El templo funerario de Hatshepsut desde el globo aerostático en Lúxor. Egipto.
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Del cielo a la piedra: donde Hatshepsut se hizo eterna

Tan solo unas horas antes, había visto desde el globo aerostático el templo funerario de Hatshepsut, una de las pocas mujeres que fue faraón. Los colosos, el Ramesseum, el templo funerario de Ramsés III y las necrópolis de la antigua Tebas. ¡Ahora iba a visitarlo por tierra!

El templo funerario de Hatshepsut es uno de los más impresionantes del antiguo Egipto, está considerado una obra maestra de la arquitectura y es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 🧭 Si estás organizando tu viaje a Egipto por libre, aquí te cuento mi itinerario completo de 👉 dos semanas por Egipto por libre con crucero por el Nilo

Sobrevolando en las primeras luces del día del templo de Hatshepsut. Lúxor. Egipto.
Sobrevolando el templo de Hatshepsut en las primeras luces del día. Lúxor, Egipto.

Si también quieres disfrutar del vuelo al amanecer y vivir la misma experiencia que yo, puedes reservar tu viaje en globo haciendo clic aquí.

Datos prácticos del Templo de Hatshepsut

⏰ El horario de apertura del Templo de Hatshepsut es de lunes a domingo desde las 6:00 a 17:00 h. La entrada es de pago.

Jose y yo en el templo funerario de Hatshepsut o de Djeser-Djeseru, en Lúxor. Egipto.
Jose y yo en el templo funerario de Hatshepsut, o Djeser-Djeseru, frente al Pórtico del Nacimiento en Lúxor.

📎Antes de pasar los tornos de entrada, hay una pequeña sala o centro de interpretación, donde se exhibe una maqueta que muestra cómo era el santuario de Hatshepsut y el de su padre Tutmosis I, del que solo queda el solar.

📎El microbús te lleva desde la entrada hasta cerca de la rampa de acceso.

📎Está permitido tomar fotos o grabar videos no profesionales.

🔎 El sitio es accesible para personas con movilidad reducida.

Cómo ir al templo de Hatshepsut

Djeser-Djeseru o el templo funerario de Hatshepsut, Lúxor. Egipto.
Djeser-Djeseru, el templo funerario de Hatshepsut en Lúxor.

📌El templo de Hatshepsut se encuentra en la orilla oeste del Nilo, en Deir el-Bahari. Está muy cerca del Valle de los Reyes, a 208 km de Asuán, a 671 km de El Cairo y a 15 km de Lúxor.

Una vez en el parque arqueológico, puedes ir andando al templo o tomar uno de los minibuses que constantemente van y vienen.

Te dejo el enlace para que puedas reservar tu visita guiada de un día en español al Templo de Hatshepsut y al Valle de los Reyes. La visita incluye el almuerzo y los traslados desde tu hotel o crucero.👇😊

Visita guiada de un día al Valle de los Reyes y Templo de Hatshepsut

A la derecha la montaña con forma de pico del Valle de los Reyes, a su lado El Deir El Bahari, y el templo de Hatshepsut en Luxor, Egipto.
A la izquierda, la montaña con forma de pico del Valle de los Reyes, sobre Deir el-Bahari y el templo de Hatshepsut.

En los templos funerarios, gestionados por sacerdotes, era donde se adoraba con ofrendas a los faraones difuntos. Pero, para evitar el saqueo, durante el Imperio Nuevo los faraones no fueron enterrados en estos templos como en dinastías anteriores, sino en tumbas secretas.

Todos los faraones, en cuanto ascendían al poder, mandaban construir tanto su tumba como su templo funerario o casa del millón de años, donde serían adorados como dioses vivientes.

Paradójicamente el reinado de Hatshepsut fue uno de los más brillantes de todo Egipto, y posiblemente uno de los más desconocidos. Te cuento un poco más sobre su vida abajo, en el apartado ¿Quién fue Hatshepsut?

Mi visita al templo de Hatshepsut

Deir el-Bahari es el lugar donde está el templo de Hatshepsut, Lúxor. Egipto.
Deir el-Bahari es el lugar donde está el templo de Hatshepsut, Lúxor. Egipto.

Tras llegar al aparcamiento, entramos en una pequeña sala de interpretación, donde el guía egiptólogo nos ofreció breves explicaciones sobre el valle y los aspectos más importantes del templo a los que debíamos prestar atención.

Pasamos nuestras entradas por el lector del torno y nuestras cosas por el escáner, y luego Jose y yo salimos al exterior.

Nos subimos a un microbús y, en pocos minutos, llegamos hasta el pie de la montaña. Tuve que fijarme bien para verlo, ya que el fuerte resplandor y la distancia, hacían que se camuflara en la ladera de la enorme montaña de arenisca.

Deir al-Bahari es el lugar en el que está el templo de Hatshepsut en Luxor, Egipto.
Deir al-Bahari es el lugar en el que está el templo de Hatshepsut.

Me gustó mucho el templo; me pareció impresionante y minimalista, diferente de la gran mayoría de los templos egipcios. Aunque parece un edificio moderno, no lo es: tiene casi tres mil años, es del siglo XV antes de nuestra era. La vista desde a ras de suelo es impresionante, con sus 30 metros de altura.

La acera empedrada termina en una empinada rampa dividida por una escalera central, por la que también se puede subir. Las amplias rampas, además de salvar el desnivel del terreno, dividen visualmente el templo en dos partes simétricas y conducen a sus terrazas.

El templo funerario de Hatshepsut o de Djeser-Djeseru, en Lúxor. Egipto
El templo funerario de Hatshepsut, también conocido como Djeser-Djeseru, en Lúxor.

De los árboles de mirra que había en el pasado solo quedan algunos tocones, y de los estanques que refrescaban el aire ya no queda ni rastro. Leí en mi guía de viajes que es uno de los lugares más calurosos de la tierra.

La faraón Hatshepsut financió gran parte de las esfinges de la avenida procesional que comenzaba en Karnak. En esta avenida procesionaban durante La Bella Fiesta del Valle las barcas sagradas del dios Amón, su esposa la diosa Mut y su hijo el dios Jonsu.

Restos de una de las esfinges en la que en su día fue una avenida desde embarcadero hasta el templo funerario de la reina faraón Hatshepsut. Lúxor.
Esfinges de la antigua avenida del templo funerario de la reina faraón Hatshepsut en Lúxor.

Como no podía ser de otro modo, la bienvenida al templo de la poderosa reina-faraón egipcia Hatshepsut la dan dos esfinges, que eran consideradas divinas y protectoras por combinar la fuerza de un león con la inteligencia de un ser humano.

Los antiguos egipcios creían que las cosas podían cobrar vida mediante los rayos del dios Sol y con las palabras mágicas adecuadas.

Así pues, las esfinges que tenía frente de mí fueron testigos de piedra de aquellos tiempos… ¡todo un privilegio poder estar allí!

Anualmente en Lúxor se celebraba la Bella Fiesta del Valle o Fiesta de Opet, en la que se unían el dios Amón y la diosa Mut en un ritual para que tuvieran relaciones y se regenerara la tierra. Esta celebración era una de las más importantes de Egipto.

La comitiva de la fiesta cruzaba también el Nilo hasta el templo de Hatshepsut, ya que una de las paradas principales era su casa del millón de años, donde pasaban una noche. También se hacían paradas en algunos de los templos mortuorios.

Te cuento con más detalle en el siguiente artículo cómo era la celebración anual de La Bella Fiesta del Valle.

El templo funerario de Hatshepsut o de Djeser-Djeseru con dos esfinges, en Lúxor. Egipto
El templo funerario de Hatshepsut, o Djeser-Djeseru, con sus dos esfinges, en Lúxor.

En la planta inferior del templo, las columnatas del sur y del norte están separadas por la rampa. Detrás de la columnata del norte, situada a la izquierda, se encuentran relieves que representan el transporte de los obeliscos desde las canteras de Asuán hasta Lúxor a través del Nilo. Detrás de la columnata del sur, a la derecha, se pueden ver escenas de caza.

Jose y yo subimos la primera rampa y, detrás de la segunda terraza, inmortalizamos el momento con las columnatas del pórtico y las estatuas de Hatshepsut de fondo. El resol que reflejaba la montaña y la piedra del suelo, junto con el calor que desprendía el santuario, aumentaba la sensación de bochorno, ya que no corría ni una leve brisa.

👉Si quieres disfrutar de la visita guiada y vivir la misma experiencia que yo, puedes contratar tu visita al templo haciendo clic aquí.

La segunda terraza del templo funerario de Hatshepsut o de Djeser-Djeseru, en Lúxor. Egipto
La segunda terraza del templo funerario de Hatshepsut, o Djeser-Djeseru, en Lúxor.

En esta segunda terraza o segundo patio, las columnatas están también separadas por la rampa, flanqueadas por esculturas del dios Horus algo dañadas.

El techo que cubre el recinto está decorado con un cielo azul y estrellas amarillas. En la parte norte, o derecha, se encuentra el santuario del dios Anubis, donde aún se conserva el colorido de los relieves.

A la derecha, se encuentra el Pórtico del Nacimiento, donde se representa el nacimiento divino de Hatshepsut. En este pórtico, el dios Amón revela a los otros dioses su plan de tener una hija: Hatshepsut. En las escenas del nacimiento, Hatshepsut se autoproclama hija del dios Amón y legitima su derecho a ser la heredera de Egipto.

El santuario a la diosa Hathor y los relieves de la famosa expedición comercial a la tierra Punt de templo de Hatshepsut en Luxor, Egipto.
El santuario a la diosa Hathor y los relieves sobre la famosa expedición comercial a la tierra de Punt están en el templo de Hatshepsut.

Las de imágenes de Hatshepsut con el dios Amón, fueron adorados durante el periodo de Amarna. Son difíciles de reconocer y están casi destruidos debido a los intentos de ser eliminados. Hoy en día, se pueden leer gracias a la técnica de la fotometría.

En la parte izquierda o sur se encuentra el santuario dedicado a la diosa Hathor, que cuenta con dos salas con columnas adornadas con capiteles de la diosa.

La segunda terraza del templo funerario de Hatshepsut o de Djeser-Djeseru, en Lúxor. Egipto.
La segunda terraza del templo funerario de Hatshepsut, o Djeser-Djeseru, en Lúxor.

Detrás de la columnata, ocupando toda la pared, están los relieves de la famosa expedición comercial a las tierras de Punt, ordenada por Hatshepsut, y que tanto emocionan a los egiptólogos por su extraordinario detalle.

Se cree que las tierras de Punt se corresponden a la actual Eritrea, que se encuentra al sur del Mar Rojo. Los egiptólogos creen que la misión a Punt, en la que también viajaron escribas y artesanos para plasmar todo lo que vieron, se prolongó durante aproximadamente un año.

La estatua de la faraón Hatshepsut en su santuario en Lúxor, Egipto.
Una de las estatuas de la faraón Hatshepsut en su santuario en Lúxor.
Hatshepsut en la forma osiríaca en Lúxor. Egipto
Estatua de Hatshepsut en forma osiríaca, en Lúxor, Egipto.

Continuamos subiendo por la última rampa para llegar a la tercera terraza, donde se encuentran las impresionantes estatuas de la reina Hatshepsut en forma osiríaca: con la corona del Alto y Bajo Egipto. Algunas de estas estatuas aún conservan restos de pintura.

No pude acceder a los grabados en la pared interior del pórtico, detrás de las columnas, porque no estaba permitido el acceso.

Me llamaron la atención las columnas que se encuentran tras sobrepasar el pórtico, ya que parecen de estilo dórico con las típicas líneas verticales y el capitel liso, mil años antes de que se utilizaran en la antigua Grecia.

Continué atravesando esta nueva terraza y, justo enfrente, se encuentra un corredor que parece haber estado techado en su día.

La terraza superior del templo Hatshepsut en Lúxor. Egipto
La terraza superior del templo de Hatshepsut en Lúxor.

En la terraza había restos de algunos pilares que daban la impresión de haber sido cortados y reutilizados, así como salas o altares a los que no estaba permitido el acceso.

A la derecha según se entra, y en un lugar de honor, se encuentra un altar dedicado al dios sol Ra-Horakhty con un santuario excavado directamente en la roca. También hay algunas habitaciones cerradas al público.

El santuario de Amón del templo Hatshepsut en Lúxor. Egipto
El santuario de Amón en el templo de Hatshepsut, en Lúxor.

En la parte final del templo, al fondo, se encuentra el Santuario de Amón. Allí es donde se veneraba a Hatshepsut, a sus padres Tutmosis I y Ahmose, a su hermanastro y esposo Tutmosis II, y a su sobrino Tutmosis III. Las pinturas del techo, un cielo azul con estrellas, están algo deterioradas.

El templo está excavado directamente en la roca. Por supuesto, siendo Hatshepsut una gran sacerdotisa de Amón, tenía un lugar de honor en su interior. Lo más profundo del santuario se puede ver a través de una valla.

En santuario de Amón el templo funerario de la faraón Hatshepsut. Lúxor. Egipto.
El santuario de Amón en el templo funerario de la faraón Hatshepsut, en Lúxor.

En el santuario de Amón se encontraba una estatua de Amón Ra, y era el lugar donde pasaba la noche su barca sagrada durante la Bella Fiesta del Valle, en el equinoccio de primavera. Por la mañana la luz que entraba por la ventana iluminaba la estatua de Amón, dándole la vida.

Después de la visita, bajamos por las rampas y volvimos a subir al microbús, que nos acercó al centro de interpretación, donde nos reunimos con el guía.

Maqueta del Templo de Hatshepsut en el centro de interpretación de Luxor. Egipto.
Maqueta en el centro de interpretación de cómo fue el Templo de Hatshepsut y el templo de Mentuhotep II, en Lúxor.
Te dejo algunas de las actividades que puedes hacer en Lúxor sin coste adicional para ti. Al hacerlo, estarás contribuyendo económicamente a que siga creando contenido en mi blog. 👇😊

Un poco de la historia de la Casa del millón de años de Hatshepsut

En el siglo XVIII, los europeos que viajaban a Egipto descubrieron las ruinas del templo, enterradas bajo toneladas de escombros. Posteriormente, se iniciaron las labores de restauración, que continúan hasta el día de hoy. Como suele ser habitual, quienes valoraron el templo de Hatshepsut y su historia no fueron los egipcios, fueron viajeros, arqueólogos europeos y norteamericanos.

En la década de 1920, se habilitó el templo de Hatshepsut para que los turistas victorianos pudieran visitarlo, aunque no era muy frecuentado. Howard Carter, antes de descubrir la tumba de Tutankamón, publicó unos dibujos del templo de Hatshepsut.

Este hecho lo hizo popular y, desde entonces, se ha incluido en los circuitos turísticos hasta el día de hoy.

El templo funerario de Hatshepsut desde el globo aerostático en Lúxor. Egipto.
El templo funerario de Hatshepsut visto desde el globo aerostático, en Lúxor.

En las paredes de los templos funerarios, o casas del millón de años, los relieves narraban las obras y milagros que el faraón realizó durante su vida. Además de ser el lugar para rendir culto al faraón, en estos templos existían también capillas dedicadas a ofrendas a los diversos dioses.

El templo funerario de la faraón Hatshepsut se construyó durante su reinado, tardando la obra en completarse unos quince años.

Fue dedicado a Amón-Ra y diseñado y supervisado por el arquitecto real Senemut, quien, según las malas lenguas, también habría sido su amante; sin embargo, hay mucha división de opiniones al respecto.

Senemut, además de ser un hombre brillante, fue mayordomo real, supervisor de la casa de Amón, arquitecto y tutor de la hija de Hatshepsut, o maestro personal de la princesa.

Su tumba está excavada a sólo unos metros del templo de Hatshepsut, lo que permitió que él y la faraón pudieran estar juntos en la eternidad.

Tras su muerte, el templo fue saqueado varias veces.

Se creía que Tutmosis III había borrado todo rastro de su tía y madrastra como venganza por usurparle el trono.

Pero investigaciones recientes confirman que no fue así. El vandalismo que desfiguró las imágenes de Hatshepsut y borró su nombre de los cartuchos ocurrió mucho después.

Senenmut con la princesa Neferure e hija de Hatshepsut. Ciutat de les Arts i les Ciències Valencia, en la exposición de CaixaForum València, organizada por el Museo británico.
Senenmut con la princesa Neferure, hija de Hatshepsut, cedida por el Museo Británico a la exposición organizada por CaixaForum Valencia, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Se cree que Akhenatón también saqueó el templo y borró las imágenes de Amón durante el período de Amarna. Posteriormente, el templo fue reutilizado por los cristianos coptos y se le dio el nombre de Deir el-Bahari, que significa Monasterio del Norte.

Este cambio ayudó a su conservación, hasta que fue casi desmantelado por los egiptólogos a principios del siglo XX.

Mis sugerencias después de visitar el Templo de Hatshepsut

En el templo funerario de la faraón Hatshepsut. Lúxor. Egipto.
En el templo funerario de la faraón Hatshepsut, en Lúxor.

📜 Es conveniente visitarlo a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, cuando el Sol aún no aprieta. En tiempos en los que se le rendía culto a Hatshepsut, habían árboles y fuentes que refrescaban el aire; hoy ya nada queda de todo eso.

📜 Aunque los viernes y domingos es cuando la visitamos los que vamos en un crucero por el Nilo, no vi a demasiados turistas. Si vuelvo, obviamente la visitaré de nuevo en un día distinto.

📜 Recuerda llevar crema solar incluso en primavera y otoño, junto con una gorra y agua fresca.

📜 Lleva ropa que transpire y permita moverte con libertad aunque sudes, y calzado muy cómodo.

📜 Los meses con menos turistas (y más calor) son de mayo a septiembre. Yo visité el templo en octubre; aún hacía mucho calor allí.

Me parece fascinante que se haya redescubierto el legado de una reina faraón del Imperio Nuevo, a pesar de que su legado fue eliminado. Gracias a Jean-François Champollion, quien descifró los jeroglíficos en el siglo XIX, y a la ciencia actual que permite leer las inscripciones en piedra aunque hayan sido borradas, se ha podido recuperar parte de su historia.

¿Quién fue Hatshepsut?

Según muchos egiptólogos, Hatshepsut fue una mujer extraordinaria que reinó en el siglo XV antes de nuestra era, siendo una de las mejores gobernantes de Egipto. Reinó unos 1600 años antes que la enigmática y fascinante Cleopatra VII.

Hatshepsut fue la segunda hija del faraón Tutmosis I y de la reina Ahmose (Se cree que fue la quinta hija de Tutmosis I) con quien tuvo tres hijos. Su hermana y dos de sus hermanastros murieron durante su infancia. Se casó con Tutmosis II, su hermanastro, hijo de una esposa secundaria de su padre.

Según la tradición egipcia, los faraones solo podían reinar si se casaban con una mujer de sangre real.

Relieve del Museo de Lúxor del reinando Hatshepsut representada como mujer durante la corregentaría con el joven Tutmosis III.
Relieve del Museo de Lúxor del reinando Hatshepsut representada como mujer durante la corregentaría con el joven Tutmosis III.

Su padre la educó para que fuera una faraón, como la Sobekneferu de la dinastía XII. Aunque Hatshepsut reinó inicialmente como la consorte de Tutmosis II siendo la máxima sacerdotisa o esposa del dios Amón en Karnak.

Las esposas de Amón eran de las pocas personas que podían realizar las ceremonias sagradas al dios, al igual que el faraón, y tenían un poder comparable al del faraón. Con Tutmosis II, Hatshepsut tuvo una hija, pero no un heredero.

Esfinge de la faraón Hatshepsut en el museo del Cairo, Egipto.
Esfinge de la faraón Hatshepsut en el Museo del Cairo.

Tras la muerte de Tutmosis II, gracias a la ayuda de los sacerdotes de Amón y para que otro noble no reclamase el trono, Hatshepsut reinó como corregente del joven Tutmosis III, uno de los hijos que tuvo su difunto esposo con una esposa secundaria.

Con el tiempo, Hatshepsut se proclamó reina faraón y gobernó conjuntamente con su sobrino y hijastro mientras este se educaba para la guerra y la conquista de territorios. Durante ese período, Egipto tuvo de hecho dos faraones: la reina Hatshepsut y su sobrino, el faraón Tutmosis III.

En el Museo al Aire Libre de Menfis junto a la esfinge de la faraón Hatshepsut en Menfis, El Cairo. Egipto.
En el Museo al Aire Libre de Menfis junto a la esfinge de la faraón Hatshepsut en Menfis, El Cairo. Egipto.

Hatshepsut envió una expedición a la tierra de Punt, de la cual se trajeron hasta Lúxor pieles, oro, marfil, ébano, árboles de mirra, y animales exóticos como jirafas, elefantes y leones. Si consideramos que la mirra utilizada en las ceremonias procedía de esa región, fue toda una hazaña lograr tener estos suministros en Egipto.

También donó dos enormes obeliscos que mandó construir en Asuán para ser instalados en Karnak; uno de ellos sigue allí en pie. Gobernó durante 22 años, y tras su muerte, Hatshepsut recibió un gran entierro, como era costumbre para los faraones. La reina del Nilo inició la Edad de Oro de Egipto y ha inspirado más de una novela histórica.

En el templo funerario de Hatshepsut (Djeser-Djeseru). Lúxor. Egipto.
En el templo funerario de la faraon Hatshepsut (Djeser-Djeseru) en Lúxor.
Espero que hayas disfrutado de una agradable lectura y que mi visita al Templo de Hatshepsut te haya sorprendido o resultado útil.
También puedes darme un poquito de amor haciendo un comentario o compartiendo este artículo y mi trabajo en tus redes sociales.

Te dejo el video en el que la Dra. Alejandra Izquierdo, historiadora, egiptóloga y arqueóloga, nos cuenta de manera muy amena la vida de la faraona Hatshepsut. Puedes verlo en el canal de YouTube Historia en 5 minutos:

La reina Hatshepsut fue nombrada faraón, algo atípico para ser mujer de la época, y gobernó en corregencia junto con Tutmosis III.

Si quieres conocer con más profundidad el templo, te dejo el video de la Asociación Valenciana de Egiptología AVDE en el que la Dra. Miriam Bueno Guardia ofrece una magistral conferencia.

Conferencia sobre el templo funerario de Hatshepsut, por la Dra. Miriam Bueno Guardia, Asociación Valenciana de Egiptología AVDE.

Notas viajeras

En el antiguo Egipto el título de faraón es masculino. Hatshepsut, Cleopatra VII, etc son «la faraón», y por lo tanto según los egiptólogos: la única faraona es nuestra Lola Flores. Hatshepsut, Cleopatra VII, etc en algunos textos aparece como uno de los mejores faraones, porque el término de faraón es masculino aunque hablemos de mujer.

Te dejo este interesante artículo de Joshua J. Mark, traducido por Rosa Baranda: Grandes mujeres gobernantes del antiguo Egipto, pinchado aquí

Robert Domingo García
Robert Domingo García

Quiero dedicar este artículo de la faraón Hatshepsut y su templo, una de las mejores faraones del antiguo Egipto, a mi amigo Robert Domingo García y amigo desde la juventud de Jose, que lamentablemente murió de cáncer.

Compartimos junto con su mujer Merche, muchas risas con otras tantas cenas y comidas, aunque no tuvo el tiempo para viajar a Egipto.

Robert nos regalaba su amplia sonrisa cada vez que nos veíamos. Amaba y sabía disfrutar de la vida, pero sobre todo destacaría la gran lección de vida y de gratitud que nos dio a todos los que compartimos con él sus últimos momentos.

Descansa en paz Robert.

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