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América, Guatemala

El Parque Nacional Tikal, Guatemala (Centroamérica Exprés 14)

 

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Llegando a La Gran Plaza

Después de hacer la colada y almorzar tuvimos un primer contacto con el Parque,  esa misma tarde (del duodécimo día) caminamos por los senderos hasta la Gran Plaza, donde pudimos contemplar algunos imponentes templos mayas mientras se hacía de noche. Ya casi en la oscuridad, regresamos con uno de los guardas del Parque hasta la salida.

Cenamos en uno de los comedores que hay cerca de la IMG_1081carretera de acceso, y de  vuelta a nuestra habitación comenzó la sinfonía nocturna de la selva.

¡Sólo por escuchar aquello vale la pena pasar dos noche allí!  

DECIMOTERCER DÍA A primera hora de la mañana entramos en la zona acotada del Parque, allí nos esperaba Abel, un peculiar guía local que nos acompañó en un recorrido de medio día a lo largo de sus senderos.

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Pisotes jugando, también llamados tejones o coatí

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Monos aulladores

Mientras caminamos por los senderos nos encontramos con muchos de los animales silvestres que viven en el parque , como monos, pájaros, pavos reales, zorros, mariposas, etc, y lo mejor de todo era que estábamos solos, ya que los turistas que venían de Flores, aun tardarían más de un par de horas.

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Pavos salvajes

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Abel junto a una Estela maya

Abel, aparte de conocer los secretos de los templos y la historia de las excavaciones (de hecho estuvo trabajando desde muy joven en ellas), conocia la vegetación y los animales de la selva, tanto que puede imitar a la perfección los gritos del mono aullador e iniciar una guerra de aullidos contra los propios monos¡Fue todo un espectáculo!

IMG_1182Comenzamos en la  Gran Plaza, un claro en el bosque flanqueado por el Templo I, el emblemático templo del Gran Jaguar (44 m. de altura) todavía rodeado por algo de neblina a estas primeras horas de la mañana, y enfrente por el Templo II (38 m.). El primero no se puede subir ya que en él fallecieron algunos visitantes incautos, en cambio al segundo se puede ascender sin demasiada dificultad a través de una escalera lateral de madera y disfrutar desde arriba de una impresionante vista del Templo I enfrente, de la Plaza, y a la izquierda del complejo de estructuras de la Acrópolis Norte a la que también se puede subir directamente sobre las escalinatas de piedra.

IMG_1263Mientras caminábamos entre las construcciones Abel nos explicaba su proceso de restauración. IMG_1251Pueden contemplarse multitud de templos en diferentes estados: sin restaurar parecen como colinas de tierra repletas de vegetación y árboles hasta la cúspide, donde se adivinan los bloques de piedra del remate; otros sólo han sido limpiados retirando la tierra, plantas y raíces, mostrando el templo con sus escalones semiderruidos; IMG_1253finalmente algunos han sido reconstruidos volviendo a poner los bloques en su sitio y añadiendo los perdidos, con lo que pueden contemplarse en toda su  magnificencia.

Al mediodía nos despedimos de Abel y regresamos al hotel para almorzar, después volvimos a entrar a la zona arqueológica para recorrerla esta vez por nuestra cuenta.

IMG_1246De nuevo el parque volvía a estar casi sin turistas, la gran mayoría se había ido antes o poco después del almuerzo y de nuevo nos volvimos a cruzar con muchos animales.

El primer reto de la tarde fue subir al Templo V, al cual estábamos  “obligados” a ascender según Abel, ya que se trata de un templo reconstruido por el organismo oficial “Cooperación Española”.

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Vista desde el Templo IV

La escalera lateral de madera que lleva hasta la cúspide a 58 m. de altura ¡Es la escalera más empinada que hemos visto nunca! ¡Y ademas con unos peldaños casi situados verticalmente unos encima de otros!

IMG_1273Después subimos al Templo IV que con 64 m. es el más alto de todo el yacimiento; se dice que si no subes allí no has ido a Tikal.

La escalera de madera resultaba bastante cómoda de subir, y una vez arriba la vista era espectacular: atardecía sobre un inmenso mar de copas de los árboles que se perdía hasta el horizonte en las cuatro direcciones, entre los que sobresalían las cúspides de otros templos inmersos en la selva, el escenario real de la luna de “Endor” que aparece en la película “El retorno del Jedi” de la saga “Star Wars”. Sólo pudimos abandonar aquel lugar cuando los vigilantes nos advirtieron que iba a anochecer y teníamos el tiempo justo para regresar.

IMG_1280De camino todavía pudimos detenernos un poco contemplando otro conjunto de templos y pirámides denominado El Mundo Perdido, más antiguo que el resto de construcciones del Parque. Se nos hizo de noche y regresamos bajo la selva completamente a oscuras acompañados de uno de los vigilantes militares, que por cierto fueron muy amables con nosotros. Aquella fue una tarde mágica, y es otro de los grandes recuerdos de nuestro viaje, pues tuvimos todo Tikal prácticamente para nosotros solos, ya que la mayoría de los visitantes sólo permanecen por la mañana porque se hospedan en Flores a 50 km. de distancia. Y con esta visita finalizaba la etapa maya de nuestro viaje (Joya de Cerén, Copan y Tikal), para dar paso a otra nueva: La indígena en Chicicastenango y el lago Atilan.

Aunque es más caro, realmente vale la pena alojarse en Jaguar Tikal Inn o el otro hotel del parque para poder disfrutar al 100% del lugar.

Por la noche cenamos en el Comedor Tikal, donde sólo eramos media docena de personas, y nada más terminar se desató una espectacular tormenta con rayos, truenos y centellas. La lluvia era torrencial, lo que nos obligó a regresar en cuanto amainó un poco, corriendo, saltando y riendo completamente calados hasta nuestro pequeño bungalow.

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