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África, Marruecos

Paseo por Marrakech y una gran cena en Al Fassia

La tarde en Marrakech, la teníamos de tiempo libre y después de hablar con nuestro guía acompañante Rachid y el dueño de la agencia, nos contrató una horas en calesa con parada en el Jardín Majorelle para la tarde. Previo pago, claro.

Calesa frente al hotel de Marrakech

La calesa enfrente del hotel

Después de la comida en el hotel dimos un paseo en calesa por la parte antigua. Nos recogió en el hotel a la hora acordada, íbamos a dar la vuelta típica que hacen los visitantes a Marrakech en su primera visita, bordear la muralla con sus puertas.

La parada de las calesas está en la plaza de Foucauld, entre la plaza Jemaa-el-Fna y la Kutubia.

Según la guía de “Un fin de semana en Marrakech” del National Geographic hay que calcular que los turistas pagarán por el mismo servicio el 50% más que los precios marcados en el interior del coche. Según mi experiencia, en prácticamente todo, diría que nos cobraron algo más que el 50% que las tarifas oficiales.

El tráfico de Marrakech

El tráfico y el policía a la sombra

Me llamó la atención la circulación del tráfico y su armonía… por la vía iban los coches, los moto-carros con sus vendedores, motos, carros con caballos, y casi en cada cruce un policía, controlando el tráfico.

Torre de las murallas de Marrakech

El sol era abrasador y casi sin darnos cuenta llegamos hasta la Murallas.

Las murallas de Marrakech

Mantenimiento de las murallas de Marrakech

La reparación de las murallas

Las Murallas son de adobe, de color ocre, y se van haciendo mas rojizas a medida que va cayendo el sol de la tarde. Son del siglo XI y no han cambiado con el paso del tiempo.

Las murallas ocre de Marrakech

Tienen una extensión de 19 kilómetros, 9 metros de altura, 2 metros de grosor, 202 torres y 9 puertas (Bab).

Una de las puertas de la muralla

Si se tiene tiempo, mucha energía y se desea hacerlas a pie, es recomendable que sea primera hora de la mañana o antes de la puesta de sol, sobre todo en el verano.

Una preciosa puerta de Marrakech

Nosotros los limitamos a lo más fácil, a recorrerlas cómodamente….

En todo viaje que se precie hay que hacer las turistadas de turno y ver las murallas en una calesa en Marrakech es una de ellas.
Acceso a Marrakech

La ciudad antigua está dentro de las mullas: la medina, el barrio de curtidores, la madraza, etc.

Entre risas llegamos al Jardín Majorelle. Después de la visita continuamos la vuelta bordeando la muralla y casi sin darnos cuenta llegamos a la puerta de nuestro hotel.

Otra bonita puerta de Marrakech

Ese día teníamos previsto ir a un restaurante de comida típica marroquí.

Conjunto de murallas

Cena en Al Fassia

Restaurante Al FassiaLas cuatro guías de viaje que consulté recomendaban el restaurante marroquí Al Fassia, y tras descansar un rato nos pusimos guapetones y nos fuimos a cenar a Al Fassia, en el número 232 de la Avenida Mohamed V.

Fuimos a pie hasta el restaurante y nos sorprendió la animación nocturna, en ningún momento sentimos inseguridad y tampoco se nos acerco nadie a ofrecernos nada, al contrario que en la medina.

Al entrar al restaurante, estaba lleno y no vimos muchos turistas, la gran mayoría de clientes eran familias marroquíes, lo que me alegró, porque ello me confirmó que cenar allí había sido una buena elección.

Al Fassia, entrantes degustación

Plato típico marroquí

En el restaurante nos dejamos aconsejar por la camarera.

De primero junto con la sopa nos trajeron un montón de platitos pequeños, después el tajín, y además los postres.

¡Nos lo comimos todo como unos campeones! Estaba todo buenísimo.

El salón de Al Fassia

El local tras la cena, ya vacío

Después dimos una larga vuelta para bajar la cena, y luego, a dormir. Al día siguiente nos esperaban las Cascadas de Ouzoud, las más altas del norte de África, no estaban incluidas en el tour de la agencia, las incluí porque me pareció curioso y la verdad es que nos encantó.

 

NOTAS VIAJERAS:

No hay que olvidar que somos nosotr@s los visitantes, por lo tanto l@s que tenemos que adaptarnos… Mi sugerencia es que dentro de lo posible, no perder la sonrisa y toneladas de paciencia.

Estas notas son desde un profundo respeto e intentando salvar la gran distancia cultural, teniendo encenta el punto de vista de l@s occidentales con respecto a la cultura marroquí. Y tal como comentábamos en la entrada de Marruecos, para un marroquí el negociar un servicio por más del doble, es ser un inteligente y un hábil negociador, y desde el punto de vista occidental, para la gran mayoría, provoca enfado, si se le cobra más.

¡IMPORTANTISIMO! Antes de contratar una excursión hay que negociar antes el precio, la duración y la moneda, no es lo mismo negociar en euros, que en dirham, ya que nos podemos llevar una desagradable sorpresa al terminar la actividad y tener que multiplicar por cuatro o más el coste.

 

2 comentarios

  1. Carlos Martinez

    Muy interesante lugar, y que lo tenemos a tiro de piedra.
    Lo de la cena en Al Fasia debio estar delicioso. Al menos por la image tenía muy buena pinta.
    Saludos 🙂
    Carlos

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