De Chichicastenango a Panajachel, Guatemala

Desde Chichicastenango llegamos a media tarde a Panajachel; el trayecto fue de un poco más de un hora, desde Ciudad de Guatemala se tarda en llegar unas dos horas. Después de acordar el viaje con el autobús turístico a Antigua para el día siguiente, buscamos una lavandería donde nos lavasen la ropa, ya que en Copán no pudimos y en Tikal lo que lavamos a mano no se terminó de secar. En temporada de lluvias es complicado tener la ropa seca, y a esas alturas sólo teníamos una muda limpia, y lo puesto.

Finalmente nos fuimos al puerto donde almorzamos en un pequeño bar mientras esperábamos la salida de la barca que nos transportara a Santa Cruz de la Laguna, donde teníamos reservada una noche en el Hotel Arca de Noé y de paso nos resguardábamos de la lluvia.

La Cabaña en el Hotel Arca de Noé.
La Cabaña en el Hotel Arca de Noé.

Fue complicado para mi el subir a la barca con mi super-mochila y teniendo en cuenta que soy algo patosilla, y además estaba un poco coja. ¡Me ayudaron a incorporarme en el asiento más de media docenas de personas que se tuvieron que recolocar a nuestra llegada! Lo tuvieron mal conmigo y mi falta de equilibrio…

Nuestra parada era la primera y fue otra odisea la bajada a tierra firme, pero bueno…. ¡Una no es perfecta!

El alojamiento en en el Hotel Arca de Noé.
El alojamiento en en el Hotel Arca de Noé.

Nuestro alojamiento fue en una de las casitas del Hotel Arca de Noé, un lugar perfecto para descasar en un sitio privilegiado. Jose escogió este lugar porque está en la misma orilla del Lago Atitlán, es ecológico y no usaba la red eléctrica. Nunca habíamos estado en un hotel así.

Lo que nos pareció curioso es que el cuarto de la ducha era común, y no tenía cristales ni mosquiteras en las ventanas. Las vistas de las duchas son al jardín y al lago; y nos duchamos junto con algún saltamontes y más bichitos del jardín, eso sí, no habían cucarachas. Tuvimos el tiempo justo de acomodarnos y darnos la ducha rápida, y pronto se nos hizo la hora de cenar.

Nos ofrecieron la cena y aunque teníamos algo de comida, decidimos cenar allí y compartir la velada con los demás huéspedes. La cena fue un delicioso y exquisito menú de degustación, preparado por la misma dueña del hotel ecológico.

Cenamos a la luz de las velas, junto con la compañía de un alemán que estaba también allí alojado. Estuvimos hablando un poco de todo y sin darnos cuentas se nos hicieron las tantas, a pesar de que estábamos muy cansados.

Al día siguiente teníamos previsto madrugar, visitar alguno de los pueblos del lago y disfrutar de las vistas de Los Tres Gigantes: los volcanes de Atitlán, Tolimán y San Pedro La Laguna que se encuentran en las orillas del lago Atitlán.

 

Deseo haberte hecho pasar un ratito agradable de lectura, que me acompañes en el siguiente articulo en al visita el Lago Atitlán y si quieres comentar o hacer alguna aportación, será muy bienvenida.

¡Gracias y felices viajes!

 

NOTAS VIAJERAS

  • El Hotel Arca de Noé en Santa Cruz de la Laguna nos encantó. Está junto al Lago Atitlán y hubiéramos pasado una noche más, una sola noche para visitar la zona es muy poco, pero bueno, en los viajes siempre se quedan cosas pendientes.
  • La Página web oficial del Lago Atitlán (pincha aquí).

 

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