El Museo Kom Aushim en el oasis de El Fayum, Egipto
Tenía muchas ganas de visitar el oasis de Fayum, sobre todo porque me hacía mucha ilusión ver el Museo Kom Aushim, donde se encontraron las famosísimas momias grecorromanas, y continuar siguiendo la estela de los grandes faraones. Para ello contraté una excursión que también incluía la pirámide de Meidum, pero finalmente no fuimos porque estaba cerrada y, en su lugar, visitamos el Valle de las Ballenas. La última parada del día fueron las cascadas de Wadi El-Rayan.
Aunque la excursión al oasis de El Fayum la realicé el segundo día que me alojaba en Guiza, la he publicado después. Y la he dividido en cuatro artículos:
🏺 En este el primer artículo, el Museo Kom Aushim, donde se encontraron las momias de El Fayum.
🏰 En el segundo artículo, la visita al lago Qarun y al templo tolemaico de Qarun.
🐋 El tercer artículo, el Valle de las Ballenas con su museo, un paraíso para los paleontólogos.
🌿 Y en el último el artículo, las cascadas de Wadi El-Rayan, las únicas cascadas naturales de Egipto.
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Reseñas históricas del oasis de El Fayum
El Fayum fue uno de los 22 nomos del Bajo Egipto, en concreto el XXI. Aunque administrativamente pertenecía al Bajo Egipto, geográficamente está al suroeste de El Cairo y suele considerarse una depresión separada del valle del Nilo. En su territorio hay importantes yacimientos arqueológicos donde se pueden visitar necrópolis, museos, templos y fortalezas de distintos periodos históricos, además de la cercana pirámide de Meidum.

Su capital fue Shedet, nombre que significa «la isla», por su ubicación junto al lago Moeris (el actual lago Qarun).
Más tarde pasó a llamarse Per-Sobek, por el dios cocodrilo Sobek, ya que en la antigüedad había muchos cocodrilos que llegaban por el Nilo.
Los griegos la llamaron Crocodilópolis, que significa «la ciudad de los cocodrilos», y posteriormente Ptolomeo II la rebautizó como Arsínoe, en honor a su hermana y esposa. Con la llegada de los romanos volvió a llamarse Crocodilópolis.
Los coptos la llamaron Piom, del que deriva su nombre actual.
Tras la conquista musulmana en el año 640, los árabes añadieron el artículo «El» a Fayum, pasando a llamarse El Fayum.
Es una de las zonas agrícolas más importantes de Egipto desde la época faraónica hasta la actualidad. También es una importante zona pesquera gracias al lago Qarun.

Una de las mayores curiosidades del oasis de El Fayum es el canal de Bahr Yussef, de 313 km de longitud, que conecta el río Nilo con el oasis.
Fue construido durante el Reino Antiguo y ampliado en la Dinastía XII, por lo que es una de las construcciones hidráulicas más importantes y antiguas de Egipto. Abastece de agua a unas 300.000 hectáreas de tierras de cultivo repartidas entre cuatro gobernaciones.
Datos prácticos

📎El Fayum está a 100 km al suroeste de El Cairo, en el Egipto Medio. La manera más fácil de visitarlo es mediante una visita guiada.
📎El oasis de El Fayum tiene una superficie de más de 1.270 km². Se le conoce como la huerta de Egipto y además alberga reservas naturales como el lago Qarun, Wadi El Hitan y Wadi El Rayan. Si deseas verlo todo, necesitarás varios días, ya que el oasis tiene una gran extensión.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar El Fayum?

📎Si únicamente deseas visitar el Museo de Kom Aushim, el lago Qarun y Qasr Qarun, una excursión de un día es suficiente. Sin embargo, si también quieres recorrer Wadi El Hitan y Wadi El Rayan sin prisas, lo ideal es dedicar al menos dos días y pasar la noche. También se pueden visitar varios yacimientos arqueológicos.
📎Por las noches suele refrescar, incluso en verano, es conveniente llevar algo de ropa de abrigo o un cortavientos.
Mi excursión al oasis de El Fayum

El despertador sonó muy temprano tras pasar la primera noche en el hotel de Guiza. El desayuno se sirve en la terraza, así que subimos para desayunar frente a la Esfinge y las pirámides. Sinceramente, no me esperaba un desayuno tan completo.
A la hora acordada estábamos frente a la puerta del hotel. Nos escapamos del caos cairota para adentrarnos en el oasis de El Fayum y el surrealista Desierto de las Ballenas, y finalizar la excursión en las cascadas de Wadi El Rayan.

Me fascina el periodo griego de Egipto y Cleopatra, al igual que a millones de personas. La primera visita del día fue al Museo de Kom Aushim, en Karanis, para ver las momias grecorromanas. Ir al lugar donde se descubrieron aquellas momias era uno de mis imprescindibles del viaje.
Diaa Nabil Ghaly, el guía, fue muy puntual. Subimos al coche y poco después comentó que la pirámide de Meidum estaba cerrada y que no podíamos ir por un problema con la concesión de los permisos. Aproveché para preguntarle si se podía incluir el Valle de las Ballenas, ya que sabía que no estaba muy lejos.
Me dijo que sí, pero que tendríamos que pagar un suplemento porque, para poder ir al desierto, teníamos que cambiar de vehículo. Estaba contentísima y no cabía en mí de alegría porque iba a hacer realidad otro sueño viajero. Obviamente, para los paleontólogos es un paraíso y, además, es Patrimonio de la Humanidad.

Hasta allí llegan pocos viajeros, solo los más intrépidos o curiosos.
Tras innumerables controles y un buen rato en la carretera, llegamos a Karanis. El Museo de Kom Aushim está en las afueras.

El Museo de Kom Aushim
El guía nos dio un poco de tiempo para ir al baño. Después nos entregó las entradas y seguidamente accedimos al interior.
El museo fue creado en 1974 con el objeto de difundir la historia de la provincia de El Fayum y los mundialmente famosos retratos funerarios de El Fayum. Aunque es un museo pequeño de dos plantas, el Museo de Kom Aushim me pareció muy interesante.

En él se exponen objetos desde el Antiguo Egipto hasta las épocas grecorromana, copta y musulmana. Es el lugar exacto donde se encontraron las momias. Además, se exponen objetos que estaban guardados en el almacén del Museo Egipcio de El Cairo y piezas procedentes de otros yacimientos arqueológicos de la región de El Fayum.
Si no hubiera sabido que el museo permaneció diez años cerrado por obras de mejora y para su renovación… habría pensado que la exposición era contemporánea del Museo Egipcio de El Cairo, que es de principios del siglo pasado. Pero, para mí, lo realmente importante es que estaba allí disfrutando.

El motivo por el que tenía tanto interés en visitarlo es que este lugar es único. Durante la época grecorromana se siguió practicando la momificación de los difuntos, pero la gran novedad es que a las momias se les colocaba su retrato pintado.
Tiene un gran valor histórico por las piezas que se exhiben y se le pueden poner muchos adjetivos, pero no el de un museo inmersivo, como el Museo Nubio de Asuán o el Museo de Arte Antiguo de Luxor, que se crearon antes. Y eso que en el año 2006 cerró sus puertas para realizar trabajos de reparación y fue inaugurado de nuevo en el año 2016.
En cuanto se entra, lo primero que se ve es una estatua de la diosa leona Sejmet, una de mis diosas favoritas.
El museo sigue un orden cronológico desde la Primera, Segunda, y Tercera Dinastía, pasando por el Imperio Medio, con objetos como vasos canopos, ushebtis y herramientas para la fabricación de ropa de la época copta, que, según Diaa, el guía, todavía destacan por la fabricación de tejidos y el trabajo de la madera.

Se exponen objetos cotidianos como lámparas de aceite, objetos de vidrio, vasijas, platos, maquillaje o unas sandalias. Diaa, el guía, nos comentó que hoy en día en El Fayum se siguen fabricando objetos de vidrio y de cerámica.
No podían faltar en un lugar agrícola desde la antigüedad, herramientas para el cultivo, bonitos y refinados objetos coptos, pinturas y esculturas de madera y de piedra, muchas de ellas griegas, que fueron encontradas en los yacimientos cercanos.

Me pareció curioso que se expongan, en diferentes vitrinas, hojas de papiro de una Biblia copta escritas en griego, cartas de comerciantes con contratos y negociaciones; también hay papiros escritos en árabe. Hay una vitrina con joyas de oro grecorromanas con piedras semipreciosas.
En algunos puntos de la sala y en la que conduce a la escalera para subir a la primera planta hay carteles informativos en árabe e inglés con fotografías del Valle de las Ballenas y de la fauna que habita el lago Qarun.

Cuando llegamos a las vitrinas donde están expuestas las momias, una de las cosas que me sorprendió fue que el guía nos dijo que los retratos funerarios grecorromanos no se realizaban después de morir, sino que las personas se hacían retratar siendo jóvenes, independientemente de lo mayores que fueran cuando fallecieran.
Nos explicó que las pequeñas puertas falsas egipcias eran el lugar donde los familiares del difunto o los devotos llevaban sus ofrendas, porque creían que el espíritu del difunto podía salir por ellas y disfrutar de las ofrendas.

Nuestro guía, Diaa, fue de 10. Se paró ante cada una de las estatuas y en todas las vitrinas, explicando brevemente y de manera sencilla, sin florituras ni millones de datos, lo que se expone y resolviendo todas mis dudas.
Además, este es uno de los lugares históricos donde encontraron momias. ¡Solo por eso, para mí ya merecía la pena haber llegado hasta El Fayum!

Ojalá en un futuro mejoren la iluminación del museo, sobre todo la de las vitrinas, y eliminen los muchos reflejos, que me complicaron un poco la visita y, mucho más, poder fotografiar para documentar este artículo.
Tras la visita subimos a la furgoneta para continuar la ruta rumbo al lago Qarun. Pero esa ya es otra historia. En el siguiente artículo te contaré cómo fue mi visita al este lago y al templo tolemaico de Qarun.

A l@s que me habéis acompañado hasta el final de mi artículo ¡mil gracias!
Espero que hayáis disfrutado de la lectura y os invito a seguir viajando conmigo por el oasis de Al Fayum en los siguientes artículos, y el resto de este viaje de dos semanas por Egipto.
¡Felices viajes, físicos o virtuales!
Notas viajeras
Para poder hacer fotografías y grabar vídeos, tuvimos que pagar un suplemento en el museo.
