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África, Marruecos

El Palacio de la Bahía, Marrakech

Terminada la visita a las Tumbas Saadíes fuimos andando al Palacio de la Bahía, está muy cerca, en Rue Riad Zitoun el Jdid, y abre de 9:00 a las 16:30 horas. Se paga entrada. (OJO, no confundir con el Palacio Badía). 

Una de las puertas de acceso

El palacio fue construido en el siglo XLX por los mejores artesanos y sin reparar en gastos. En las visitas organizadas se pasa por numerosas salas, algunas de las habitaciones con sus patios, el harén y el jardín con sus jazmines, palmeras y arboles frutales.

La actual familia real en ocasiones hace fiestas en el palacio e incluso permite que se alojen en él las personalidades que visitan la ciudad.

El Palacio de la Bahía destaca por sus colores vivos. Durante el Artesonado del Palacio de la Bahíaprotectorado francés, el mariscal Liautey vivió en el palacio.

Detrás del palacio, dentro de la medina, está el antiguo barrio judío (Mellah). Hasta 1936 estuvo rodeado por una muralla. En Marrakech, al igual que en Fez, fueron una comunidad muy numerosa y eran quienes controlaron el comercio en el siglo XVI. Destacados artesanos orfebres en Marrakech estuvieron al oeste del Mellah, junto al Palace des Ferblantiers y aun quedan carteles en hebreo, una sinagoga y un gran cementerio judío. Esta sala del palacio fue realizada por artesanos judíos, las estrellas dan muestra de ello.

Detalle del artesonado

Terminada la visita al Palacio de la Bahía nos fuimos al zoco ¡Nos transportamos de repente a un mercado de la Edad Media!

El dentistaConforme nos íbamos adentrando en el zoco en dirección a la plaza, me llamó la atención a lo largo de la medina que en cada esquina, tanto a derecha como a izquierda, habían mujeres con la cabeza cubierta, algunas con niños pequeños, pidiendo limosna. Al preguntarle al guía, nos dijo que eran viudas, y que los viernes en el día de la oración el musulmán está obligado a dar limosna a los pobres.

Está claro que en todas las culturas hay luces y sombras, pero las sombras son extremadamente alargadas sobre las mujeres y en especial sobre muchas viudas, que se ven imposibilitadas a progresar, y que con pocos recursos están obligadas a vivir de la caridad.

Casi sin darnos cuenta llegamos a la Plaza Jemaa el-Fna donde terminaba nuestra visita guiada, y desde allí regresamos hasta el hotel para comer, darnos una ducha, y preparase para la tarde. Daríamos un paseo en calesa, visitaríamos el Jardín Majorelle y después a cenar al restaurante marroquí Al Fassia.

 

NOTAS VIAJERAS

Cuidado a la hora de tomar fotografías. Está prohibido fotografiar a policías o a sus vehículos por seguridad.

Tomamos alguna imagen y uno de los guías me amenazó con denunciarme, me dijo que después de dejarnos podría denunciarnos y nunca sabría que había sido él, porque estaba atentando contra la seguridad de su país y podría tener un problema muy serio. Se enfadó como si le fuera la vida en ello, así que… ¡Mucho ojo en hacer fotos a los agentes y sus vehículos! 

2 comentarios

  1. jubileta inquieta

    Tu post es muy didáctico para el viajero que quiera conocer esa capital. Me ha sorprendido que haya barrio judío dentro de una civilización musulmana, pero ahora ya lo sé. El zoco siempre ha sido un lugar muy apetecible para mi porque me gustan mucho los mercados ya que puede verse el día a día de la actividad de la población. Espero el próximo capítulo del viaje. Saludos viajeros.

    • La Bitácora

      Me alegra que te guste nuestro articulo.
      Muchas gracias por dedicarle tu tiempo

      ¡Un abrazo!

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