Menu

América, Costa Rica, Panamá

De Bastimentos a Cahuita, Costa Rica (Centroamérica Exprés 4)

La noche anterior al día de nuestra partida, pagamos la cuenta del Hotel Caribbean incluyendo el desayuno de la mañana siguiente ¡Qué error! No apareció, nos dejó sin desayunar ni tan siquiera unas tristes galletas. Estuvimos muy enfadados y nos sentimos estafados, eso no se le hace a nadie, es ruín y miserable.

Todavía en la última oscuridad de la noche, salimos hambrientos en la lancha de Francisco desde la isla de Bastimentos para regresar hacia Costa Rica. Teníamos billete de ida y vuelta de Bocas de Toro a Almirante. Al llegar al embarcadero había un guardia armado con un fusil, que no dejaba desembarcar. Según parece el gobierno panameño había impuesto nuevas medidas de seguridad para las lanchas de pasajeros, que más de una empresa se negaba a acatar, y se declararon en huelga.

Lo cierto era que allí estaba el fornido guardia con cara de pocos amigos. Decidimos seguir nuestro camino: Fran nos propuso llevarnos con su pequeña lancha  por 45 $.

IMG_0089Aquello no lo teníamos previsto, ya que habíamos gastado más de lo esperado con las excursiones que contratamos con él.

Nos amaneció llegando al puerto de Almirante, allí descubrimos que había una empresa de transporte acuático que no estaba en huelga. Al decirselo a Fran, contestó que no sabía nada, otra mentira más… De seguro que el hijo de gerente nos hubiese hecho la misma jugada y nos hubiese cobrado más.

IMG_0124

La frontera, cruce del puente de Sixaola,

Y continuamos, por tierra en un destartalado taxi panameño hasta la frontera. Trámites de visado, cruce del puente de Sixaola, donde desayunamos y tuvimos que esperar casi una hora (el funcionario costarricense se durmió). Y finalmente ya en bus, hasta nuestra siguiente parada: el Parque Nacional de Cahuita.

Parque Nacional Cahuita

El bus hasta el Parque Nacional de Cahuita no se hizo muy pesado. Al llegar, la amable taquillera de boletos de bus nos hizo el gran favor de guardarnos las maletas, y libres de bartulos, con las aletas y gafas acuáticas bajo el brazo nos fuimos hacia el Parque (aunque de nada nos sirvieron puesto que está terminantemente prohibido entrar en el agua sin ir acompañado de un monitor).

IMG_0151

Parque Nacional de Cahuita

El Parque consiste en una zona selvática a lo largo de la costa caribeña, y recorrida por un sendero que discurre a pocos metros de la playa. Esperaba encontrarme un paraje virgen y solitario como los de Bocas, pero aquello estaba lleno de turistas y lugareños, al menos a lo largo del primer kilómetro del recorrido que tuvimos tiempo de recorrer, y perfectamente equipado con bancos y papeleras cada cien metros. A pesar de ello, pudimos contemplar varios monos de cara blanca, grandes y hermosas mariposas azules, y una vegetación ya de por sí espectacular.

Regresamos al pueblo de Cahuita, el sol quemaba y la humedad era bárbara, caminamos lenta y trabajosamente hasta un parque donde pudimos ver un perezoso durmiendo sobre un árbol, un viejo rastafari colocado que bailaba en la calle (con la que caía). En la terracita del restaurante de madera Bar Cocos, situado en una esquina perfecta desde donde contemplar la vida, tomamos un ceviche fantástico y un par de jugos mientras contemplamos el ambiente caribeño nativo.

 

IMG_0217

Estación de bus de Cahuita

 

IMG_0221

Puesto de control

Y hasta aquí nuestra etapa caribeña. Tomamos el bus para regresar a San José, con una parada improvisada en un puesto de control donde tuvimos que mostrar nuestros pasaportes, los vi venir y los fotografié. Y de allí a la casita de Barbie para dormir y salir pronto hacia Nicaragua.

Nota:*Nunca pagar por adelantado el desayuno.

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.