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Europa

La Biblioteca de Tamegroute y su Ksour

Tamegroute está a tan solo 18 km de Zagora. Fuimos hasta aquí porque un conocido nos insistió mucho en que fuéramos a visitar su ksour con sus oscuras callejuelas y su importante biblioteca. ¡Nos encantó!

A Tombouctou 51 jours

“A Tombouctou 51 jours”

De paso hicimos la turistada de fotografiarse con el cartel de “A Tombouctou 51 jours”, aquí pone un día menos que en el de Zagora.

Tamegroute me sorprendió gratamente, tal y como me dijeron… me encontraría con el Marruecos más profundo y menos turístico, el que vive en el ksour (ciudadela) con sus centenarias tradiciones y trabajando como antaño.

Otra agradable sorpresa fue descubrir que Tamegroute es uno de los lugares de peregrinación, ya que tiene una zawiya (escuela islámica) de las más importantes de Marruecos.

A Tamegroute peregrinan devotos de todas partes de Marruecos, que ingresan o residen durante meses o años con la esperanza de que el santón los cure sus males.

La Ermita de Tamegroute

La Ermita de Tamegroute

UN POCO DE HISTORIA

En el siglo XI en Tamegroute se creó la orden islámica sufí de los Nasiriyya. Fue fundada por Abu Haf Umar. Por Tamegroute han pasado varios maestros famosos.

En el siglo XVII seguía siendo un importante centro religioso sufí marroquí y el mecenas Mohammed ibn Nasir fundó una “zawiya”, una madrasa, en la que estudiaron más de 1500 estudiantes de diferentes países de Oriente Medio y África Occidental.

Su hijo Ahmad bin Nasir también fue mecenas de Tamegroute, durante sus seis peregrinaciones a La Meca aprovechó para difundir el sufismo en diferentes países del próximo oriente, y de paso adquirió muchos libros para aumentar el volumen de la Biblioteca de Tamegroute. Tras la muerte de Ahmad, la importantísima biblioteca ya tiene miles de manuscritos, y se convierte en la más grande del norte de África.

En cada uno de sus largos viajes a La Meca escribió una bitácora, un cuaderno de viajes llamado Rihla, traducido en parte por A. Berbrugger en 1846.

LA VISITA

Ksour de Tamegroute

En el ksour de Tamegroute

En prácticamente todo el sur de Marruecos da la sensación de que el tiempo se paró en la Edad Media, y aquí mucho más. Las casas están integradas unas con otras de las que se llaman subterránea o de colmena. Con estrechas calles, pasadizos oscuros y gruesos muros de barro con siglos de antigüedad… sin duda para el occidental, pasear por el ksour y las viviendas típicas amazighs de Tamegroute, es algo de lo más auténtico y exótico de Marruecos.

Pasadizos del ksour

Pasadizos del ksour.

Me llamó la atención que la gran mayoría de sus habitantes son de piel muy oscura, según me dijo el guía son descendientes de sudaneses que nunca fueron esclavos.

El pueblo de Tamegroute en realidad es un ksour, que muchos la denominan como una especie de ciudad subterránea. Las casas están muy pegadas las unas de las otras y sus gruesas pareces sin ventanas hacen que dentro del hogar la temperatura sea constante de unos 30 o 35 grados.

Alfarero Tamegroute

Alfarero trabajando en Tamegroute

Los talleres de la alfarería

Mohammed ibn Nasir intentó que Tamegroute tuviese una importante medina, al mismo nivel que la de Fez, y se trajo los mejores artesanos tanto alfareros como herreros para que se establecieran allí y conseguir que Tamegroute fuese un floreciente centro artesanal y comercial.

Hornos alfarerías Tamegroute

En los hornos de las alfarerías se utilizan las palmas secas.

En los talleres de alfarería se sigue trabajando como antaño y los niños también colaboran, son una parte muy importante en la economía familiar.

En España hasta hace relativamente poco (menos de cincuenta años) los niños también colaborábamos en algunos trabajos en casa. Evidentemente una cosa es colaborar y otra muy diferente es la explotación, nada que ver.

Alfarería de Tamegroute

Los talleres de la alfarería de Tamegroute

Cerámica de Tamegroute

Los talleres de la alfarería de Tamegroute

Muy característica de estas alfarerías son los acabados verdes que consiguen trabajando con el cobalto, sus productos los podemos encontrar en las tiendas de todo Marruecos.

La Zawiya y Biblioteca de Tamegroute

No muy lejos de los talleres de alfarería está la zawiya y dentro de ella la famosa Biblioteca.

Zawiya de Tamegroute

La Zawiya de Tamegroute.

Desde el patio de la fuente se puede ir a la Biblioteca, ver el mausoleo, la mezquita y la puerta de la Ermita. Los no musulmanes sólo pueden visitar la Biblioteca y el patio del Mausoleo.

Eermita de Tamegroute

La bonita puerta de la ermita de Tamegroute.

El edificio de la zawiya (escuela o monasterio religioso islámico), tal como está ahora con sus tejas verdes data de 1869, cuando fue reconstruido después de un incendio.

Biblioteca de Tamegroute

La entrada a la Biblioteca.

Los manuscritos de la Biblioteca de Tamegrute, atraen a estudiosos tanto de Marruecos como del extranjero.

Prohibido hacer fotos o grabaciones

Prohibido hacer fotos o grabaciones.

En la biblioteca está totalmente prohibido hacer fotos y su bibliotecario, un señor muy mayor en silla de ruedas, nos guió a un grupo de turistas por un donativo.

En unas antiestéticas vitrinas metálicas acristaladas hay expuestos documentos de todo tipo. En la biblioteca hay desde traducciones de Pitágoras a tratados de todas las ciencias (sobre medicina, astrología, matemáticas, etc.) pasando por un Corán en piel de gacela del siglo XI.

Como el bibliotecario sabía que eramos españoles nos dijo que el libro más viejo que tienen es un tratado de astronomía, que se hizo en Córdoba, España. Y evidentemente mi astrónomo favorito (Jose) se emocionó con ello; si quieres más información sobre su página web pinchar aquí.

Para consultar los manuscritos se necesita permiso especial y no pueden sacar de la biblioteca.

Si se visita la biblioteca, es a cambio de una propina, es lo que se espera del visitante, ya sea o no musulmán. Recomiendo dejar una buena propina y ayudar al mantenimiento de tan importante patrimonio. 

Tienda alfarería Tamegroute

En la tienda de la alfarería.

Para finalizar la visita, y como no podía ser de otra manera, pasamos por la cooperativa de alfareros y compramos un bonito plato decorativo y un recipiente para hacer tajín, que tengo en casa como un bonito recuerdo. Luego nos fuimos al hotel de Zagora y nos dimos un refrescante baño en su piscina.

 

Espero haberte hecho viajar por el enigmático Sur de Marruecos y que hayas pasado un ratito agradable de lectura.

Si quieres hacer algún comentario o aportación, será bienvenido.

¡Gracias y felices viajes!

 

NOTAS VIAJERAS

  • Es una verdadera lástima no poder visitar la Ermita ni entrar a la mezquita, pero bueno, al menos permiten ver la Biblioteca.
  • La gran mayoría de fotografías que hice en el sur de Marruecos en las que salían personas, las hice de lejos con un teleobjetivo, para evitarme problemas. A una gran mayoría de marroquíes no les gusta que se les hagan fotografías y más si están trabajando. En la calle cuando ven a un turista en cámara en mano, unos se esconden porque creen que les robamos el alma, y otros muchos te exigen que les des dinero si creen que les has hecho alguna.
  • Recordar que está terminantemente prohibido hacer fotografías a policías, soldados y sus vehículos.

 

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