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Europa, Polonia

Gdansk: La capital del ámbar

Poco después de gestionar las reservas en Polonia, actualizaron la información de la web turística y nuestros planes de visitar la ciudad de Gdansk y alrededores, se fueron al traste.

Se suponía que el horario de las visitas era amplio y estaban abiertos la mayoría de los museos los lunes. En octubre empezaba el horario de invierno, que reducía drásticamente a la mitad el horario de visitas, y ademas cerraban los lunes.

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la calle Mariacka y al fondo la Basílica Catedral de Santa María.

Desayunamos sin prisa, ya que al ser lunes los museos estaban cerrados. Nuestro plan era dar una vuelta por Gdansk: por la calle Mariacka, la misma donde teníamos en hotel, y poder ver sus famosas tiendas de artesanías con ámbar, después ir hasta  la puerta del final de la calle que termina en el muelle, y de allí ir a ver la Grúa medieval de madera, hacer algunas fotos de recuerdo y pasear por las calles del centro viendo las fachadas de sus palacios, hasta llegar a las bonitas puertas de entrada y salida de las calles Dlugi Tard, Dulga y Targ Weglowy. Antes del mediodía, ir a la Basílica Catedral de Santa María para ver el desfile del imponente reloj astronómico (al lado del hotel) y de allí, salir disparados a la Península de Hel para visitarla y ver la puesta de sol desde sus playas.

Casi sin darnos cuenta se nos pasó la mañana, y eran las 12 menos cuarto cuando nos tocó correr para llegar a la Basílica Catedral de Santa María. Me hacía mucha ilusión ver el reloj astronómico a las 12 en punto, que es cuando tiene lugar un pequeño desfile de figuras sobre la esfera. No había visto ninguno hasta el momento.

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El pequeño paseo de la figuras bíblicas

Se dice que la catedral es el mayor templo del mundo construido en ladrillo, también se la conoce como la corona de Gdansk, por que su silueta se divisa en el horizonte. Tiene 105 de longitud, 66 de anchura y su torre mide 78 metros de altura. Esta reconstruida sobre una iglesia de madera anterior al año 1243. Se comenzó la edificación con ladrillo gótico en el año 1343, terminando 159 años después. Su planta es de cruz latina irregular. IMGP7330El reloj de 14 metros de altura y dos esferas.

Se cobra entrada para poder acceder a la iglesia, y otra entrada aparte para poder subir a la torre ascendiendo 405 escalones. La vista es parcial y la subida costosa, nosotros subimos porque disponíamos de tiempo.

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El imponte organo

La iglesia fue primero católica, después protestante y de nuevo católica. Fue blanco del Ejercito Rojo y de un incendio, que hundió el techo perdiéndose para siempre sus frescos, a excepción de una pequeña parte. Afortunadamente se ocultaron las obra de arte más importantes. Al entrar la sensación es algo desangelada, lo expuesto parece poco, probablemente sea debido a sus enormes dimensiones: 30 capillas y 37 ventanas, aun así aconsejo su visita.

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La vista desde la torre, detrás hay una pared

Cuando se hicieron las doce del mediodía y unos pocos segundos hicieron su aparición sobre el reloj astronómico los personajes bíblicos, al ritmo de un tintineo de campana producido por Adán y Eva (situados en la parte de más arriba).

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La mitad de la subida a la torre

Después subimos a la torre. Imposible subirla de un tirón, salvo que se esté en muy buena forma. De allí nos fuimos a la estación para ir a visitar Hel.

NOTA: Llama la atención como los polacos cuidan y velan por su patrimonio. Las obras de arte de la Catedral que fueron guardadas por los ciudadanos de Gdansk durante la guerra para su protección, fueron devueltas.

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