Imilchil, cruzando el Gran Atlas
Imilchil, un pequeño pueblo en el Alto Atlas lejos de todo, es conocido por las bodas que se celebran cada año después de la cosecha.
Imilchil, un pequeño pueblo en el Alto Atlas lejos de todo, es conocido por las bodas que se celebran cada año después de la cosecha.
El agua es el bien más preciado en el desierto, que sostiene un fino equilibrio en los oasis, da de beber y riega a las huertas. El Sur y el Este de Marruecos está salpicado de grandes y pequeños oasis. Draa, Dades, Todra, Ziz, Talifet: el Sur y el Sureste de Marruecos está salpicado de grandes y pequeños oasis.
Todra es un destino muy popular entre los marroquíes los fines de semana de verano, y cada vez son más turistas los que visitan este bonito valle y a sus impresionantes gargantas.
Muchos viajeros sólo están de paso por Rissani, de camino al desierto de Merzouga, y los que nos detenemos… encontramos una ciudad con la vida y las costumbres del profundo Sur…
La dunas de Merzouga: la realidad sobre las místicas noches en el desierto del Sahara, una de las experiencias más populares en Marruecos.
Mide unos 5 km de este a oeste y unos 22 km de norte a sur, tiene grandes dunas que pueden alcanzar los 180 metros de altura. Las dunas más altas están al norte.
En la región montañosa entre Zagora y Erfoud se pueden visitar desiertos negros y enormes yacimientos de fósiles o del antiguo mar fosilizado.
Tamegroute, en lo más al sur de Marruecos, oculta maravillas como un ksour auténtico, alfarerías tradicionales, y la biblioteca más importante del norte de África.
El río Draa da nombre al hermoso Valle del Draa, con 200 km de longitud, miles de palmeras datileras y repleto de kasbahs, la región vive de la producción de dátiles y del turismo.
Cruzar la cordillera del Jebel Saghro o Jbel Sarho según los mapas aparece de varias maneras y sinceramente es muy lioso. Con sus más de 100 km de largo los paisajes son muy cambiantes, lo que es indudable es su belleza y que es una región casi desértica, de hecho es la zona más seca del Atlas.
En el Valle de Dadés, es un oasis salpicado de kasbahs integradas con el paisaje, sorprenden sus huertas, chopos, almendros y palmerales, sólo allá donde llega el agua.
Visitar una familia de nómadas al pie del Atlas, una experiencia inolvidable que no estaba prevista en nuestro viaje por el sur de Marruecos.