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América, Costa Rica

Paseo nocturno por el Bosque Nuboso de Santa Elena, Costa Rica (Centroamérica Exprés)

Después de una refrescante ducha descansamos un ratito. Yo estaba muy cansada, había tenido un despertar muy agitado que me había dejado ya de buena mañana agotada…

Cuando se hizo la hora nos fuimos a la puerta del hotel donde nos tenía que recoger la furgoneta para hacer la excursión nocturna. La tarde estaba lluviosa alternada con periodos que no llovía. En la agencia nos dijeron que si llovía la excursión nocturna no se realizaría, se suspendería para el día siguiente o nos la cambiarían por otra. Aproveché para preguntarles si la excursión guiada sería en español, a lo que me dijeron que sí, porque a partir de dos personas la excursión se realizaría también en español, y nosotros éramos ya dos.

Aun teníamos muy presente la mala experiencia de la excursión bilingüe en el desove de las tortugas en La Flor. Al igual que en San Juan del Sur (Nicaragua) había muchísimos mochileros estadounidenses, los hispanos hablantes éramos minoría y era predecible lo que ocurriría si se formaba un grupo bilingüe, que más de la mitad del tiempo hablaría en ingles, nos enteraríamos de la tercera parte de las cosas, habiendo pagado por un servicio que precisamente no era barato.

Se retrasaron un poquito, ya había oscurecido, finalmente fueron dos furgonetas las que salieron para realizar la excursión nocturna y como era de preveer… ¡Eramos cinco españoles! Una pareja, Antonio, y nosotros dos,  frente a más de veinte norteamericanos, casi todos menores de 25 años recién salidos de la pubertad, o tal vez todavía en ella porque montaban tal escándalo que parecían cien.

Cuando Jose y yo vimos el panorama, nos callo el mundo al suelo.

¡El objetivo de la excursión era ver fauna nocturna, y con el escándalo que montaban, seria imposible!.

¡Cualquier bicho que estuviese a 3 km a la redonda saldría de estampida!

Cuando llegamos al parque ya era completamente de noche, el guía nos dijo a los que hablabamos en español que nos separáramos del grupo para darnos las indicaciones y prevenciones a seguir en la excursión. Revisó que todos lleváramos chubasquero y linterna, y a una persona que no llevaba le prestó una linterna. También nos dio unas pequeñas instrucciones:

¡No tocar nada, y menos apoyarse en los árboles!.

Según parece, nos podíamos arriesgar al poner la mano donde no debiéramos, a molestar alguna araña o serpiente camuflada y que nos picaran o mordieran.

¡Que no nos separáramos del sendero!

Que no lo perdiéramos de vista a él o al compañero de enfrente; así todo iría bien y sería una experiencia inolvidable.

Ya con todas las intrucciones recibidas, nos unimos al resto del grupo al que también les dieron las recomendaciones en inglés. Cuando vi que la intención de los guías era unir los dos grupos y formar uno con aquellos escandalosos, ¡Me negué! Le comunique qué si la visita iba a ser bilingüe nos negábamos a realizar la excursión. Los otros españoles casi se habían unido al grupo cuando se quedaron expectantes por mi negativa al unirme al grupo.

Le comunicamos al guía, que habíamos pagado en la agencia por una excursión exclusivamente en español. Les conté al guía y a mis compañeros de excursión que habíamos realizado una excursión bilingüe, también con un grupo muy grande y terminamos todos enfadados.

Al guía no le sentó muy bien, se ve que tenía otros planes, primero se apartó y habló por teléfono y después habló con el otro guía. Mientras explicamos a nuestro al grupo el porqué de nuestra negativa, uno de ellos nos dijo que teníamos razón, y además, con el escándalo que montaban veríamos poco. Pasados unos minutos regresó el guía y nos dijo que él sería nuestro guía exclusivamente en español y que nos adelantaríamos al otro grupo para poder ir mas tranquilos.

Cuando estuvimos todos preparados, con el chubasquero puesto y la linterna encendida, nos adentramos por un sendero en la selva con nuestro guía que ya no parecía muy molesto…  se le pasó pronto y nos guió por la selva.

Insecto palo camuflado

Lo primero que nos mostró fue un insecto palo, seguido por una araña camuflada y otro insecto palo de diferente especie que el primero; y de repente empezó a diluviar. Ya se había iniciado la excursión y ya no se podía suspender, así que continuamos.

Ranita

A Jose le parecía fascínate estar de noche en la selva y además con lluvia, a mi lo de la lluvia me fastidiaba porque los animales más grandes no se dejaría ver, se resguardarían de la lluvia, también es cierto que si la lluvia se hubiese iniciado tan solo un cuarto de hora antes se hubiera suspendido la aventura.

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Tarántula dentro de su nido

A cada paso tenías que ir fijándote en dónde ponías el pié y en no apoyar las manos en ningún lugar, a la luz de una linterna cualquier rama podría convertirse en una serpiente… Después vimos una ranita, varios insectos de los que no sé su nombre, más insectos palo resguardados bajo alguna hoja; después dejó de llover y vimos una mariposa, más arañas y lagartijas o dragoncitos, más ranitas y una tarántula dentro de su nido en un agujero excavado en la tierra de un terraplén.

Aunque no vimos mucho porque al poco empezó a llover de nuevo, pero sí tuvimos el tiempo suficiente para escuchar el sonido del bosque y después el sonido de la lluvia sobre los árboles y las hojas. Después tuvimos un rato en el que pudimos oír de nuevo los sonidos de los animales del bosque, fue una buena decisión contratar también la excursión nocturna. Fue una experiencia que recomiendo, ya que los sonidos de por la mañana, nada tienen que ver con los de la noche.

Insecto al final de la hoja

Costa Rica tiene un gran número de reservas que están muy bien acondicionadas, con guías naturalistas del propio parque. Se puede observar la fauna y flora con mucha facilidad, existen otros países como Nicaragua que tienen más fauna, pero no poseen la infraestructura que tiene Costa Rica que permite adentrarte en la selva, no sorprende que sea un destino eco-turístico, cada vez más popular.

Finalizada la excursión nos juntamos los españoles en un bar para tomar algo, donde comentamos cada uno como nos había ido en nuestro viaje hasta la fecha, y nos agradecieron que protestáramos, porque si no, hubiera sido muy diferente la excursión, hubiésemos visto la mitad de lo que vimos. Mientras tanto Jose se fue a la agencia para contratar la excursión con un ornitólogo para la mañana siguiente.

Al rato de venir Jose, la otra pareja se fue a cenar a su hotel donde tenían la pensión completa y nos quedamos Antonio y nosotros. Decidimos salir a cenar, y estuvimos dando una vuelta mirando la carta de algunos locales que nos ayudara a decidir en qué local cenar. Los precios de la pizzería eran el triple que en Italia, España o la vecina Nicaragua, esa opción la descartamos pronto. Y en los demás locales, los menús que ofrecían o nos parecían caros o no nos apetecían; finalmente terminamos por cenar una hamburguesa con patatas fritas, yo no cene mucho, la verdad, seguía encontrándome algo mal.

La velada fue más que genial, nos reímos muchísimo con Antonio que nos contó sus peripecias por el mundo, y se puede decir que cerramos el local. Después de intercambiar correos y besos nos despedimos. El día fue más que completito y con la sonrisa puesta nos fuimos a dormir.

NOTAS:

El hotel: Tree House tiene buen servicio y muy agradable.

La agencia donde contratamos las tres excursiones: Hotel & Info Center Camino Verde: dos a la Reserva Bosque Nuboso Santa Elena (diurna y nocturna) y otra con un ornitologo. Muy buen servicio y trato.

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