Viaje en globo en la Capadocia

Viaje en globo en la Capadocia

Hacer un viaje en globo en la Capadocia era mi auto-regalo de cumpleaños con unos días de retraso, y la verdad, me hacía ilusión ver un amanecer diferente.

Nos hicieron levantar muy tempranísimo porque se suponía que veríamos amanecer a bordo de un globo en la Capadocia. A esas alturas del viaje, ya tenía claro que no sería a primera hora de la mañana, con un poco de suerte unas horas después de amanecer…. ¡Dudo mucho que salgan antes del amanecer!

Como era de esperar me recogió el minibus una hora después de lo acordado, y ya había amanecido…

Inflaron el globo con aire, calentando el aire con unas bombonas de gas y con unos enormes ventiladores portátiles que iban moviendo.
Inflarón el globo calentando el aire con unas bombonas de gas y con unos enormes ventiladores portátiles que iban moviendo.

Cuando el minibús llegó hasta el descampado donde estaba nuestro globo, estaban empezando a inflarlo.

La enorme cesta estaba en el suelo y el globo lo inflaban calentando el aire con unas bombonas de gas y con unos enormes ventiladores portátiles que iban moviendo.

Poco a poco después de iniciar el vuelo. Esta fue mi primera tofo.
Poco a poco después de iniciar el vuelo. Esta fue mi primera tofo.

Cuando estaba algo inflado pusieron en pie la cesta.

Mi corazón iba a cien por hora, en breve haría realidad un sueño: ¡Volar en globo como Willy Fog!

Viaje en globo en el Parque Nacional de Göreme
En globo en el Parque Nacional de Göreme.

Poco antes de subir, ya se me dibujó una enorme y bonita sonrisa que no abandoné durante todo el trayecto.

Fuí la última en subir y me coloqué en una de las esquinas. Al poco empezó a ascender, no tuve sensación de hormigueo en el estómago cuando fue alcanzando altura, el ascenso fue suave, agradable y progresivo como un ascensor lento.

En globo en la Capadocia
A pesar de estar en una de las esquinas de la cesta, tenía mucho calor a pesar de la altura.

Cuando el piloto dejaba los mandos y no se oía como se quemaba el gas, se hacía el silencio total.

La sensación de escuchar el viento fue acompañada de un sentimiento de paz y felicidad que fueron absolutas; por un momento las veinticinco personas que estábamos arriba enmudecidos, y sólo se rompió aquel bello silencio cuando el piloto volvió a darle gas al globo. El sonido de la llamarada iba acompañado por un calorcito muy agradable.

Vista desde el blogo del parque Nacional de Göreme con blogos.
Vista del Parque Nacional de Göreme lleno de globos.

Fue una experiencia increíble y lo mejor es que no sentía miedo al mirar abajo ya que la cesta era muy alta, en ningún momento tuve miedo o sensación de vértigo, me sentía segura y a salvo.

¡Era como estar asomada en un balcón móvil de mimbre sobre la Capadocia en un paisaje de cuento!

Panorámica en globo del Parque Nacional de Göreme
Panorámica en globo del Parque Nacional de Göreme.

Me sorprendió gratamente la sensación de libertad que sentí desde arriba del globo.

Me llevé una chaqueta para el frío y terminé en camiseta de tirantes. Arriba hacía calor debido al quemador del gas y acabamos todos los pasajeros con las chaquetas en la mano.

Panorámica en globo del Parque Nacional de Göreme, con otros globos
La gran panorámica desde mi globo en el Parque Nacional de Göreme.

En dos o tres ocasiones subió muy muy alto, y lejos de sentir miedo estábamos todos los que estábamos a bordo, estavamos eufóricos, pedíamos más, queríamos subiera mucho más alto.

El paseo duró casi una hora, el piloto estuvo subiendo y bajando, nos ofreció unas panorámicas espectaculares, de cerca y de lejos, y siempre con otros globos de fondo, casi un centenar seguro.

El descenso fue suave sobre un remolque. Muchos de mis compañeros de viaje se quejaron de que les pareció poco tiempo para lo que pagamos.

El descenso de uno de los globo sobre un de los remolque.
El descenso de uno de los globo sobre un remolque.

Una vez terminada la hazaña nos ofrecieron una copa de cava con unas pastitas, y después, nuestro piloto nos fue llamando por nuestros nombres para hacernos entrega de un diploma de vuelo. 

Después regresamos al hotel para descansar hasta la hora de salir a visitar más lugares de la Capadocia.

Íbamos a ver la misma zona que en el globo, pero desde el suelo, pisando el suelo.

 

A TENER EN CUENTA EN FUTURAS VISITAS

En los circuitos cada autobús llevaba su propio guía, que se encargaba de cualquier problema y de ofrecernos servicios complementarios… Se intuye que el sueldo que les pagan las agencias a los guías es mínimo, y estos tienen su sobresueldo con los extras no incluidos en el tour y que los turistas les contratamos.

 

 

NOTAS VIAJERAS

Hay varias empresas que te ofrecen el vuelo. Esta experiencia es una de las atracciones estrella de Capadocia.

 

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