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Europa, Italia, Sicilia

Subir al Volcán Etna en Sicilia

El descanso fue reparador, era el último día en Sicilia y la guinda iba a ser la visita al Volcán Etna. Aun no sabíamos si podríamos llegar, ya que la carretera estaba cerrada por las fuertes nevadas de días anteriores, según nos dijeron el día de anterior permaneció cerrada, así que no tuvimos más remedio que ir. Desayunamos sin prisa y probamos suerte.

El Etna desde junio del 2013 está en la lista de la UNESCO como Patrimonio Mundial de Valor Universal Excepcional. En las ricas tierras de las laderas de lava del parque del Etna se produce vino, queso, miel y fruta.

Con sus 58.000 hectáreas, en el monte Etna se puede practicar esquí en invierno, senderismo y contemplar impresionantes vistas panorámicas.

Nuestra primera parada fue en el Museo Vulcanológico dell’Etna en Nicolosi, que es un centro de interpretación del volcán Etna.

Cómo ir al Volcán Etna

Por carretera dependiendo del lugar de procedencia. Nosotros fuimos en coche por la Carretera SP92 desde Nicolosi al Rifugio Sapienza, haciendo una parada en el centro de interpretación.

En Autobús se puede ir desde Catania hasta el refugio de Sapienza con la compañía de autobuses de AST SPA. Información pincha aquí.

En tren desde la Estación Borgo de Catania hasta Riposto (Ferrovia Circumetnea), y desde allí tendrás que buscar transporte para subir. Para más información en italiano en la web de la compañía (pincha aquí)

Puedes también apuntarte a una excursión organizada con recogida y transporte incluido, por ejemplo te dejo aquí un enlace para reservar el tour de medio día desde Catania:

Reserva aquí el tour de medio día al Volcán Etna

 

Las nubes se entremezclan con el humo del volcán

Las nubes se entremezclan con el humo del volcán.

Un poco de mitología

Para los griegos el volcán Etna era el hogar de Hefestos, dios del fuego, quien usaba sus llamas y lava para forjar los rayos de Zeus.

En la mitología griega, el dios Hefesto (dios del fuego y la forja) era ayudado por los gigantes y los cíclopes, para mantener cautivo en el interior del volcán Etna al monstruo Tifón. Su rabia por estar preso causaba terremotos y erupciones.

Etna es una ninfa (una diosa de la naturaleza), el equivalente de algunas vírgenes cristianas. Es una de las hijas de Briareo y Cimopolea, quienes se casaron y tuvieron dos ninfas llamadas Eólice y Etnacon. Vivían en un palacio en el río Océano.

La madre de Etna, Cimopolea es una diosa, la de las fuertes tormentas violentas o tempestades. La diosa Cimopolea es la hija del matrimonio formado por Poseidón y Anfítrite que es la diosa del mar en calma, Poseidón es el dios de los mares.La madre de Etna, Cimopolea, al igual que sus padres también tiene una fuerte influencia sobre las aguas.

El padre de Etna, Briareo, es hijo de Gea una diosa del Olimpo (la Madre Tierra, Gea se pronuncia Gaia y concebió a Urano por sí misma). Urano además de hijo es a la vez esposo de Gea. Urano es un Hecatónquiro, un gigante de cincuenta cabezas y cien brazos. Urano y Gea fueron los padres de la primera generación de titanes.

Los árabes lo llamaban Mongibello (Montaña de Montañas).

Museo Vulcanológico dell’Etna en Nicolosi.

Museo Vulcanológico dell’Etna en Nicolosi.

El Museo Vulcanológico dell’Etna en Nicolosi

Cuando llegamos al museo, nos comunicaron que al final sí que podíamos llegar hasta el Refugio Sapienza, donde está la base del funicular. La carretera ya no estaba cortada, ya que el quitanieves pudo quitar toda la nieve que había caído los días anteriores. ¡Era la mejor noticia! ¡Podríamos subir al monte Etna!

¡Apenas hacía unas horas que se podía circular!

Siempre he dicho que soy muy afortunada, que suelo estar en el momento justo y en el sitio apropiado. En el museo nos dijeron que podíamos ver la proyección de un documental sobre el volcán en el idioma que quisiéramos, porque tenían la sala de proyecciones preparada para un grupo escolar que había reservado la sala, pero que habían anulado la excursión ante el riesgo de no poder visitar el volcán Etna. Y gracias a ello vimos la proyección en español.

Después de la visita al museo, nos fuimos con la ilusión de poder subir en el funicular al Refugio Sapienza que esta a 1.800 metros de altitud.

¿Qué ropa me pongo? ¿Y qué me llevo?

Nosotros fuimos a finales de octubre y nos encontramos el Etna nevado. Yo me llevé ropa cómoda de abrigo, botas de montaña, una braga para el cuello y guantes. Y en la mochila: agua, unos bollos de mermelada con mantequilla, el móvil y la cámara de fotos.

Me hubiese venido bien un gorro o unas orejeras porque se me quedaron completamente congeladas.

Al ser alta montaña, el tiempo puede cambiar en muy poco tiempo, recomiendo llevar: 

Calzado cómodo o zapatillas cerradas, y si la visita se alarga a última hora de la tarde… ropa de abrigo, aunque sea verano, porque a media tarde el aire suele ser muy helado.

Es conveniente llevar el teléfono cargado.

En el Parque Natural del Etna el sol y el resol del mediodía es intenso, y puede ser abrasador sobre todo en verano. Conviene llevar protección solar, gorro, gafas de sol y una gorra incluso en invierno.

Conviene llevar agua abundante o bebida isotónica y un poco de comida para el esfuerzo físico: barritas energéticas, fruta o frutos secos.

El funicular del Etna

El funicular del Etna.

La subida al Volcán Etna

El volcán Etna está situado en la zona oriental de la isla de Sicilia, tiene varios enormes cráteres y una altura de 3.330 metros.

El Etna es el volcán activo más grande de Europa y uno de los que más actividad registran en todo el mundo. La visión del humo saliendo del cráter y ese olor a azufre fue un subidón.

La cabina te sube hasta los 2500 metros, después hay un segundo tramo con vehículos especiales todo-terreno que te transportan hasta las zonas del cráter autorizadas.

Los buses no subían y decidimos hacerlo nosotros a pié, al igual que veíamos que hacían otros, e iniciamos el ascenso.

Después de media hora larga de caminata en dirección al volcán, me hacía gracia el crac-crac que hacía la nieve al pisarla. ¡Nunca había visto tanta nieve junta!

Pero el tiempo cambió de repente, el cielo se cubrió de nubes, cayó una densa niebla que me heló la cara, y las orejas me dolían horrores de lo helada que las tenía, de repente, casi se hizo de noche en menos de cinco minutos y el suelo de nieve escarchada se convirtió en hielo cubito.

Sobre las nubes en el Etna

Sobre las nubes en el Etna.

En apenas unos minutos la nieve se convirtió en hielo resbaladizo, las personas que iban de tras de mi iban casi a gatas

En apenas unos minutos la nieve se convirtió en hielo resbaladizo, las personas que iban de tras de mi iban casi a gatas.

Con gran dificultad y temor pudimos bajar… no creo que se me vuelva a ocurrir subir una montaña nevada en solitario a tanta altitud. Luego nos enteramos de que así son los cambios del tiempo en la alta montaña, por eso es tan peligroso.

Después de comer y comprar algunos regalos en el refugio, volvimos a tomar de nuevo el Funivia para bajar hasta el aparcamiento donde teníamos el coche; y de allí a devolver el coche de alquiler en el aeropuerto de Catania.

Para terminar, te dejo aquí algunas opciones para visitar el Volcán Etna en tours organizados: desde Catania, desde Palermo, y un tour combinado visitando el Etna y la preciosa Taormina:

 

La nieve en la lava hizo un trayecto muy bonito.

La nieve sobre la lava en un trayecto muy bonito.

Una cena improvisada en Catania

Desde el aeropuerto cogimos un autobús que nos dejó en la estación de trenes de Catania. Después dejamos las maletas en la consigna de la estación y le preguntamos al encargado dónde podíamos cenar. Como no lo sabía se lo preguntó a un revisor, como este tampoco tenía muy claro qué podría haber abierto tan pronto, se lo preguntó al barrendero, y el barrendero nos mandó a la Trattoria Don Saro cerca de la estación, donde cocinan comida típica siciliana.

Al llegar al local estaba cerrado, pero tuvimos la gran suerte de que en esos momentos llegaba el cocinero. Al preguntarle si nos podría servir de cenar, nos dijo que era demasiado temprano pero al decirle que no disponíamos de tiempo porque en unas horas salíamos en tren con dirección Roma, accedió a servirnos la cena a las 19 horas.

Pedir la cena fue una aventura porque no entendíamos nada, así que pedimos a voleo lo que nos pareció. Tanto en el primer como el segundo plato remojamos el pan ¡Estaba sabrosísimo!

Lo que no nos gustó tanto fue que de postre nos sirvieron en un plato enorme con un higo chumbo servido en mitad del plato abierto como una flor; con cada bocado se te llenaba la boca de semillas…

Jose con los dientes apretados me dijo: ¡Si te hablo te acribillo! Nos moríamos de risa los dos, fue muy divertido. Después de la magnífica cena, felices y con el estomago lleno, nos fuimos a esperar el tren.

 

Regresando de Sicilia en tren

El tren llegó con retraso, pero eso no fue lo peor, sino que no encontrábamos el vagón-cama donde estaban nuestras literas. Tuvimos un pequeño problema al comprar los billetes de tren de Catania a Roma, no lo pudimos comprar en cabina de dos y para cuando se solucionó, solo quedaban plazas en compartimento de las literas mixta.

¡El contratiempo nos lo tomamos como una aventura y vaya si lo fue!

Estación de Catania, Sicilia

Estación de Catania en Sicilia.

Con gran inquietud decidimos subir en el último vagón del tren e ir avanzando hasta encontrar el nuestro.

Así que subimos abordo del ultimo vagón por el miedo de quedarnos en el arcén y comenzó nuestra pequeña película de miedo… Al poco de subir el olor a pis y cerveza fue como una bofetada en la cara. Las pintas de algunos que estaban en el descansillo eran inquietantes.

Había abordo un señor enorme con camiseta de tirantes, a pesar de que hacía frío, y que era evidente que le costaba mantenerse en pie. Tenia claros síntomas de embriaguez y ocupaba prácticamente todo el pasillo, además estaba acompañado de otras personas armando escándalo e igual de desaliñadas que el.

No me inspiraba mucha confianza y para colmo también el desodorante les había abandonado… Al fuerte olor de pis y de cerveza ahora había que añadir el del sudor de días, que te echaba para atrás. Lo peor de todo era la sensación de sentirnos atrapados y sin salida, porque no se apartaban para dejarnos pasar con las maletas. ¡Aquello era lo más parecido a un antro y no un vagón de tren!

Había leído que por la noche en los trayectos de tren era mejor hacerlo en cabina que en literas ¡Ahora ya sabía el porqué!

Decidimos que Jose iría a buscar al revisor y tratar de encontrar el vagón-cama y yo me quedaba con el equipaje hasta que el volviera. Me quedé en un rincón del descansillo, ya que era imposible pasar por el pasillo o poder avanzar al siguiente vagón. Al cabo de quince minutos larguísimos apareció Jose, que me indicó que bajara al andén con el equipaje, ya que aun tardaría unos cinco minutos en salir el tren. Así caminaríamos por el andén hasta la cabeza del tren, donde se encontraba nuestro vagón.

Unos minutos después salimos de Catania en dirección a Roma.Felices como codornices después de ver el Etna.

Felices como codornices después de ver el Etna.

Ya en el compartimento respiramos hondo y bastante aliviados de no tener por vecinos a los del vagón de cola, sino todo lo contrario, nuestros vecinos eran muy agradables.

Estuvimos charlando con un señor mayor siciliano que emigró de joven y que estaba afincado en Venezuela donde creó una familia.

Hablamos de nuestra visita en Sicilia y de lo mucho que nos gustó el Etna y todos los lugares donde estuvimos en Italia, de lo mucho que nos gustó Sicilia y de que volveríamos de nuevo.

Al poco de dormirnos, nos despertamos cuando el tren llegó al puerto ferroviario de Mesina para cruzar el estrecho, después ya dormimos durante todo el trayecto hasta poco antes de llegar a Roma.

Un año después volvimos a caminar por las calles de Sicilia, a oler sus aromas, sentir su fuerza, oír su bullicio, mezclarnos entre los sicilianos y sentirnos de nuevo eufóricos, libres…

 

NOTAS VIAJERAS

  • El monte Etna desde junio del 2013 se encuentra en la lista de la UNESCO como Patrimonio Mundial de Valor Universal Excepcional. Más información (pincha aquí)
  • Aprendimos que a la montaña hay que tenerle un enorme respeto, ya que los cambios térmicos son rápidos y bruscos, también aprendimos que el orden de los trenes en Italia, no siguen un orden; y que por la noche, la mejor es cabina que asiento.
  • Página oficial del Monte Etna (pincha aquí)
  • Página oficial del funicular, en italiano e inglés (pincha aquí).

 

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