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África, Marruecos

La curtiduría de Fez

La visita a Fez no estaría completa si no se va a sus curtidurías. En todas las visitas guiadas por la medina suele estar incluido el barrio de los curtidores o Chouara Tannery.

Están en un extremo del zoco Fez El Bali, a orillas del río Fez, y el fuerte olor a desagüe del río… es el indicativo de que se está llegando. El río está en un estado lamentable, tanto por el color indefinible como por el olor. También vimos por allí algunas personas trabajando con pieles, que se pusieron agresivos cuando vieron las cámaras de fotos.

Se puede llegar al barrio de los curtidores o Chouara Tannery a pie cruzando el zoco, o bien en taxi hasta la calle Choara (Rue Chouara) y luego a unos pocos metros a pie están las curtidurías. Hay dos y están cerca la una de la otra.

En las cercanías de las curtidurías se ve trabajadores transportando pieles y la porquería por doquier.

En las cercanías de las curtidurías se ve trabajadores transportando pieles y la porquería por doquier.

LA VISITA

La visita a las curtidurías de Fez, nada tiene que ver con la que hice a las curtidurías de Marrakech (click aquí).

Vista desde la terraza de la tienda de la curtidurías

Vista de la curtidurías desde la terraza de la tienda.

A diferencia de Marrakech, en Fez no se accede a la propia curtiduría por pasillos entre sus depósitos donde trabajan los curtidores.

En Fez a lo que se accede es a las tiendas que hay en los edificios que rodean las curtidurías, y desde ellas se puede subir a las terraza, por un precio, para ver a los curtidores trabajar. Y después se pasa por la tienda donde están expuestos a la venta un sin fin de objetos de piel, que se supone que se hacen en la curtiduría.

Desde la terraza de la tienda, el encargado te hace una pequeña visita guiada, donde te explican en tu idioma cómo se trabaja la piel.

Después, vas bajando las escaleras desde las tres o cuatro alturas y se va pasando por las diferentes plantas en las que hay habitaciones amplias, donde están expuestas a la venta las prendas de piel que se venden, como las babuchas, bolsos, cazadoras y un largo etc, a precios similares que en el zoco… Me resultó curioso que en la planta superior estaban las cazadoras, en la segunda las maletas, bolsos, etc., luego los cojines, pufs, etc., y conforme íbamos bajando de planta los objetos eran cada vez menos elaborados y a menor coste, los precios iban menguando.

Como es habitual en Marruecos hay que regatear el precio… ya cuentan con ello, y los precios ya están de salida super-inflados. Aunque empiezan a haber algunas tiendas donde los productos tienen etiquetas con los precios, porque saben que una gran mayoría de europeos prefieren no comprar si se tiene que regatear, como por ejemplo yo… si no veo el precio ni me acerco, y menos aún pregunto.

¡Sólo de pensar en el regateo ya me agobio! En cambio Jose se lo toma como un juego y disfruta con el regateo.

NOTA IMPORTANTE: Si no se tiene intención de comprar, no inicies un regateo, porque lo más fácil es que el vendedor se enfade contigo, por hacerle perder su tiempo.

Una buena táctica también es, que si te gusta algo, preguntes primero el precio de dos o tres objetos diferentes antes y después de preguntar por el que te gustó realmente. Si muestras mucho interés por algo estás perdido.

Señor trabajando en la curtiduría

Empleado trabajando en la curtiduría.

EL TRATAMIENTO DE LA PIEL

En todo Marruecos la piel se sigue tratando como hace siglos y no de forma química. En las curtidurías tradicionales las pieles se tratan primero con sal seca o húmeda, y después se remojan para que la pieles eliminen los restos de carne y grasa.

Luego para que se ablanden, se las pone a remojo con orina y/o heces y se dejan pudrir durante varios meses. Finalmente se las baña en una solución salina o de cal, y si quedan restos de pelo se trabajan con un cuchillo.

Trabajador tiñendo la piel.

Trabajador tiñendo la piel.

Conclusiones después de la visita

Da cosita ver a personas con los pies dentro de las pozas trabajando mientras te dicen que la piel … se trata con el pipi de… caca de…. y así todo el tiempo, y te sugestionas y hasta parece que lo hueles a pesar de la altura… aunque es poco probable que llegue el olor a tanta altura, hasta la terraza.

Evidentemente esas personas se están ganando la vida de manera honrada y probablemente mal pagados, y cuando los tenderos te enseñan los objetos hechos de piel y te los quieren vender casi a precios europeos y piensas que posiblemente explotan a los trabajadores, para ellos obtener grandes beneficios… puf, a mi por lo menos me quitaron las ganas de comprar nada y nos fuimos. Continuamos con nuestro guía en dirección a la siguiente visita: la Madrasa de Bou Imamia.

Espero haberte hecho pasar un ratito agradable de lectura y mostrarte un poco de Fez y sus famosas curtidurías, si quieres comentar o hacer alguna aportación, será muy bienvenida.

¡Gracias y felices viajes!

 

NOTAS VIAJERAS

  • Nos alojamos en el Riad Razane (web aquí). Es uno de los modestos riads familiares que hay en la medina de Fez, en los que nos sentimos super-acogidos y muy mimados, por lo que lo recomendamos sin dudarlo.
  • Descarga la guía turística en español: (Pinchar aquí).
  • Enlace al Consejo Regional de Turismo en español, sobre monumentos históricos de Fez (pinchar aquí).

 

Ninguno de los establecimiento que cito en este artículo, me han desembolsado ni invitado absolutamente a nada. Mi criterio es totalmente independiente.

 

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