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América, Nicaragua

Ometepe: Finca Magdalena, Nicaragua (Centroamérica Exprés 27)

Se nos pegaron un poco las sabanas y antes de terminar de desayunar llegó Eddy, diez minutos después salimos a La Finca Magdalena que se encuentra en la zona del Volcán Maderas de pequeños pueblos agrícolas con extensas fincas productivas de plantaciones de café en la parte baja de las laderas.

Varias de estas haciendas han sido equipadas con hoteles confortables y económicos tanto al sur como al norte del volcán. Dentro de estas haciendas, o muy cerca de ellas, hay petroglifos que pueden ser visitados gracias a senderos y caminos. Las fincas se abastecen de su propia producción, entre ellas café orgánico, y los visitantes e inquilinos pueden participar de actividades agrarias y ganaderas.

Creo que Jose y yo nos enamoramos de la isla de Ometepe. Se puede considerar a la isla una reserva de multitud de especies como orquídeas, madroños, robles, pochotes, genízaros, laureles, guanacastes, monos cara blanca, armadillos, pizotes, zorros, garrobos, guardatinajas, guajipales, garzas, zanates, tijeretas, urracas, peces sierra, sábalos reales, róbalos, el Gaspar, el guapote roncador, la tilapia, el tiburón, y un largo etcétera; y además de sus vestigios precolombinos: los petroglifos, esculturas de diferentes tamaños que se encuentran en casi toda la isla. Como veis un paraíso…

Nos costó bastante llegar a La Finca Magdalena, más de la mitad del trayecto hasta la finca fue por un camino de tierra lleno de baches y obstáculos en parte debido a las lluvias torrenciales de días anteriores.

Cuando llegamos a la finca, Eddy nos dijo que esperáramos un momento para acordar la excursión al cafetal. Cinco minutos después Eddy volvió con Santos, uno de los capataces y propietarios de la finca, Eddy nos dijo que no había prisa, que disfrutáramos.

IMG_2070Santos me recordaba mucho a mi padre, hombre de campo, generoso, de largos silencios, mirada profunda y sabias palabras. La densa vegetación y el sonido de aves y monos hacían al bosque un sitio misterioso y asombroso. El camino prácticamente era un barrizal, estaba previsto acondicionar un camino de piedras para que los visitantes pudieran ascender cómodamente, ¡Nosotros llegamos un año antes!

En los primeros cien metros creo que me llené de barro, entre explicación y explicación de Santos de todo lo que nos rodeaba. Santos al ver mis problemas de equilibrio, cortó diestramente con su machete dos ramas y me proporcionó con ellos dos bastones en los que me apoyé todo el camino.

Resultaba cómico ver cómo él caminaba tranquilamente con sus botas de agua sin agarrarse a ningún sitio, y además, pendiente de nosotros, mientras que nosotros lo hacíamos a duras penas con botas de montaña, y yo con bastones incluidos, agarrándonos y sujetándonos donde podíamos para no resbalar en el barro al sortear las piedras y las raíces de los árboles, y además con la enorme humedad ambiente lo hacía más pesado… ¡Lo que tiene que ser subir al volcán Maderas!

El volcán Maderas está extinto, tiene 1,400 metros de altura y en el cráter inactivo hay una laguna. El  bosque es espeso de nebliselva. A pesar de ser más pequeño que el Concepción, el Maderas tiene un bosque lluvioso, tan sólo el Volcán Mombacho y el Maderas tienen nebliselva en la vertiente del Pacífico.

La subida al volcán sólo se puede realizar a pie y puede costar de tres a cuatro horas, y otras tantas para el descenso. Las caminatas pueden ser muy duras, la humedad convertirá al camino en un pasadizo lodoso y resbaladizo; cuando más se asciende es más resbaladizo y más difícil. Es obligatorio ascender con un guía. Los senderos también llegan a la laguna del volcán ubicada dentro del bosque. Hay sitios en los que hay que escalar, en vez de caminar, pero la recompensa es que se puede observarse con mucha facilidad a las familias de monos aulladores, cara blanca, etc.

Cuando por fin llegamos al cafetal, Santos nos explicó que allí se producía café ecológico de sombra. La particularidad es que los cafetales están cobijados por la sombra de árboles. La mayoría de su producción era para los Estados Unidos. Nos relató cómo se fundó la Finca después de la dictadura, las propiedades pasaron del estado a los trabajadores, algunos se asociaron formando cooperativas en las que los cargos eran rotativos y se decidían las cosas en votación y la Finca Magdalena era una de ellas. Santos fue el presidente durante algún tiempo y ahora era el secretario. Cuando miré el reloj habían pasado más de dos horas… ¡Se nos pasaron volando!

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Petroglifo

De allí nos fuimos a visitar unos cuantos petroglifos, nos dijo si queríamos ver más de ellos pero optamos por volver, ya que entre ir a la finca, subir al cafetal y ver algún petroglifo pasaron cuatro horas, y se suponía que nuestra excursión era de seis horas. Aun nos faltaba ir a la otra parte de la isla, lo que significaba otra hora más por el mal estado de la carretera, ir al Ojo de Agua, Altagracia y los museos del Ceibo. ¡Imposible!

Cuando regresamos a las instalaciones de la finca (el conjunto de graneros y contrucciones de madera reconvertidos en albergue) donde estaba Eddy esperándonos, nos dijo que estuvieramos tranquilos, no había prisa y no pasa nada si la expedición se alargaba unas horas más. Me relajé al ver en sus ojos que nos decía de verdad y que no importaba si tardábamos mas, Jose estaba algo preocupado pues no queríamos abusar. Lo hablamos entre nosotros y decidimos que le pagaríamos más de lo acordado.

Como ya no había prisa, no podíamos irnos de allí sin tomar una taza de café de la finca. Le preguntamos a Eddy si le apetecía, y los tres nos tomamos un sabroso café ecológico de sombra antes de irnos de allí. Cuando nos lo sirvieron y lo vi tan clarito pensé que no nos iba a  gustar, estamos acostumbrados al café expreso, pero nuestra sorpresa fue que estaba muy sabroso, tiene un gusto más suave, pero muy rico.

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Planta de cacao

Antes de marcharnos Eddy nos acompañó hasta el jardín que había delante del bar, y nos enseñó una planta de cacao. Nos explicó que la semilla del fruto, fermantada y secada, era la que se utilizaba para extraer el cacao, y a partir de él el chocolate.

Salimos con la furgoneta. Eddy nos dijo que nos llevaba a refrescarnos en las aguas curativas del manantial Ojo de Agua, y allí que nos fuimos; pero eso ya es parte de otro capítulo…

Parque Natural Charco Verde está ubicado en un lugar paradisíaco a orillas del lago, todo lo que podemos decir es que es un excelente lugar, con buen trato y servicio. Se le llama la Laguna Verde debido al color de sus aguas, causado por la abundante vegetación a sus orillas, además del alto contenido de algas en sus aguas. Tiene una extensión de unas tres hectáreas, las cuales viven abundantes especies acuáticas y aves locales y migratorias; es por ello que, el área está protegida. La reserva ecológica Charco Verde, además de ser rica en flora y fauna, también es muy popular por sus leyendas muy conocidas por los lugareños.

 

NOTAS

Finca Magdalena: Hacienda/Finca

La finca esta ubicada en las falda del volcán, entre una densa vegetación. Tiene habitaciones para hospedaje. Se pueden realizar talleres agrícolas, tomarse un café, comer, o como hicimos nosotros, realizar una excursión por el cafetal. Una excursión muy didáctica con el capataz Santos, un ser excepcional. Subimos a los cafetales y a ver los petroglifos. Fue una experiencia trabajosa por lo resbaladizo del terreno, pero gratificante e inolvidable.

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