Recorriendo Egipto en tren
Como no encontré mucha información al diseñar mi viaje a Egipto, de los trayectos en tren, decidí crear este artículo. El primer trayecto por Egipto en tren fue de madrugada desde Lúxor a Asuán, llegué un par de horas después de que amanecerá. El segundo trayecto fue desde Lúxor a Guiza, llegando a primera hora de la mañana. Por último, llegamos hasta Alejandría a medianoche, después de un intenso día en El Cairo.
Me fascina el viajar en tren, como si el hecho de desplazarme así tuviera más esencia viajera… Además de ser una opción más ecológica, me parece muy romántico, y afortunadamente para mi, también a Jose le gusta viajar en tren. Me hacía muchísima ilusión añadir a mi lista de trayectos en tren con litera un viaje por Egipto. Obviamente, fui en cabina para dos en el tren nocturno.
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Datos prácticos
🚂 En Egipto operan catorce coches cama. Solo en estos trenes está permitido viajar a los turistas. De los catorce, solo uno realiza el trayecto entre Alejandría y Asuán. Son pocos trenes, con un horario muy reducido en comparación con el volumen de turistas que recibe Egipto, por lo que las plazas se agotan rápidamente.
💺 Las plazas en los trenes con asientos, tanto de primera como de segunda clase, solo pueden comprarse directamente en las taquillas. La mayoría de los trenes en circulación son de tercera clase. A los turistas no se les venden billetes de tercera clase; por mucho que insistan, no se los venderán… Así son las cosas.
🎫 Los extranjeros sí podemos comprar online los billetes para los trenes nocturnos en coche cama. La compra solo está disponible entre 15 días y un día antes del viaje. Las cenas y los desayunos están incluidos.
💵 En la taquilla de la estación ferroviaria también puedes comprar los billetes. La compra debe efectuarse en dólares, ya sea en efectivo o con tarjeta de crédito o débito. ¡No se pueden pagar los billetes con libras egipcias ni euros!

⌚ Los trenes en Egipto tienen fama de retrasarse con frecuencia, pero, aun así, es recomendable llegar media hora antes de la salida. Los retrasos suelen ser proporcionales a la distancia recorrida: cuanto mayor sea la distancia, mayor será el retraso.
🚆 Mi recomendación en que no llegues horas antes de la salida de tu tren, ya que lo más probable es que te desesperes, así que paciencia y atrinchérate para la espera con agua y algo para comer, por si se prolonga.
🍽️ En la cena no está incluida la bebida. Al reservar el billete, se debe elegir un menú entre las siguientes opciones: pollo, carne, vegetariano, comida ligera o pescado.
☕ El desayuno consta de té o Nescafé, aunque muy aguado para mi gusto, ya que soy de las que prefieren un espresso extrafuerte matutino. Le acompaña una bandeja con un zumito, bollería, una rodaja de pan de molde en bolsa, un pastel, y en una bandejita, mermelada, un quesito y mantequilla.

Ante todo, hay que estar preparad@ mentalmente, porque Egipto tiene normas que pueden resultar algo extrañas para los extranjeros que lo visitamos por libre. Esto hace que la experiencia sea si cabe aún más aventurera, pero así son las normas allí y hay que acatarlas, no queda otra.
Por ejemplo, en el transporte y en atracciones turísticas como museos, etc., existen precios diferenciados para egipcios, árabes y extranjeros. Para estos últimos, el precio de las entradas o billetes puede cuadruplicarse o incluso aumentar mucho más para el extranjero no árabe. Obviamente, los billetes de tren también son más caros para los turistas.
Otra cosa a tener en cuenta es ir concienciad@ con respecto a la limpieza de las calles y los espacios en general, que suele brillar por su ausencia. En cambio, las habitaciones de hotel suelen estar muy limpias. Yo fui mentalizada, y después de unos días, te acostumbras.
Me llevé toallitas húmedas para emergencias y alcohol higiénico, que usé con frecuencia. También es indispensable llevar papel higiénico, ya que no suele haber en los baños.
Te dejo un vídeo que grabó Jose con el sonido que se escucha en un vagón de primera clase. Por cierto, se escucha más cerca de la ventana, pero él estaba sentado en el pasillo👇
Pasar la noche en un asiento
Nuestro primer tren en Egipto fue el que cubre el trayecto entre Lúxor y Asuán a las 3:05 horas, el primero de la mañana, que obviamente llegó con un poco de retraso. El viaje dura aproximadamente 3 horas y 30 minutos. Fue casi como un trayecto nocturno, ya que era de madrugada. Llegamos a Asuán un rato después del amanecer.
Tras pasar el control de seguridad en la estación de Lúxor y mostrarle al policía nuestros billetes de tren, pasamos por el escáner y atravesamos el arco de seguridad, tras lo cual nos permitieron entrar a la pequeña estación. Dentro de la estación hay un pequeño bar al que no entré.
Fuera, junto al andén, hay baños separados para mujeres y hombres, donde se paga 5 libras egipcias por usarlos, y suelen dar papel higiénico. También hay un par de quioscos.

Los trenes que se dirigen a Asuán salen del andén 2 en la estación de Lúxor, y para llegar a él hay que cruzar las vías bajando por unas escaleras hasta un pasaje subterráneo. No hay ascensor. En la estación de Asuán, al igual que en Lúxor, también es necesario bajar y subir escaleras para cruzar las vías y poder salir.
Como sabía que suelen poner el aire acondicionado muy alto, iba preparada con mi chaqueta cortavientos, una braga para el cuello y otra chaqueta por si no era suficiente. También llevábamos agua, algo para picar durante el camino y el desayuno para llevar del hotel donde nos alojamos en Lúxor, además de algo para comer.
A pesar de que estaba muy cansada, porque solo habíamos dormido cuatro horas tras la intensa visita a Dendera y Abidos, no pude dormir. Tal vez porque, en unas horas, iba a hacer realidad uno de mis sueños: ver los templos de Abu Simbel en una visita privada, sin masificaciones.

Nuestro tercer trayecto fue desde El Cairo hasta Alejandría. También viajamos en un cómodo asiento en un trayecto de casi cuatro horas. Las butacas eran muy cómodas, pero tanto Jose como yo pasamos frío. No sé si fue porque el aire acondicionado estaba más fuerte, o por el cansancio acumulado tras tantos días de viaje, o por la combinación de ambos.
La estación de El Cairo no es demasiado grande, por lo que es fácil orientarse. Si se va en taxi o Uber, es recomendable pedir que te dejen en la entrada principal, ya que el tráfico es muy intenso. Para ingresar a la estación, hay que pasar un control de seguridad y escanear el equipaje.
El vestíbulo de la estación está decorado al estilo faraónico-kitsch, cuenta con varias tiendas y un centro de información. Para acceder a los andenes hay que pasar unos tornos electrónicos que leen el código QR del billete de tren. Hay policía turística a la que se puede preguntar desde dónde sale tu tren.
En la planta de arriba hay un restaurante y varios locales de comida rápida, por la que se puede acceder por una escalera mecánica y cenar antes de que salga tu tren, o como hicimos nosotros porque íbamos muy justo de tiempo, nos lo llevamos para cenar en el tren.
En la planta superior hay un restaurante y varios locales de comida rápida, a los que se accede por una escalera mecánica. Se puede cenar allí antes de que salga el tren o, como hicimos nosotros, tomar comida para llevar si se va con el tiempo justo.
Mis motivos para ir en litera y no en asiento

En mi caso, tenía clarísimo cómo haría el largo trayecto entre Lúxor y Guiza: en litera, en una cabina para dos. No dormir durante la noche me impide descansar del día de viaje, y eso me pone irascible, de muy mal humor. Además, al día siguiente no disfruto de la visita por el cansancio, y al fin y al cabo, de lo que se trata es de descansar para poder aprovechar al máximo el siguiente día del viaje.
Otro de los motivos por los que elegimos esta opción es que a mí me hacía mucha ilusión. Nos permitía alargar las horas de visita en Lúxor y, al mismo tiempo, teníamos la pernoctación incluida mientras viajábamos. Es algo que solemos hacer en nuestros viajes si el destino nos lo permite.
El coste del billete de tren en coche cama es más o menos el mismo que el del avión, y en una hora llegas a tu destino. Sin embargo, hay que contar también el tiempo invertido en llegar al aeropuerto y en pasar las distintas colas y controles de seguridad, especialmente si se sale desde El Cairo. Como mínimo, para ir tranquilo, hay que estar en el aeropuerto entre dos y tres horas antes, a pesar de ser un trayecto nacional. En cambio, las estaciones de tren suelen estar en el centro de la ciudad o cerca.
Puedes encontrar aquí varias actividades en Asuán y completar tu visita con actividades recomendadas:
He viajado lo suficiente en tren como para saber que, en mi caso, ir en asiento, aunque sea en primera clase, por muy cómodo y reclinable que sea, no es una buena opción. En primer lugar, porque la luz no se apaga en todo el recorrido.
Otro hándicap o dificultad que me impide pegar ojo, además de la iluminación constante del vagón, es el ruido. A la falta de insonorización hay que añadir que, cada vez que se abre la puerta entre vagones, el sonido se multiplica.
En segundo lugar, el pasillo suele estar muy transitado por viajeros que van y vienen al baño, a la cafetería o al vagón restaurante, donde se permite fumar. Nunca se sabe qué tipo de vecinos de vagón te van a tocar: pueden ser silenciosos o muy ruidosos.
A esto hay que sumarle al señor que pasa constantemente arriba y abajo ofreciendo comida, agua, etc. Y, por si todo eso no fuera ya bastante ruidoso, también están las personas que suben o bajan con todas sus pertenencias, recorriendo el pasillo en las múltiples paradas. Si, además, tu asiento está cerca del baño… ¡eso puede convertirse en toda una fiesta!

Mi experiencia en el tren nocturno en cabina de literas
El trayecto desde Lúxor a Guiza dura 9,5 horas, además de cualquier retraso que pueda sumarse.
El ruido y el vaivén a bordo del coche cama son menores que en el vagón de asientos de primera clase, incluyendo algún que otro buen bote o, como diría un piloto de avión, algunas turbulencias. Por ello, unos tapones para los oídos pueden ser útiles para quienes tienen dificultad para dormir.
Para quienes tengan curiosidad por ver cómo es la cabina y la sinfonía ambiental al viajar en coche cama, pueden ver el video de abajo y hacerse una pequeña idea.
En el billete de tren se indica el número de compartimento asignado. La habitación es tipo camarote, con dos plazas en litera, aunque un poco más pequeña. De hecho, recuerda al «camarote de los hermanos Marx», pero es bastante funcional.
Al entrar, la litera superior ya estaba hecha, mientras que la inferior aún tenía los asientos en su posición normal. La fotografía de abajo se tomó a mitad del trayecto y salió algo movida por el vaivén del tren. Poco después de entrar en nuestra cabina, vino el encargado y nos explicó en inglés cómo funcionaba todo.
Las camitas tienen almohadas, mantas y una escalera para subir a la litera superior. También cuentan con bandejas que se enganchan a una abertura para colocar la comida.
Junto a la ventana hay un pequeño armario que, al abrirlo, revela un lavabo con una pequeña estantería, jabón de manos, una toballa y un enchufe.
En la parte superior del compartimento hay un espacio para dejar el equipaje. Nosotros dejamos el nuestro en el suelo, ya que cabía sin problemas.

Nos explicó el funcionamiento de las luces de lectura, la del techo con varias intensidades, el aire acondicionado, el hilo musical (que no funcionaba) y la ubicación de los baños, entre otros detalles. También nos preguntó si bajábamos en Guiza o en El Cairo.
La cena, tal como nos indicó, la sirvieron treinta minutos después de la salida del tren, justo como le comentó el revisor a Jose. La verdad es que me sorprendió gratamente.

Después de recoger la cena, una hora después de habérnosla servido, nos dijo que nos despertaría una hora antes de llegar a la estación de Guiza y que luego nos llevaría el desayuno, como así fue.
Tal como había leído, al rato de estar en la cabina tuve frío, así que dormí con mi pijama, el cortavientos y debajo de las sábanas. La cama es estrecha, pero cómoda, y me permitió estirar las piernas y descansar. José, como no tiene ningún problema para dormirse, al poco se quedó dormido a pierna suelta.


A diferencia de Jose, que durmió de un tirón toda la noche hasta que el encargado del vagón llamó a la puerta, yo me desperté varias veces. También es cierto que tengo el sueño muy ligero, pero, en general, sí descansé.
El acomodador nos llamó a la puerta para despertarnos y nos dijo que en 10 minutos nos serviría el desayuno.
A diferencia de la cena, el desayuno no me gustó nada. El Nescafé, después de probarlo, fue directo al desagüe del pequeño lavabo. No quería correr riesgos, ya que me pareció igualito a lo que sirven en algunas máquinas de café, que tienen efecto laxante.
El zumo sí nos lo bebimos. Nos comimos el yogur, el quesito y el bollo, que untamos con mermelada. El pan de molde se quedó en la bandeja.

Ya de día, me fijé mejor en la cabina que nos tocó en suerte; estaba limpia. Me fijé cuando entré por la noche en las sábanas y la almohada, que olían bien y no parecían muy usadas. Los baños y todas las instalaciones del tren en general están muy, muy amortizadas, porque se nota el óxido; vamos, que tiene más años que yo, y yo tengo más de cincuenta.
Si comparo la relación calidad-precio con los trenes europeos con los que he viajado, el precio de 85 € aproximadamente por persona en una cabina ocupada por dos personas da un total de 170 €. El precio es similar al de las tarifas online de trenes europeos, como por ejemplo en Italia… ¡No le doy ni un aprobado!
La combinación de la falta de mantenimiento en las vías y en las instalaciones de los vagones es muy mejorable. El vaivén durante todo el trayecto solo es superado por las paradas. Eso sí, un 10 para la amabilidad del acomodador. ¿Repetiría en el coche cama del tren? Sí, así es como son las cosas en Egipto, y me suelo adaptar a lo que hay.
(●'◡'●) Te dejo el enlace para que puedas realizar actividades y experiencias en Egipto, y sin ningún coste adicional por tu parte.

Mis sugerencias después de pasar la noche
Es conveniente llevar ropa de abrigo ligera para unos 10º, porque la calefacción en general en los trenes egipcios la ponen como si la fueran a prohibir mañana, o sea, altísima, y seguro que vas a pasar frío. Te sugiero que te vistas a capas y que te vayas poniendo o quitando según sientas frío o calor.
El ir estirada en una cama, por poco que se duerma, al menos permite descansar mejor, sobre todo las piernas, que se hinchan menos, lo que facilita sobrellevar el otro día de visitas o actividades.
Es imprescindible llevar agua y algo para el desayuno, porque este me pareció muy escaso.

Deseo haberte hecho disfrutar de la lectura y que mi experiencia ferroviaria te haya resultado útil.
Si tú también viajaste en tren por Egipto y dejas algún comentario sobre cómo te fue, será bienvenido. También, si tienes alguna duda que te pueda resolver, no dudes en preguntarme en los comentarios.
Y si lo compartes en tus redes sociales, dando a conocer este artículo y mi trabajo en mi blog de viajes, te lo agradeceré.
Notas viajeras
Puedes reservar tu viaje en tren de coche cama en la web https://abelatrains.com/Home
Recuerda revisar antes de confirmar que todos tus datos personales son correctos, así como las estaciones de salida y llegada, las fechas y también la hora de salida de tu viaje. Ten en cuenta que a partir de medianoche empieza otro día, aunque solo sea por 5 minutos.
Aunque lo habitual es viajar desde El Cairo a Lúxor/Asuán o viceversa, también es posible llegar o salir hasta Alejandría. Algo que probablemente haga en mi próximo viaje a Egipto, viajando desde Asuán hasta Alejandría.
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