|

Vi desovar a tortugas en La Flor, Nicaragua

La playa de La Flor en Nicaragua, es uno de los pocos lugares de desove que quedan en el mundo.

En el Hostel Casa Oro de San Juan del Sur organizaban excursiones para ir a ver desovar las tortugas. Antes de salir nos reunieron para ponernos un vídeo, darnos información y unas normas básicas. También nos informaron de que vendían camisetas, llaveros, peluches, etc., y cuya recaudación estaba destinada a la ayuda para la conservación de su refugio.

Nos dijeron que aun no se había producido la gran arribada

¿Pero podríamos tener suerte y ver también el nacimiento de algunas tortuguitas?

Finalizada la charla nos presentaron a la guía nicaragüense. Salimos ya de noche, una noche de casi Luna Nueva. Frente a la puerta del hostel ya estaba el camión. Nos abrieron las lonas y subimos por la parte trasera.

Dos bancos de tablones de madera que fueron un poco incómodos, saltando constantemente sobre ellos cada vez que cogíamos un bache, que fueron muchos.

El transporte.
El transporte.

Como era de prever, después de más de media hora por un camino lleno de baches llegamos a la playa. Pese al incómodo transporte el ánimo seguía bien en alto.

Llegamos a la casa de los guardias del parque la trentena de personas que éramos, y una vez estuvimos todos reunidos resguardados de la lluvia, que empezó unos minutos antes de llegar, la guía empezó con todas las recomendaciones.

Nos explicó las normas que ya habíamos visto en el vídeo que nos pusieron en San Juan del Sur… que no utilizáramos linternas de luz blanca, ni hiciéramos fotos con flash, porque las luces brillantes las desorientaban y eso provocaba que no desovaran, y además que ya no volvieran más al lugar.

Puedes encontrar aquí varias actividades en San Juan del Sur y completar tu visita a los alrededores con nuestras actividades recomendadas:

Era evidente que éramos un grupo un poco grande, así que Jose y yo acordamos separarnos cuando llegáramos a la playa, el grabaría en vídeo y yo por mi parte haría las fotos que pudiera. Hasta entonces habíamos huido de este tipo de excursiones en plan masivo para turistas, porque suelen ser más caras que si se va por cuenta propia, y además se ve poco y mal. Pero bueno, ¡era lo que había!

Nuestra amable guía nos dijo que fuéramos por un senderito totalmente a oscuras y pegados los unos a los otros y sin salirse, porque cuando habían muchas tortugas se veían obligadas a salir a bastante distancia para desovar, y que por favor nos fijáramos por donde pisábamos una vez en la playa.  Estaba tan oscuro que era fácil perderse.

La tortuga esta escavando para poner sus huevos
La tortuga esta excavando para poner sus huevos

Aquello fue un poco caótico. La guía intentaba alumbrar con una pequeñísima linterna roja que apenas iluminaba mientras caminábamos por el sendero. Cuando el primero paraba, chocábamos unos contra los otros, resultaba algo cómico.

¡Y por fin llegamos a la playa! Habían tortugas por todas partes y teníamos que ir con mucho cuidado para no pisar o tropezar con las enormes tortugas. 

¡Era el día de la gran arribada, qué suerte habíamos tenido!

El periódico nicaragüense de la mañana siguiente
El periódico nicaragüense de la mañana siguiente

Estábamos todos muy excitados y conscientes de lo privilegiados que éramos por estar allí.

La guía se arrodilló junto a una tortuga al pie del nido, e intentado no molestarla y con su pequeña linterna, iluminaba al tiempo que nos explicaba que una vez iniciado el proceso de desove, continuaría hasta finalizar ignorando nuestra presencia.

¡Éramos tantos en la oscuridad rodeando a la pobre tortuga desovando, que apenas veíamos algo con aquella pequeña linterna de luz roja a no ser que lograras estar delante!

La tortuga esta escavando
La tortuga esta excavando

Los empujones eran de esperar con tanta gente… Los de delante no cedían el paso a los de detrás, y la guía no sabía poner orden. Imagino que para ella sería horrible, se la veía muy incómoda en aquella situación y era evidente que le superó.

Después de las primeras explicaciones alrededor de dos tortugas que desovaban y otras dos que sellaban sus nidos, las iluminaba con objeto de que todos lo pudiésemos fotografiar.

Después de varios intentos sin éxito por fin logré una buena posición, la linternita llegó donde yo estaba y emocionada me disponía a fotografiar el evento. Al final logré hacer algunas fotos en las que capté el desove de una tortuga.

La playa estaba muy oscura y habían varios grupos más con guía en la playa. Observé entonces a una hermosa tortuga desovar. Poco después nos reunimos Jose y yo e intentamos disfrutar de aquella maravilla que la naturaleza nos brindaba. Nos sentíamos privilegiados de estar allí.

¡Fotografié a la tortuga poniendo huevos!
¡Fotografié a la tortuga paslama poniendo huevos!

Nunca olvidaremos a las tortugas en la playa, cómo se desplazaban por la arena, el sonido que producían con las patas traseras aplanando la arena sobre sus nidos, el balanceo de sus cuerpos sobre el terreno contiguo al nido para así despistar a los depredadores, aquel olor de brisa marina y rumor del agua. En cuanto apenas llevábamos media hora, le llamaron a la guía por teléfono para decirle que el río estaba creciendo mucho y teníamos que volver…

Hubieron algunas protestas, pero según parecía las torrenciales lluvias habían hecho subir el nivel del río que teníamos que vadear con el camión y podíamos quedarnos allí incomunicados un par de días hasta que el caudal nos permitiera pasar.

Volvimos a San Juan del Sur de nuevo en nuestros saltarines asientos… Cuando llegamos había dejado de llover. Regresamos a nuestro hotel, y resultó que cerca de allí había una discoteca… Escuchamos la música hasta el amanecer, pero logramos dormir pues estábamos muy cansados.

A la mañana siguiente, después de desayunar cogimos un taxi comunitario que nos llevó al puerto de Rivas en el que llegamos a ser hasta siete dentro del taxi, bien juntitos.

Deseo haberte hecho pasar un ratito agradable de lectura y que continúes leyendo el siguiente articulo Dirección a la Isla de Ometepe en el lago Nicaragua, si quieres comentar o hacer alguna aportación, será muy bienvenida.
¡Gracias y felices viajes!

Notas viajeras

Los trayectos de taxi son por persona y son comunitarios, lei que te podían atracar y que habían taxistas se hacia el locos. A nosotros no nos sucedió nada.

Mapa interactivo

Suscripción

Suscríbete gratis a La Bitácora y recibe un aviso cuando publiquemos nuevas entradas...



Te puede interesar

2 comentarios

  1. He leído con mucho cariño tu detallado relato. De todo, me quedo con la siguiente frase: «Nos sentíamos privilegiados de estar allí, a pesar de la mala organización»-Una experiencia inolvidable la que vivisteis. Saludos cariñosos, amigos mochileros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *