Excursión nocturna por el Bosque Nuboso de Santa Elena, Costa Rica

Esa tarde ya habían caído varios chaparrones y en la agencia nos dijeron que si llovía la excursión nocturna no se realizaría, se suspendería para el día siguiente o nos la cambiarían por otra.

Cuando se hizo la hora nos fuimos a la puerta del hotel donde nos tenía que recoger la furgoneta para hacer la excursión nocturna. Después de descansar un ratito, ya que estaba muy cansada, había tenido un despertar muy agitado que me había dejado ya de buena mañana agotada…

Bonita mariposa
Bonita mariposa.

Se retrasaron un poquito, ya había empezado a oscurecer, finalmente fueron dos furgonetas las que salieron para realizar la excursión nocturna. Eramos cinco españoles, a parte de nosotros dos, otra pareja y Antonio; frente a más de veinte norteamericanos casi todos muy jovencitos, recién salidos de la pubertad, o tal vez todavía en ella porque montaban tal escándalo que parecían más de cien.

Insecto al final de la hoja
Insecto al final de la hoja.

Cuando llegamos al parque ya era completamente de noche, el guía revisó que todos lleváramos chubasquero y linterna, y a la persona que no llevaba una linterna le prestó una.  También nos dio unas algunas instrucciones en español:

No tocar nada, y menos apoyarse en los árboles.
Según parece, nos podíamos arriesgar al poner la mano donde no debiéramos, a molestar alguna araña o serpiente camuflada y que nos picaran o mordieran. No salirse del sendero. Sin perder de vista al guía o al compañero de enfrente; así todo iría bien y sería una experiencia inolvidable.

Una vez terminada la charla, nos unimos al resto del grupo al que también les dieron las recomendaciones en inglés.

Cuando Jose y yo vimos el panorama y que los guías pretendían hacer un sólo grupo, se nos cayó el mundo encima. El objetivo de la excursión era ver fauna nocturna, y con el escándalo que montaban, sería imposible ¡Cualquier bicho que estuviese a 3 km a la redonda saldría en estampida!

Insecto palo camuflado
Insecto palo camuflado.

Le dije al guía que si la visita iba a ser bilingüe nos negábamos a realizar la excursión, ya que habíamos pagado en la agencia por una excursión exclusivamente en español. Ya habíamos tenido una experiencia en una excursión bilingüe, también con un grupo muy grande de americanos, y terminamos todos enfadados (enlace aquí).

El guía se apartó y habló por teléfono, después habló con el otro guía. Pasados unos minutos regresó y nos dijo que él sería nuestro guía exclusivamente en español y que nos adelantaríamos al otro grupo para poder ir más tranquilos. Menos mal.

Araña camuflada y un insecto palo
Araña camuflada y un insecto palo.

Cuando estuvimos todos preparados, con el chubasquero puesto y la linterna encendida, nos adentramos por un sendero hacia el interior de la selva.

Lo primero que nos mostró fue un insecto palo, seguido por una araña camuflada y otro insecto palo de diferente especie. Poco después empezó a llover. Ya se había iniciado la excursión, por lo tanto, ya no se podía suspender, así que continuamos.

Ranita
Ranita.

A Jose le parecía fascinante estar de noche en la selva y además con lluvia. A mi lo de la lluvia me fastidiaba porque los animales más grandes no se dejarían ver, se resguardarían de la lluvia, también es cierto que si la lluvia se hubiese iniciado tan solo un cuarto de hora antes se hubiera suspendido nuestra aventura nocturna.

A cada paso tenías que ir fijándote en dónde ponías el pié y en no apoyar las manos en ningún lugar, a la luz de una linterna cualquier rama podría convertirse en una serpiente… ¡Era emocionante y a la vez algo espeluznante!

Después vimos una ranita, varios insectos de los que no sé su nombre, más insectos palo resguardados bajo alguna hoja. Más tarde dejó de llover, y vimos una mariposa, más arañas y lagartijas o dragoncitos, más ranitas y una tarántula dentro de su nido en un agujero excavado en la tierra de un terraplén.

Tarántula dentro de su nido
Tarántula dentro de su nido.

Aunque no vimos mucho porque al poco empezó a llover de nuevo, pero sí tuvimos el tiempo suficiente para escuchar el rumor nocturno del bosque, junto el sonido de la lluvia sobre los árboles y sus hojas.

Fue una buena decisión contratar también la excursión nocturna, y es una experiencia que recomiendo, ya que los sonidos del bosque por el día nada tienen que ver con los de la noche.

Insecto palo
Insecto palo.

Costa Rica tiene un gran número de reservas que están muy bien acondicionadas, con guías naturalistas del propio parque. Se puede observar la fauna y flora con mucha facilidad, existen otros países como Nicaragua que pueden tener tanta fauna pero no poseen la infraestructura turística que tiene Costa Rica, donde es posible adentrarse por un camino accesible en la selva. No sorprende que sea un destino eco-turístico cada vez más popular.

Los mismos insectos los vi por la mañana y parecen una pluma.
Los mismos insectos los vi por la mañana y parecen una pluma.

Finalizada la excursión nocturna el grupito de españoles nos juntamos en un bar para tomar algo. Nos agradecieron que protestáramos para separarnos en la excursión, hubiera sido muy diferente sin poder ver la mitad de lo que vimos. Estuvimos hablando cada uno sobre cómo nos había ido en nuestro viaje hasta la fecha.

Jose se fue un momento a la agencia para contratar una excursión con un ornitólogo para la mañana siguiente, tras regresar, la otra pareja se fue a cenar a su hotel donde tenían la pensión completa y nos quedamos con Antonio.

Decidimos salir a cenar. Estuvimos dando una vuelta mirando la carta de algunos locales que nos ayudara a decidir en qué local cenar. Los precios de la pizzería eran el triple que en Italia, España o la vecina Nicaragua, esa opción la descartamos pronto. Y en los demás locales, los menús que ofrecían o nos parecían caros o no nos apetecían; finalmente terminamos por cenar una hamburguesa con patatas fritas. Yo no comí mucho, la verdad, seguía encontrándome algo mal.

La velada fue más que genial, nos reímos muchísimo con Antonio que nos contó sus peripecias por el mundo, y se puede decir que cerramos el local. Después de intercambiar correos electrónicos y besos nos despedimos. El día fue más que completito y con la sonrisa puesta nos fuimos a dormir.

 

NOTAS VIAJERAS

  • El hotel Tree House tiene buen servicio y es muy agradable.
  • La agencia donde contratamos las tres excursiones es Hotel & Info Center Camino Verde, dos a la Reserva Bosque Nuboso de Santa Elena (diurna y nocturna), y otra con un ornitólogo. Muy buen servicio y trato.

 

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