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América, Nicaragua

De San José de Costa Rica a la colonial León, Nicaragua (Centroamérica Exprés 5)

 Quinto día

A bordo del internacional Ticabus salimos a las seis de la mañana hacia Managua, para llegar como al medio día a la frontera entre Costa Rica y Nicaragua. Si nos había parecido muy peculiar la frontera con Panamá, de de Costa Rica a Nicaragüa era indescriptible…

Bajamos del bus para ir a la oficina de la aduana para que nos pusieran el sello de salida y de pronto al bajar… IMG_1566¡Nos asaltaron una docena de cambistas ilegales! Después tuvimos que pasar por una acera repleta de vendedores de recuerdos, bebidas, pescado fresco y más cambistas de dólares a colones costarricenses. Y por fin nos pusimos en una cola a esperar para la aduana. Ya con el sello de nuevo nos subimos al bus para recorrer cien metros o menos, bajamos de nuevo y hicimos otra vez cola, por segunda vez, pero con las maletas y pasando por lo mismo…

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la señora de marón, es la que ponía l cremita

Cambistas de colones costarricenses a córdobas nicaragüenses, y de nuevo en la acera de acceso a la aduana, te venden recuerdos, juguetes, bebidas extrañas, cebiche y comidas varias, pescado fresco,  pastas, incluso habían una mujeres que te ponía crema para la piel por unos córdobas… Todo ello aderezado con mucha calor, polvo y sudor… te pones en una cola al sol a esperar tu turno de la aduana ¡Y cuando nos tocó, el agente de la aduana al ver nuestro aspecto de extranjeros, nos mandó de vuelta al bus sin revisarnos nada…!

Ya en Nicaragua el paisaje nos sorprendió, desaparece el verde-marrón agreste y se torna más suave, ondulado y con verdes claros. Aunque todas las fuentes indican que Nicaragua es más pobre que Costa Rica, no dejan de sorprendernos que sus carreteras e infraestructuras fueran mejores y estuvieran más cuidadas.

En Managua nos encontramos con mi amiga. Fuimos a un  McDonalds a almorzar-merendar y luego nos acogió en su casa, un pequeño chalet en una tranquila zona residencial. Por la noche nos llevó a cenar a un ranchito donde degustamos las especialidades nicaragüenses.

 Sexto día

A la mañana siguiente mi amiga Ana Carolina nos llevó a un banco a cambiar algunos dólares a córdobas, y nos llamó la atención la seguridad del lugar que no deja de dar una gran sensación de inseguridad: el banco estaba como tomado por agentes armados con rifles y recortadas en el parking, en la puerta y dentro del local; a Jose le llamaron la atención por estar a mi lado en el mostrador, y un guardia (con su rifle) le dijo amablemente… “Por favor, sólo una persona”

Después nos llevó a una “estación” de buses que estaba en una de las calles de un mercado, allí tuvimos que esperar hasta que el “autobus” (una furgoneta) se llenara para salir hacia León.

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