegar a los templos alejados de las grandes ciudades es con una agencia turística, donde también te gestionaran los permisos de visita si se requieren.

Relieve del templo de Seti I en Abidos donde se representan a las diosas Neftis, Isis, Osiris, Hathor, Maat y Nut.
Relieve del templo de Seti I en Abidos donde se representan a las diosas Neftis, Isis, Osiris, Hathor, Maat y Nut.

Pinceladas de la historia de Abidos

Los historiadores griegos Plutarco y Heródoto hacen referencias a Abidos y al Osireion, el templo donde estaba la cabeza de Osiris, como un lugar importante de peregrinación y culto al dios Osiris, uno de los dioses más venerados del antiguo Egipto faraónico durante más de 3500 años. Fue redescubierto a principios del siglo XX enterrado en la arena.

Tras la muerte del tercer faraón de la Primera Dinastía del Periodo Antiguo, el faraón Dyer se convirtió en el dios Khentyamentiu, lo que lo convirtió en un lugar de culto del faraón, y con el tiempo se convirtió en el santuario del Dios Osiris, el dios «Del Más Allá», lo que convierte a Abidos en la tierra más sagrada del antiguo Egipto.

Recientemente se han encontrado las ruinas de más de 5.300 años de antigüedad de una antigua ciudad, su cementerio y la tumba del faraón Seneb Kay.

El Osireion, es el templo donde estaba la cabeza de Osiris, para los antiguos egipcios Abidos es la tierra más sagrada del Egipto, donde fueron en peregrinación durante más de 3500 años
El Osireion, es el templo donde estaba la cabeza de Osiris.

El faraón de la Dinastía VI Pepy I fue quien construyó una capilla funeraria, que luego pasó a convertirse en el Gran templo de Osiris: El Osireion. Está situado al norte del templo de Seti I y muy posiblemente fue creado bajo su mandato, o lo amplió y restauró.

La devoción de los egipcios era tal, que desde todos los rincones del país se peregrinaba al menos una vez en la vida. Se realizaban ofrendas y se erguían estelas conmemorativas, y los fieles que podían se enterraban en el camposanto de Abidos, o al menos que procesionara el féretro con su momia dentro hasta el santuario de Osiris antes del descanso final en el lugar reservado para su entierro.

El Osireion, es el templo donde estaba la cabeza de Osiris, para los antiguos egipcios Abidos es la tierra más sagrada del Egipto, donde fueron en peregrinación durante más de 3500 años
El Osireion, Abidos es la tierra más sagrada del Egipto, donde se peregrinó durante más de 3500 años.

Los antiguos faraones en Abidos celebraban los ritos de la resurrección del dios Osiris, crearon una calzada procesional desde el templo al cementerio, con una gran puerta de granito. Se representaban «Los Misterios de Osiris» con sus respectivos dioses mortuorios: La diosa Neftis hermana de la diosa Isis, que a su vez es hermana y la viuda, además devolvió a Osiris a la vida gracias a unas palabras mágicas. Completa la triada de dioses el dios Anubis el protector, el Señor de las Necrópolis y guía de los difuntos. Abidos también fue el lugar de enterramiento de las dos primeras dinastías del reino antiguo.

Se cree qué Abdju (Abidos) fue el camposanto de la antigua ciudad de Thimis, la primera ciudad del valle del Nilo, por los hallazgos encontrados está fechada con el carbono-14 entre los años 3300 y 3200 Antes de Nuestra Era, en los que hay jeroglíficos escritos con tinta en tablillas y jarras relacionadas con los impuestos en aceite, lino, etc., pagados en especie al faraón.

Relieve del templo de Seti I en el que Seti I esta ofreciendo incienso a Horus, Osiris y a Isis en Abidos, Egipto.
Relieve del templo de Seti I en el que el faraón está ofreciendo incienso a Horus, Osiris y a Isis, en Abidos, Egipto.

Akenatón terminó con el politeísmo de sus antecesores, en realidad instala el culto a Atón por razones políticas para terminar con el inmenso poder que los sacerdotes del dios Amón habían adquirido con el paso de los años. Obviamente le salió mal porque este cambio tan radical creó mucha inseguridad en sus súbditos, y además difería su adoración al dios Atón a través del faraón Akenatón, no directamente.

Su hijo Tutankamón se vio envuelto en la polémica que creó el reinado de su padre y tuvo que deshacer el entuerto, pasando a llevar el nombre de Amón y restableciendo el culto a los antiguos dioses en Abidos. Tutankamón, se vio obligado a iniciar de nuevo el culto a Osiris en Abidos para afianzase en el trono, al declarar su lealtad al credo tradicional volvió a retomar el culto a los primeros dioses.

Relieves del templo de Seti I en Abidos, Egipto. Representa cómo el faraón Seti I, ofrece incienso a Osiris para asegurarse la continuidad en la otra vida.
Relieves del faraón Seti I en el templo de Abidos, ofreciendo incienso a Osiris para asegurarse la continuidad en la otra vida.

Cuarenta años después del reinado de Tutankamón, Seti I en el año 1300 antes de Nuestra Era, construyó un enorme santuario dedicado a Osiris y los dioses más importantes del panteón egipcio: Osiris, y su esposa Isis, su hijo Horus, Amón Ra, Ra Horajti y Pta, a los que le dedica siete templos.

En una de sus paredes se esculpe una lista de los faraones que le precedieron, en la que se desvincula de la XVIII dinastía y de la reina faraón. Seti I murió antes de que se completara y fue terminado por su hijo Ramsés II, quien también construyó su propio templo, algo más pequeño.

El templo de Seti I conmemoraba de su peregrinaje a Abidos. También por las mismas razones políticas que las de Tutankamón, afianzarse en el trono, decide construirse su templo funerario en Abidos.

Relieve de Seti I realizando una libación, en el templo de Seti I. Abidos, Egipto.
Relieve de Seti I realizando una libación, en el templo de Seti I. Abidos, Egipto.

Cuenta la leyenda que…

… que durante el reinado de Isis y Osiris, quienes son hermanos y esposos, reinaban en paz en la Tierra; pero como toda buena leyenda que se precie, siempre hay un malo-malote que viene a estropearlo todo.

El malo-malote es su hermano Set que muerto de envidia por el éxito de sus dos hermanos Isis y Osiris, invitó a Osiris a un banquete y con engaños hizo que se metiera en un ataúd, que después selló y echó al Nilo. Isis lo encontró y lo rescató, pero Set se lo arrebató de nuevo.

Set asesinó a su hermano Osiris ahogándolo en el Nilo, y después lo descuartizó en trece trozos que esparció por todo Egipto para que no fueran encontrados. Tras la muerte de Osiris, la diosa Isis, hermana y esposa, buscó sus pedazos por todo Egipto junto con su hermanas las diosas Neftis y Anubis. Isis recontruyó los pedazos que no encontraron con arcilla uniéndolos en el Osireión, hasta que completó su cuerpo creando la primera momia con la ayuda de Anubis, el dios de los embalsamamientos.

Finalmente Isis recitó unas palabra mágicas y su marido Osiris renació, y no sólo eso sino que además, después de volver a la vida, Osiris le engendra a Isis un hijo heredero: Horus, al quien Isis protege de Set. Cuando Horus crece se enfrenta en una sangrienta batalla y vence, reinando en la Tierra. Así pues, Horus representa a cada faraón, asegurándose la sucesión tras la muerte de su padre Osiris, que resucitado gobernaba en el Más Allá y representado la salvación después de la muerte. Se cree que fueron los primeros gobernantes egipcios.

Tras la muerte física, el objetivo de todos los difuntos es renacer, convertirse también en dios como Osiris, y poder entrar con éxito en la vida eterna.

La Capilla real de Amón-Ra del templo de Seti I en Abidos, Egipto.
La Capilla real de Amón-Ra del templo de Seti I, en Abidos.

La egiptóloga Dorothy Louis conocida como Omm Seti

Una mención especial tiene Dorothy Louis, una mujer extraordinaria y peculiar que se hizo llamar Omm Seti, una inglesa que nació en el año 1904 y creía firmemente que en una vida anterior fue una sacerdotisa que se consagró a la diosa Isis y que conoció a Seti I y se enamoraron. Se hicieron amantes, poco después ella se quedó embarazada y ante la imposibilidad de poder estar juntos, se suicidó. Dorothy aseguraba que se le aparecía en sueños y hablaba con él.

Debió ser muy superior a los arqueólogos de la época, porque fue la primera mujer en trabajar en el departamento de antigüedades de Egipto, con los egiptólogos Selim Hassan y Ahmed Fakhry, y más en aquellos tiempos… y si le sumamos el hecho de que decía que era la rencarnación de una sacerdotisa y que hablaba con Seti I. Pero se tomaron muy en serio sus grandes conocimientos sobre el antiguo Egipto. Trabajó como asistente de investigación arqueológica durante casi 20 años.

A partir del año 1954 trabajó para el servicio de antigüedades egipcias en Abidos, en la que ella decía que era su casa. Durante más de treinta años se dedicó al estudio del templo Seti I de Abidos, que estaba en ruinas, pero Omm Seti restauró, catalogó y tradujo los grabados del templo que estaba en muy mal estado. Su extraordinario trabajo, hoy en día sigue estado vigente; prácticamente toda la reconstrucción de Abidos se debe a ella.

Mis pequeñines en la visita a Abidos. Los puedes seguir en Instagram como bloglabitacora
Mis pequeñines en la visita a Abidos. Los puedes seguir en Instagram como bloglabitacora

Deseo haberte hecho pasar un agradable lectura, que hayas disfrutado y te haya resultado útil mi visita al templo de Abidos.
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Abidos, en el templo de Seti I, Egipto
Abidos, en el templo de Seti I

NOTAS VIAJERAS

Artículo del National Geographic en la que se narra la historia de la egiptóloga británica Dorothy Louis, que se hizo llamar Omm Seti (Pincha aquí).

 

2 thoughts on “Los templos de Abidos, Egipto

  1. Me ha gustado lo del malo malote jeje. Estupenda explicación.

    1. Muchas gracias Monserrat y me alegra de que te hiciera reír.

      Un abrazo y desearte que tengas un feliz y prospero año nuevo.

      Carmen

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