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Pasada media hora salió el chicken-bus, y casi cuando estábamos a punto de llegar a Rivas, se averió. Al estar parado el autobús, el “aire acondicionado” dejó de funcionar (el aire refrescante que entraba por la ventana…) y el calor era insoportable. Aunque teníamos tiempo de sobra, nos estábamos empezando a poner nerviosos, pues teníamos que coger […]

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