La fortaleza de Ait Ben Haddou
El ksar de Ait Ben Haddou es una enorme fortaleza de adobe muy popular, situada cerca de Ouarzazate, al sur de Marrakech. Bien vale la pena una visita a la ciudad fortificada.
El ksar de Ait Ben Haddou es una enorme fortaleza de adobe muy popular, situada cerca de Ouarzazate, al sur de Marrakech. Bien vale la pena una visita a la ciudad fortificada.
En el siglo XIX la poderosa familia El Glaoui construyó una kasbah en Telouet, paso de caravanas a Marrakech. Aunque en lamentable abandono, su interior es una visita imprescindible, su belleza te deja con la boca abierta.
Desde Marrakech y cruzando Atlas en dirección hacia la Ruta de las Mil Kasbahs, las construcciones más bellas y más efímeras del sur de Marruecos.
Essaouira es una bonita ciudad blanca y amurallada de la costa atlántica de Marruecos cuya medina está declarada Patrimonio de la Humanidad.
Quería ir a un hammam en Marrakech y lo único que sabía sobre los hammams es que son unos baños de vapor donde te exfolian la piel, te dan un buen masaje, y te relajas. Normalmente están separados por géneros.
El Museo de Marrakech, es el precioso palacio Menebhi, esta considerado como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura de Almoravides. La fundación Omar Benjelloun la financiado y gestionado. En su interior se exponen la colección privada de este señor. Se expone sobre todo objetos bereberes desde vestidos, joyas, documentos, monedas islámicas, grabados fotografías y un largo etcétera.
El exterior de la Madrasa de Ben Youssef pasa desapercibido, pero al entrar sorprende su bella arquitectura y los mil-y-un detalles en paredes, patio, escalera, etc. Te deja con la boca abierta y ya no la cierras hasta la salida.
Cerca de la famosa plaza Jamaa el Fna en Marrakech y de sus zocos, se encuentra la mezquita de la Kutubía y su minarete, considerado obra maestra de la arquitectura islámica.
Tras cruzar la puerta de la curtiduría de Marrakech, el olor nos golpeó la cara y me pareció enana la ramita de menta por la que había pagado, tras ponérmela en la nariz, mejoró la situación…. Cuando cambiaba el viento, el olor era tan desagradable que me daban arcadas, y me aguanté por respeto a las personas que estaban trabajando allí.