Mihrab y almíbar de la Mezquita mameluca del Mezquita Sultán Hassan construida en el año 1528 de El Cairo, Egipto.
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La Mezquita de Al-Rifa’i y la Mezquita-Madraza del Sultán Hassan en El Cairo

Subimos de nuevo al automóvil para continuar con la visita guiada por El Cairo y ver dos de las mezquitas más famosas: la Mezquita-Madraza del Sultán Hassan, construida entre 1356 y 1363, y, frente a ella, la Mezquita de Al-Rifa’i. Es una de las paradas imprescindibles para quienes desean conocer la esencia espiritual y artística de la capital egipcia.

El conductor nos dejó cerca de la entrada, donde había muchos autobuses aparcados. Tras bajar del automóvil, caminé siguiendo a la guía hasta llegar a la puerta metálica del recinto. Después de pagar la entrada, nos explicó que visitaríamos primero la Mezquita-Madraza del Sultán Hassan y, después, la Mezquita de Al-Rifa’i.

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La Mezquita Al-Rifa’i en El Cairo.
La mezquita de Al-Rifa’i en El Cairo.

Cómo ir a las mezquitas de Al-Rifa’i y del Sultán Hassan

Se encuentran en El-Darb El-Ahmar, muy cerca de la Ciudadela, en la Plaza de la Ciudadela de Saladino, una frente a la otra.

Si estás cerca de la Ciudadela de Saladino o de la mezquita de Ibn Tulun, puedes llegar caminando, ya que ambas mezquitas están muy próximas.

La mejor forma de ir desde cualquier parte de la ciudad, por tu cuenta, es en Uber.

El mausoleo de la Mezquita-Madraza del sultán Hassan en El Cairo.
El mausoleo de la mezquita-madraza del sultán Hassan en El Cairo.

Datos prácticos

El horario de la mezquita-madraza del sultán Hassan y de la mezquita de Al-Rifa’i es de 8:00 a 18:00 en verano, y de 8:00 a 17:00 en invierno.

Los viernes son día festivo para los musulmanes, quienes tienen la obligación de acudir a la oración del mediodía en su mezquita.

Algunas mezquitas cierran a los no musulmanes durante la hora de oración de los viernes, aunque las más turísticas permanecen abiertas y permiten observar cómo oran hombres y mujeres por separado, en distintos espacios, todos orientados hacia La Meca.

La Mezquita-Madraza del Sultán Hassan a la izquierda y a la derecha la Mezquita Al-Rifa’i en El Cairo.
A la izquierda, la mezquita-madraza del sultán Hassan y, a la derecha, la mezquita de Al-Rifa’i.

Es recomendable ir con una vestimenta modesta, con los hombros y las rodillas cubiertos, para poder entrar a las mezquitas. Es posible que a las mujeres se nos pida cubrirnos la cabeza con un pañuelo o una pashmina.

En todas las mezquitas, como muestra de respeto, es obligatorio descalzarse para entrar, por lo que conviene llevar zapatos cómodos y fáciles de quitar, ya que no en todas se venden cubrezapatos.

Por lo general, los suelos de las mezquitas —sobre todo de las más turísticas— se limpian constantemente. Para las personas más escrupulosas, una buena solución puede ser llevar calcetines para caminar por el interior y no ir completamente descalzas.

La Ciudadela desde la Mezquita-Madraza del Sultán Hassan y la mezquita del sultán Mohamed El-Nasir en El Cairo. Egipto.
La Ciudadela desde la mezquita-madraza del sultán Hassan y la mezquita del sultán Mohamed El-Nasir.

Si quieres hacer la misma excursión que yo, aquí te dejo el enlace👉 La Ciudadela de El Cairo, El Cairo Antiguo y Khan El Khalili 

Mi visita guiada de un día por El Cairo (2ª parte)

Caminamos por la calzada peatonal entre las fachadas de las dos mezquitas más grandes de El Cairo, majestuosas y solemnes, por una especie de camino espiritual que desciende suavemente, con aceras iluminadas por farolas. El desnivel está resuelto con tres tramos de escaleras que se bajan con facilidad.

La Mezquita-Madraza del Sultán Hassan a la izquierda, y a la derecha la Mezquita de Al Refai en El Cairo.
La mezquita-madraza del sultán Hassan, a la izquierda, y a la derecha la mezquita de Al-Rifa’i.

Al ir bajando poco a poco y sin prisas, admirando las fachadas, era como entrar en un pasadizo entre las dos mezquitas, donde cada paso me hacía sentirme, literalmente, más y más pequeña al adentrarme por la senda entre las imponentes paredes de hasta 36 metros de altura de la Mezquita del Sultán Hassan.

Cuando llegué a la puerta de entrada, subí por unas empinadas escaleras de piedra hasta un pequeño mostrador de madera, donde un señor recogía los zapatos de los visitantes.

La Mezquita-Madraza del Sultán Hassan

El plano de la Mezquita-Madraza del Sultán Hassan en El Cairo.
Plano de la mezquita-madraza del sultán Hassan, en El Cairo.

La mezquita-madraza del sultán Hassan es mameluca y una de las más grandes de El Cairo, con una superficie de casi 8.000 metros cuadrados.

Mezquita-Madraza del Sultán Hassan en El Cairo.
Mezquita-madraza del sultán Hassan.

Fue construida en el siglo XIV por el sultán Hassan.

Tiene 36 metros de altura, y su punto más elevado, el minarete, alcanza los 82 metros. Está considerada como una de las mezquitas islámicas más importantes del mundo.

Inicialmente, fue creada como madraza, una escuela en la que se enseñaba el islam y donde los alumnos podían alojarse.

Inicialmente fue momento fue creada para ser una madraza, escuela en la que se enseñanza el islam, donde los alumnos la madraza también se podían alojar. Se estudiaban teología, jurisprudencia y filosofía.

Con capacidad para hasta mil estudiantes, en sus aulas se impartían las cuatro corrientes del pensamiento suní:

Las obras de la mezquita-madraza del sultán Al-Nasir Hassan se iniciaron en 1356. La financiación de la mezquita-madraza se realizó con el dinero obtenido de la venta de las pertenencias y propiedades de los fallecidos por la peste negra en El Cairo en 1348, un hecho que dejó muy mermada a la ciudad y que incrementó la mala fama del sultán Al-Nasir Hassan por su avaricia.

El Gran patio de la Mezquita-Madraza del Sultán Hassan en El Cairo.
El gran patio de la mezquita-madraza del sultán Hassan en El Cairo.

Cinco años después de iniciar las obras, uno de los minaretes se derrumbó y cayó sobre una de las madrazas, provocando la muerte de casi 300 niños. Aquel hecho se tomó como un mal presagio. Finalmente, las obras de la madraza-mezquita se terminaron en 1363.

La entrada de la Mezquita-Madraza del Sultán Hassan en El Cairo
Decoración de la entrada de la mezquita del sultán Hassan.

El sultán Al-Nasir Hassan fue coronado con tan solo 13 años, siendo derrocado y restaurado tres veces. Vamos, que su vida fue de lo más agitada, marcada por numerosas conspiraciones. No llegó a ver terminada la mezquita, ya que fue asesinado en 1361.

Por cierto, algunos textos indican que no está enterrado en la mezquita y que se desconoce el paradero de su cuerpo, mientras que otros afirman lo contrario: que sí fue enterrado allí, junto con alguno de sus hijos.

La entrada a la mezquita se encuentra en el noreste y tiene una enorme puerta de 38 metros de altura, muy decorada y considerada una obra maestra de la arquitectura islámica. Es una de las mezquitas más grandes del mundo y fue una importante escuela islámica.

La cúpula del mausoleo de Mezquita-Madraza del Sultán Hassan, es la más alta de El Cairo
Cúpula del mausoleo de la mezquita-madraza del sultán Hassan, la más alta de El Cairo.

Había leído que era una de las mezquitas más bonitas, pero sinceramente no me lo tomé en serio, porque cada vez se tiende más a las comparaciones exageradas en los folletos turísticos: allí donde sale un lugar, siempre queda perdiendo con mucha diferencia…

Por ejemplo, comparan la belleza de los palacios y canales de Venecia con ciudades que solo tienen unas cuantas acequias y un par de bonitas casas, y dicen que son “la Venecia de…» ¡y se quedan tan a gusto!” Pues eso: no me tomé en serio la afirmación de que esta mezquita es una de las mejores del mundo.

Mi visita a la Mezquita-Madraza del Sultán Hassan

En cuanto entré por la puerta de la mezquita y vi el nártex o vestíbulo, no sabía dónde mirar. Me quedé admirada contemplando la cúpula, los coloridos arcos, la decoración de yesería y todo lo que me rodeaba. Tras quitarme los zapatos, los dejé en el pequeño mostrador de la entrada.

La cúpula de la entrada en Mezquita-Madraza del Sultán Hassan, es la más alta de El Cairo
Cúpula de la entrada de la mezquita-madraza del sultán Hassan.

Destacaría también los dibujos y los colores de los suelos de mármol, la exquisita decoración de los arcos, las paredes, las refinadas yeserías, el techo y el artesanado de madera.

Tras quitarme los zapatos, entré y seguí a la guía por un pasillo oscuro con una cúpula de madera de 8 metros de diámetro, que daba acceso a un patio (sahn, en árabe) casi cuadrado, de 32 metros de lado, en cuyo centro se encuentra una gran fuente para las abluciones, también cubierta por una cúpula de madera.

En cada uno de los cuatro lados del patio hay puertas cerradas al público, donde se ubicaban las cuatro escuelas (madrazas). Continué caminando hasta llegar a la mezquita, donde la guía nos contó que cuenta con dos púlpitos.

Los dos pulpitos de la Mezquita-Madraza del Sultán Hassan en El Cairo, Egipto.
Los dos púlpitos de la mezquita-madraza del sultán Hassan en El Cairo, Egipto.

Están uno frente al otro porque tienen un patio de oraciones detrás, y el segundo imán repite el tasbih o palabras como Allahu Akbar (Alá es el más grande), que se recitan durante las oraciones islámicas para resaltar la grandeza de Dios, de manera que las personas que están en el patio durante el sermón del viernes al mediodía también puedan repetirlas.

Los viernes, día festivo para los musulmanes, tienen la obligación de acudir a la oración.

Después continuamos la visita y, a través de una puerta situada a la izquierda, llegamos al mihrab. Tras un par de fotos más para el recuerdo, aprovechando que nos habíamos quedado solos en la mezquita, nos dirigimos a la sala donde se encuentra el mausoleo del sultán Hassan y de algunos de sus hijos.

El Mihrab de la Mezquita-Madraza del Sultán Hassan en El Cairo, Egipto
Mihrab de la mezquita-madraza del sultán Hassan

La sala del mausoleo del sultán Hassan tiene la cúpula más grande de Egipto, con 32 metros de diámetro y 50 metros de altura. Las paredes están bellamente decoradas y recubiertas de mármol, oro y plata, lo que me pareció realmente impresionante.

La mezquita-madraza del sultán Hassan me pareció grandiosa, casi faraónica, con techos altísimos, como si la construcción estuviera pensada para gigantes y no para humanos… tal vez siguiendo la senda de los faraones.

Es una verdadera lastima que por la falta de iluminación en el mausoleo, como se ve en la fotografía, no se aprecie bien la belleza de la sala tan finamente decorada. Se nota que tenían mucho dinero y un buen gusto.

El mausoleo de la Mezquita-Madraza del sultán Hassan y de algunos de los hijos en El Cairo.
Mausoleo de la mezquita-madraza del sultán Hassan y de algunos de sus hijos.

Tras las explicaciones históricas de la guía, proseguimos hasta llegar a la salida. De nuevo en el vestíbulo, le dimos la propina al señor encargado de los zapatos para recuperarlos, me los calcé y salimos al exterior. Subimos por la acera de la calle peatonal, entre los muros de las mezquitas, en dirección a la mezquita Al-Rifa’i para poder visitarla.

La Mezquita Al-Rifa’i

Las obras se iniciaron en 1869 por orden de una mujer, la princesa Khoshiar Hanem, madre del jedive Ismail Pacha, quien inauguró el Canal de Suez y fue un gran renovador de El Cairo.

La mezquita de Al-Rifa’i está inspirada en el estilo mameluco de su vecina, la mezquita-madraza del sultán Hassan, aunque hay cinco siglos de diferencia entre una y otra.

En el lugar donde se construyó la mezquita se encontraba la residencia de la familia Al-Rifa’i, de ahí que lleve su nombre.

Su primer ingeniero fue Hussien Fahmy Pacha, quien murió durante la construcción, y los problemas financieros y estructurales provocaron la paralización de las obras durante 25 años.

En 1905, el gobernador Abbas Helmi II encargó al arquitecto Max Hatz Pacha que completara la construcción.

Los minaretes se levantaron entre 1909 y 1911, y finalmente, la mezquita se abrió al público en 1912, siendo considerada una de las mejores del siglo XX.

Jose en la Mezquita de Al Refai en El Cairo.
Jose en la mezquita de Al-Rifa’i en El Cairo.

Mi visita a la Mezquita Al-Rifa’i

Con casi 6.500 metros cuadrados, su planta es rectangular, de los cuales una pequeña parte, casi 1.700 metros cuadrados, está dedicada a la oración, y el resto alberga mausoleos.

Construida por la última familia real de Egipto, en el interior están enterrados Faruk, el último rey de Egipto, y miembros de la familia real más reciente, como la princesa Farida, el jedive Ismail, el rey Fuad I y su madre Ferial.

También se encuentra el mausoleo del último Shá de Irán, Mohamed Pahlevi, entre los personajes más ilustres.

Tras hacernos una foto en la entrada de la mezquita, subimos el tramo de escalones y nos descalzamos para poder entrar a visitarla. Era nuestra última parada en nuestro recorrido guiado.

Jose y yo en la entrada de la Mezquita de Al Refai de El Cairo
Jose y yo en la mezquita de Al-Rifa’i.

La visita coincidió con el momento de la oración. Desde fuera se escuchaba al imán hablar y, posteriormente, a los fieles responderle. Obviamente, no entendí lo que decían, porque no sé árabe.

Fieles realzando en la Mezquita Al Refai en El Cairo.
Fieles rezando en la mezquita de Al-Rifa’i. en El Cairo.

Entramos sigilosamente para no molestar y nos quedamos en un rinconcito hasta que nuestra guía continuara con la visita. Tras terminar los rezos, seguimos recorriendo la mezquita.

Justo enfrente del mihrab se encuentra la entrada para ver los mausoleos. Tras cruzar una puerta de madera, entré en una habitación donde el agradable olor a cedro lo inundaba todo. Las tumbas están protegidas por un armazón de cedro decorado con incrustaciones que parecen de marfil.

La entrada a los mausoleos de la Mezquita Al Refai en El Cairo.
Entrada a los mausoleos de la mezquita de Al-Rifa’i en El Cairo.

Por los agujeros de las celosías no se podían ver las tumbas. Continuamos la visita rodeando el mausoleo y entrando por un ancho corredor muy decorado en paredes y techos, donde el suelo estaba cubierto con alfombras y los techos, altísimos, alcanzaban los 30 metros, dejando entrar luz natural a través de una cúpula.

Entramos en otra habitación, también muy decorada, con mármoles blancos, grisáceos, rojizos, marrones y verdes, donde se encuentra el mausoleo del último Shá de Irán, Mohamed Pahlevi. Me gustaron muchísimo las diferentes combinaciones del dorado con los mármoles en las paredes. El verde, un poco más claro que el del suelo, contrastaba y hacía resaltar aún más las paredes.

El mausoleo de el ultimo Shá de Irán, Mohamed Pahlevi en la Mezquita Al Refai en El Cairo.
Mausoleo del último Sha de Irán, Mohamed Pahlevi, en la mezquita de Al-Rifa’i.

En la misma habitación, en un extremo pero de forma más discreta, un enrejado de madera muy decorado protege las tumbas de los padres del último rey, Faruk I de Egipto.

Continuamos entrando a otra habitación, el mausoleo del último rey de Egipto, Faruk I (1920-1965). A pesar de su exilio tras el golpe militar del general Nasser, descansa aquí desde su muerte en 1965 en Roma, donde sufrió un infarto. El mausoleo está decorado con los mismos mármoles, aunque dispuestos en un patrón geométrico diferente.

La guía en el mausoleo del ultimo rey de Egipto, el rey Faruk I en la Mezquita Al Refai en El Cairo.
La guía en el mausoleo del último rey de Egipto, el rey Faruk I, en la mezquita de Al-Rifa’i.

Faruk I se vio obligado a exiliarse con la familia real: sus tres hijas de un matrimonio anterior y su segunda esposa, Narriman, junto con su hijo recién nacido, Faruk II. Primero se trasladaron a Nápoles y posteriormente a Roma, donde el matrimonio se separó; él se quedó en Roma y ella regresó a El Cairo, rehaciendo su vida, aunque su pasado la acompañó: se casó dos veces más y murió ya mayor. Los hijos de Faruk viven actualmente como civiles fuera de Egipto.

A continuación, volvimos al corredor y, tras atravesar una puerta, regresamos al mihrab y al almíbar de la mezquita, donde nuestra guía nos informó sobre los datos más relevantes y nos permitió hacer fotografías más de cerca.

Mihrab y almíbar de la Mezquita Al Refai de El Cairo, Egipto.
Mihrab y almimbar de la mezquita de Al-Rifa’i en El Cairo, Egipto.

Después, salimos a recuperar nuestros zapatos y, tras calzarnos para continuar la visita, abandonamos el recinto para seguir recorriendo el Viejo Cairo, que ya forma parte del siguiente artículo, donde te lo contaré.

Te invito a que me acompañes por El Cairo y que continúes leyendo la segunda parte de mi recorrido.
Y a quienes solo me habéis acompañado en este artículo, os invito a viajar conmigo desde el inicio de mi gran aventura en Egipto. A l@s que me acompañáis desde la parte más faraónica de mi viaje, ¡mil gracias! Espero haberos hecho pasar un buen rato y desearos…
¡Felices viajes, físicos o virtuales!

Notas viajeras

Es aconsejable que, al visitar la zona islámica de El Cairo, que es más conservadora, y sobre todo si se tiene la intención de entrar a algunas mezquitas con código de vestimenta, ese día se vista con los hombros y las rodillas cubiertos.

La gran mayoría de los egipcios son musulmanes sunitas, al igual que Mohamed Ali, y el porcentaje de cristianos coptos es muy pequeño.

Te dejo un enlace a las líneas de metro (aquí).

En todas las visitas guiadas, me confirmaron la hora y el nombre de la guía un día antes por WhatsApp, tal como hicieron en todas las excursiones que contraté en Egipto.

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